Discos

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RADIOHEAD: Kid A Mnesia (XL Recordings) Por aquel entonces, año 2000, se editaron álbumes como XTRMNTR de Primal Scream o Yankee Hotel Foxtrot de Wilco. La inclusión de nuevos elementos electrónicos que servían para renovar la creatividad Más»

Pedro Cano: «Identidad en tránsito»

Pedro Cano: «Identidad en tránsito»

La presente exposición deviene de un recorrido itinerante que empezó, por primera vez, en Roma en las Termas de Diocleciano de donde pasó a la Sala de Armas del Palazzo Vecchio de Más»

The New Raemon, David Cordero y Marc Clos, belleza entre el caos

The New Raemon, David Cordero y Marc Clos, belleza entre el caos

Ramón Rodríguez, David Cordero y Marc Clos editaron este año un hermoso álbum de título A los que nazcan más tarde. Como dice el periodista David Saavedra en el encuentro que los Más»

Mdou Moctar, impulsados por las manos Tuareg

Mdou Moctar, impulsados por las manos Tuareg

El pasado 21 de mayo se publicó Afrique Victime, el nuevo álbum de Mdou Moctar. En él, el prodigioso guitarrista y compositor Tuareg abre un nuevo hueco en el cielo, reformando con Más»

La España romántica: David Roberts y Genaro Pérez Villaamil

La España romántica: David Roberts y Genaro Pérez Villaamil

Con tan atractiva titulación la exposición reúne y aúna a dos autores: un  escocés presbiteriano David Roberts (Edimburgo 1796-1864Londres) y el gallego Genaro Pérez Villaamil (Ferrol 1807-1854 Madrid) ambos dialogan con su Más»

«La máquina Magritte»

«La máquina Magritte»

Que el surrealismo ha supuesto un cambio en la historia del arte contemporáneo es algo fácil de comprobar con sólo estudiar el más típico de sus procedimientos: imágenes reales, obvias, incluso convencionales Más»

Discos

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ELVIS COSTELLO: Spanish Model (Elvis Costello-Universal) Sin duda, es este uno de los artefactos sonoros más atípicos, por no decir extraños, de los editados en 2021. No se sabe muy bien cómo llegó Más»

Reapertura del Museo del Traje

Reapertura del Museo del Traje

El Museo del Traje-Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico, museo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura y Deporte, reabre hoy sus puertas tras las obras de reforma del edificio – Más»

«Sorolla. Tormento y devoción»

«Sorolla. Tormento y devoción»

La exposición que consta de 46 obras, 30 de la cuales proceden de préstamos de colecciones particulares y entidades eclesiásticas, pone de realce la posibilidad  de contemplar obras desconocidas para el público Más»

Gregory Porter, si el amor está sobrevalorado

Gregory Porter, si el amor está sobrevalorado

Podríamos decir que Gregory Porter ha vuelto, pero probablemente ya se sabe. Probablemente se ha sentido retumbar la tierra, anunciando la voz de barítono insondablemente profunda de este hombre, o se ha Más»

 

José María Merino: «El libro de las horas contadas»

por Alberto García-Teresa

Alfaguara, 2011. 218 páginas

Resulta una obviedad afirmar que José María Merino es uno de los más brillantes relatistas en lengua castellana, además de un excepcional novelista (ahí quedan obras fundamentales como La otra orilla, El heredero o la reciente El río del Edén). Con una serie de elementos y temas centrales, pero doblegados a un sano inconformismo que le lleva a variar continuamente de género y formato, la obra de José María Merino ha ido consolidando una trayectoria coherente pero que continuamente progresa; una obra que elude el estancamiento sin abandonar unas señas de identidad claras.

Este autor también ha aportado un importante conjunto de reflexiones a nivel teórico sobre el género, como las agrupadas en Ficción mínima. De ellas, creo pertinente, de cara a acercarse a El libro de las horas contadas, recordar que Merino entiende que el microrrelato, como expresión narrativa que es, debe contener movimiento y no abandonar la tensión narrativa ni la síntesis dramática.

Frente a las piezas breves recogidas en otros volúmenes, El libro de las horas contadas  agrupa relatos dispuestos de manera fragmentaria y conjuntos de microrrelatos bajo un título común (aunque cada uno posee el suyo propio). También contiene otros híbridos, en los que un cuento fragmentando es interrumpido por microrrelatos. Sin embargo, esos conjuntos se hayan ligados entre sí, y podrían apuntar a una reinterpretación de la estructura de una novela. Los cuentos, de hecho, están numerados, hasta llegar a los 23 conjuntos, que podrían tomarse como capítulos. De esta manera, El libro de las horas contadas constituye una subversión y una mezcolanza de géneros.

En manos de Merino, sin perder su esencia narrativa, el microrrelato se sitúa, a nivel de recepción, a medio camino entre la poesía y la narrativa. Podríamos afirmar que desde él, el lector se asoma a ambos géneros, y percibe lo mejor de ellos: la síntesis, la evocación, una historia fascinante, pero reducida a lo esencial. Así, Merino abre márgenes que deben ser construidos por el lector alrededor del texto; antes de la primera palabra, después de la última, y también entre líneas.

Las historias de Merino recuperan secretos. Para ello, el autor se muestra muy hábil construyendo atmósferas inquietantes, dejando la puerta abierta a múltiples interpretaciones. Entre ellas, por supuesto, se encuentran varias de raíz fantástica. Y es que José María Merino es un maestro del género fantástico, en lograr ese difícil desequilibrio de lo real, donde lo que está fuera de nuestras leyes físicas se hace posible y amenaza nuestras certezas. En sus personajes, esas certezas en peligro tienen que ver también con su propia historia, con su propia manera de comprender su entorno. No en vano, Merino emplea lo fantástico para poner en crisis la realidad, entendiendo la crisis como potencialidad. Además, el sueño, tan constante en su obra, constituye aquí, igualmente, un componente central para disparar esa duda.

A su vez, se revelan muy importantes el recuerdo y la memoria como elementos que disparan la imaginación. De hecho, su recreación y la fusión y confusión con el presente siempre han constituido aspectos clave de su narrativa.

En muchas ocasiones, se superponen distintos planos de narración en las piezas (cuentos dentro de cuentos que resultan ser otros cuentos explícitamente en los propios cuentos); algo que no es extraño en la producción de este escritor. No en vano, en estos relatos se repliega también el tiempo, hasta presentar un único punto donde confluyen pasado, presente y futuro. Además, los textos aportan una cosmovisión, y tienen, efectivamente, con frecuencia una temática cósmica o cosmogónica.

A pesar de ello, en ese entramado, el autor sabe disponer, sin romper el ritmo ni la atmósfera de las historias, meditaciones sobre la escritura, sobre la materia que genera la literatura: curiosidad, memoria e imaginación.

En definitiva, José María Merino coloca, con El libro de las horas contadas, una pieza más en la exaltación de la incertidumbre que constituye toda su magistral obra literaria.