Discos

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MATT BERRY: Simplicity (KPM Music/Acid Jazz Acquisitions) Había precedentes anteriores, como, por poner un ejemplo, Thievery Corporation con acceso total al fondo de catálogo Blue Note para remezclar algunas de sus canciones. En Más»

Exposición: “AL BIES –Las artistas y el diseño en la vanguardia española”

Exposición: “AL BIES –Las artistas y el diseño en la vanguardia española”

Es un título sugestivo basado en el corte de la tela en diagonal respecto al hilo para confeccionar una prenda al bies. La propuesta de la exposición es tejer un relato contra Más»

Lael Neale, polaridades y sanación

Lael Neale, polaridades y sanación

Recientemente, Lael Neale editaba su nuevo álbum, Star Eaters Delight, que estará disponible en todo el mundo a través de Sub Pop. El álbum, que presenta temas destacados como “I Am the Más»

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TULSA: Amadora (Tulsa) Con Amadora, la guipuzcoana Miren Iza (Tulsa) llega a su séptimo trabajo. Lo hace, además, con un trasfondo que no es nada habitual en el mundo del pop: habla de las Más»

Boygenius, giros en el tiempo

Boygenius, giros en el tiempo

The Record -traducible como El Álbum– es el primer disco de larga duración de Boygenius, el proyecto musical conjunto de Phoebe Bridgers, Lucy Dacus y Julien Baker. Producido por ellas mismas en los estudios Shangri-la de Rick Más»

Pedro Sandoval: «La chica de la Toscana», primera serie creada con Inteligencia Artificial

Pedro Sandoval: «La chica de la Toscana», primera serie creada con Inteligencia Artificial

El pintor Pedro Sandoval expone su reciente trabajo artístico en el espacio GMA de Roma. La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 14 de enero de 2024. El texto de presentación en Más»

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THE ROLLING STONES: Hackney Diamonds (Polydor-Universal) La pregunta es clara: ¿Era necesario un nuevo álbum de The Rolling Stones? No, claro está. En un mundo dominado por la música en español, Hackney Más»

Medardo Rosso. Pionero de la escultura moderna

Medardo Rosso. Pionero de la escultura moderna

Esta exposición acompaña a un artista que en su momento no obtuvo el debido conocimiento y nos revela cómo fue un gran precursor en la expresividad y renovaciones estéticas que ha influido Más»

Romero: «Subaqua» exposición de cerámicas y pinturas

Romero: «Subaqua» exposición de cerámicas y pinturas

En el barrio madrileño de Las Letras se esconde un pequeño y acogedor espacio (de hecho se llama Pequeña Galería) donde estos día se expone la obra de José Luis Romero. Este Más»

Caroline Rose, el dolor de la memoria

Caroline Rose, el dolor de la memoria

Caroline Rose es una artista conocida por su ingenio y narración satírica. Sin embargo, por primera vez, con The Art of Forgetting (New West Records) su música rebosa emoción cruda e intensa. Más»

 

Matías Escalera Cordero: «El tiempo cifrado: alumbramiento y transición»

por Redacción

Amargord, 2014. 273 págs. Por Fernando Barbero Carrasco

portada tiempo cifrado matías escaleraEl tiempo cifrado, la nueva novela, recientemente publicada, de Matías Escalera Cordero es, sin embargo, una de sus más antiguas producciones dentro de su prolífica obra; su primera versión fue escrita hace ya más de veinte años y luego guardada en un cajón, como los buenos vinos se guardan en barricas adecuadas, esperando el momento exacto de su reescritura y fermentación. El tiempo cifrado es una obra difícil de leer; es un trabajo para lectores avezados. No se puede poner en el reproductor algo de Chopin y sentarse cómodamente a pasar sus páginas, no. Más bien hay que permanecer en guardia, presto y quizá escuchar (mejor sentir) a Wagner o posiblemente a Barricada.

Ante nosotros, en un collage caleidoscópico, se nos expone lo que nos ocurrió a los españoles cuando, ¡por fin!, murió el dictador. Y todo expresado con palabras brillantemente encadenadas que dicen cosas terribles; palabras que están en el aire y que el autor toma y coloca de manera que resulta subyugante para el lector. Pero no solo las palabras son sometidas al servicio de la narración, del discurso y del pensamiento, también y en tiempos de mensajes apresurados y chapuceros, los puntos, las comas, los puntos y coma, los puntos suspensivos, cada paréntesis, signos de admiración o  de interrogación, o los entrecomillados… todos esos pobres y olvidados elementos que deberían constituir una parte importante en la expresión escrita de nuestro idioma, son utilizados con una extraña precisión por el autor para que el lector (casi) escuche los pensamientos y el discurso interno de El tiempo cifrado.

matias escaleraMatías Escalera Cordero tiene oficio; ese maravilloso oficio de contar; y lo ejerce con el magisterio de sus años y armas de poeta y escritor, porque en esta obra, la Poesía y la Narración se dan la mano y casi nadie advertiría la línea que las separa, quizá porque no existe. El tiempo cifrado es una suerte de comunión (cooperación) entre ambas disciplinas. En el principio de cada capítulo, hay un fragmento de las canciones en boga por aquellos tiempos de la Movida, que nos ayudan a cifrar y a situarnos en el momento exacto; también recordamos o conocemos (según la edad o interés de cada lector), una multitud de noticias y hechos que desde entonces parecían esperarnos.

Asistimos, indignados, comprensivos o enternecidos al final del Franquismo y comienzo de lo que se dio en llamar la Transición; a cómo vivió la muerte de Franco un adolescente (disfrutando del decretado día de vacaciones) y a la elaborada mezcla de las nuevas clases dirigentes: la económica y la política, sin importar demasiado las ideologías o las creencias (el negocio es el negocio).

Sabremos de la antigua dignidad de un viejo revolucionario (¿alter ego del autor?) y a través de algunos de sus diálogos averiguaremos que en la Transición, la casi inexistente por autoexclusión, clase obrera, obtendría la felicidad a condición de un oportuno repliegue estratégico, a través de los escaparates y los coches baratos.

Nos sentaremos en un aula universitaria absolutamente vacía, para que en el acto de clausura del curso, el profesor universitario que regresó del exilio político nos proponga, en un brillantísimo discurso, la comunicación entre los hombres del siglo XIV y el nuestro a través de la obra del Arcipreste y del Infante don Juan Manuel. ¿Hay quien dé más?

Para que no falte nada, el autor nos ofrece un improbable sacrificio: la derramada sangre de un hombre-sanguijuela, contiguo representante y cómplice necesario de esa otra clase que se nos abalanzó y nos devoró, o de esos políticos (quejicas de una represión que ni les rozó) que de repente cayeron en la cuenta de que podían hacerse ricos sólo con “llegar a acuerdos” con los antiguos jerarcas, que se mutaron en los nuevos mandatarios del nuevo orden democrático. Y el encargado de llevar a cabo esa inmolación no puede ser otro que nuestro desengañado, desolado y hastiado profesor.

En fin, una novela poco recomendada para espíritus acomodaticios y biempensantes, e imprescindible para buceadores del pensamiento, de las palabras y de obras que se salen de los carriles habituales.