Discos

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Cómo vivir en el campo, el juego de crear

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Discos

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Matías Escalera Cordero: “Historias de este mundo”

por Alberto García-Teresa

Baile del Sol, 2011. 216 páginas. ISBN: 978-84-15019-59-6

Matías Escalera Cordero ofrece en Historias de este mundo una literatura compleja, que parte, en muchas ocasiones, de planteamientos experimentales, y que, finalmente, subvierte las estructuras clásicas del relato. Bajo ese expresivo título, la treintena de piezas que componen el volumen ponen de manifiesto un mundo conflictivo a través de procedimientos formales que demandan la intervención del lector (en el texto y en la realidad); que le exigen que avance de la pasividad a la acción.

Una de las características más sobresalientes del libro constituye la extraordinaria versatilidad que demuestra su autor. Escalera Cordero explora registros, géneros y sistemas narrativos muy diferentes. Así, construye un volumen riquísimo, como el collage de la cubierta (obra del propio escritor).

En ese sentido, Escalera Cordero lleva a cabo un enfrentamiento con la concepción canónica del relato, y emplea el texto como un campo de tensión entre sus elementos, los planos de conciencia que se solapan o la yuxtaposición de textos que lo constituyen, desentendiéndose del argumento. Es más; retuerce el concepto de trama puesto que apela a contextos que el lector ya conoce. Sus cuentos, entonces, aportan sólo especificidad, concreción, a sucesos que el lector sitúa y completa. No revelan, sino que formulan.

Resulta frecuente el uso de estructuras rizomáticas, fragmentarias, paralelísticas. De hecho, se descubre cierto impulso poético en ello (no debemos olvidar que Matías Escalera Cordero también ha publicado dos poemarios, Grito y realidad y Pero no islas, junto a una novela, Un mar invisible, y una obra de teatro: El refugio). Además, en su prosa se registran numerosos oraciones interrumpidas y abundantes insertos, que puntualizan, desabsolutizan las afirmaciones o también incluso las contradicen. Esto, a su vez, contribuye a aumentar el fragmentarismo.

Por otra parte, tal y como revela el propio escritor en la nota introductoria, el libro trata de «mostrar (…) el dolor de los débiles». Las historias se centran, por lo general, en las víctimas de la injusticia, de episodios de gran dolor, violencia y humillación: asesinados en la Guerra Civil Española, masacrados en los campos de exterminio nazis, desparecidos por la dictadura argentina, víctimas de la explotación laboral, violencia económica o de la exclusión social. En los relatos se pone de manifiesto cómo la vida surge en las condiciones más adversas. Por tanto, aporta elementos de esperanza, que permiten al lector respirar en los asfixiantes escenarios que el autor plasma. Además, destacan las constantes referencias metaliterarias, de música y arte, en continuos guiños y homenajes, y cierta ironía que despunta en gran número de textos.

Con todo, Matías Escalera Cordero construye un volumen sumamente interesante, cuyas piezas deben observarse como parte de un conjunto para que adquiera auténtica dimensión su verdadera apuesta.