Ron Sexsmith

Ron Sexsmith

El canadiense Ron Sexsmith editó su nuevo álbum, Hangover Terrace, hace unas semanas. Su título viene de una visión que tuvo desde el bus que lo llevaba de gira por el Reino Más»

Discos

Discos

ROSALÍA: Lux (Columbia-Sony) Va a ser difícil que se puedan mantener buena parte de los comentarios despectivos o las críticas que hasta ahora se le habían hecho a la catalana. Desde luego, no Más»

My Morning Jacket, conexión universal a través de la música

My Morning Jacket, conexión universal a través de la música

Is (traducido del inglés como “Es”) es el décimo álbum en la larga ya trayectoria de una de las bandas más importantes de los últimos años, My Morning Jacket. Editado a través de Más»

Cristina Iglesias: «Pasajes”

Cristina Iglesias: «Pasajes”

El emblemático edificio construido en 1910 por Gaudí para la familia Milá con las peculiaridades arquitectónicas que han conferido relieve a su obra sobre todo inspirada en la naturaleza y su profundo Más»

Discos

Discos

CMAT: Euro-Country (CMATBABY/AWAL-Popstock!) “Ciara, no seas zorra, ese hombre tiene hijos y esto no les gustaría”. Sí, a CMAT no le agrada precisamente el conocido chef de la televisión inglesa Jamie Oliver, Más»

El renacimiento espiritual de Car Seat Headrest

El renacimiento espiritual de Car Seat Headrest

Car Seat Headrest ha publicado recientemente The Scholars, una nueva ópera rock que no es solo un nuevo capítulo para los principales abanderados de los jóvenes rockeros de Internet, sino también un renacimiento Más»

Estampa 2025: el pulso otoñal del arte contemporáneo en Madrid

Estampa 2025: el pulso otoñal del arte contemporáneo en Madrid

La Estampa Contemporary Art Fair celebró su 33ª edición, consolidando su posición como uno de los principales eventos culturales del otoño y un referente esencial del arte contemporáneo en España. En el Más»

Ezra Furman, joven y nuevo, sin filtro

Ezra Furman, joven y nuevo, sin filtro

Ezra Furman ha editado recientemente su décimo disco, Goodbye Small Head, dándole continuidad a All of Us Flames, que se publicó con relativo éxito en agosto de 2022. Ezra Furman vuelve a combinar en el nuevo Más»

Obels -Rubat: «A DIALOGUE”

Obels -Rubat: «A DIALOGUE”

Madrid se ha convertido en estos días pre-otoñales en un verdadero tour de actos en inauguraciones. Opera Gallery nos ofrece “Un dialogo” entre dos artistas que en un primer momento parecen habitar Más»

 

Matías Escalera Cordero: «El tiempo cifrado: alumbramiento y transición»

por Redacción

Amargord, 2014. 273 págs. Por Fernando Barbero Carrasco

portada tiempo cifrado matías escaleraEl tiempo cifrado, la nueva novela, recientemente publicada, de Matías Escalera Cordero es, sin embargo, una de sus más antiguas producciones dentro de su prolífica obra; su primera versión fue escrita hace ya más de veinte años y luego guardada en un cajón, como los buenos vinos se guardan en barricas adecuadas, esperando el momento exacto de su reescritura y fermentación. El tiempo cifrado es una obra difícil de leer; es un trabajo para lectores avezados. No se puede poner en el reproductor algo de Chopin y sentarse cómodamente a pasar sus páginas, no. Más bien hay que permanecer en guardia, presto y quizá escuchar (mejor sentir) a Wagner o posiblemente a Barricada.

Ante nosotros, en un collage caleidoscópico, se nos expone lo que nos ocurrió a los españoles cuando, ¡por fin!, murió el dictador. Y todo expresado con palabras brillantemente encadenadas que dicen cosas terribles; palabras que están en el aire y que el autor toma y coloca de manera que resulta subyugante para el lector. Pero no solo las palabras son sometidas al servicio de la narración, del discurso y del pensamiento, también y en tiempos de mensajes apresurados y chapuceros, los puntos, las comas, los puntos y coma, los puntos suspensivos, cada paréntesis, signos de admiración o  de interrogación, o los entrecomillados… todos esos pobres y olvidados elementos que deberían constituir una parte importante en la expresión escrita de nuestro idioma, son utilizados con una extraña precisión por el autor para que el lector (casi) escuche los pensamientos y el discurso interno de El tiempo cifrado.

matias escaleraMatías Escalera Cordero tiene oficio; ese maravilloso oficio de contar; y lo ejerce con el magisterio de sus años y armas de poeta y escritor, porque en esta obra, la Poesía y la Narración se dan la mano y casi nadie advertiría la línea que las separa, quizá porque no existe. El tiempo cifrado es una suerte de comunión (cooperación) entre ambas disciplinas. En el principio de cada capítulo, hay un fragmento de las canciones en boga por aquellos tiempos de la Movida, que nos ayudan a cifrar y a situarnos en el momento exacto; también recordamos o conocemos (según la edad o interés de cada lector), una multitud de noticias y hechos que desde entonces parecían esperarnos.

Asistimos, indignados, comprensivos o enternecidos al final del Franquismo y comienzo de lo que se dio en llamar la Transición; a cómo vivió la muerte de Franco un adolescente (disfrutando del decretado día de vacaciones) y a la elaborada mezcla de las nuevas clases dirigentes: la económica y la política, sin importar demasiado las ideologías o las creencias (el negocio es el negocio).

Sabremos de la antigua dignidad de un viejo revolucionario (¿alter ego del autor?) y a través de algunos de sus diálogos averiguaremos que en la Transición, la casi inexistente por autoexclusión, clase obrera, obtendría la felicidad a condición de un oportuno repliegue estratégico, a través de los escaparates y los coches baratos.

Nos sentaremos en un aula universitaria absolutamente vacía, para que en el acto de clausura del curso, el profesor universitario que regresó del exilio político nos proponga, en un brillantísimo discurso, la comunicación entre los hombres del siglo XIV y el nuestro a través de la obra del Arcipreste y del Infante don Juan Manuel. ¿Hay quien dé más?

Para que no falte nada, el autor nos ofrece un improbable sacrificio: la derramada sangre de un hombre-sanguijuela, contiguo representante y cómplice necesario de esa otra clase que se nos abalanzó y nos devoró, o de esos políticos (quejicas de una represión que ni les rozó) que de repente cayeron en la cuenta de que podían hacerse ricos sólo con “llegar a acuerdos” con los antiguos jerarcas, que se mutaron en los nuevos mandatarios del nuevo orden democrático. Y el encargado de llevar a cabo esa inmolación no puede ser otro que nuestro desengañado, desolado y hastiado profesor.

En fin, una novela poco recomendada para espíritus acomodaticios y biempensantes, e imprescindible para buceadores del pensamiento, de las palabras y de obras que se salen de los carriles habituales.