Man Man, la música como salvación

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Recientemente, la banda Man Man ha editado su nuevo álbum, Carrot on Strings, disponible en todo el mundo a través de Sub Pop. El álbum fue grabado en el estudio Mant Sounds en Glassell Más»

José Henrique Bortoluci: «Lo que es mío»

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El libro empieza así: “Recuerda que tu padre ayudó a construir ese aeropuerto para que puedas volar. Oigo esta frase de mi padre cada vez que tengo que coger un vuelo en Más»

Eva Lootz. Hacer como quien dice ¿Y esto qué es?

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Se presenta a los medios por el Museo, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, la exposición de la artista plástica austriaca, nacionalizada  y residente en España desde 1967, Eva Lootz (Viena Más»

Rosario de Velasco

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La exposición reúne treinta pinturas de su obra entre los años 20 al 40 del siglo pasado, en los que confluyen los primeros años más destacados. Les acompañan una sección de sus Más»

Cristina García Rodero. España oculta

Cristina García Rodero. España oculta

Una larga trayectoria de un trabajo tan bien fundamentado y elaborado obtiene su rendimiento. Se ha presentado a los medios esta magna exposición que ha sido comisariada por  la propia autora Cristina Más»

Discos

Discos

LUIS PRADO: La estafa de la vida adulta (Osadía-Maldito Records) “Has hecho lo que te dijeron que hicieras / Has ido por donde tenías que ir / Y ahora, ¿qué sientes? No Más»

José Miguel Viñas: «Los cielos retratados»

José Miguel Viñas: «Los cielos retratados»

Acaba de salir a la venta uno de los libros más originales y bien editados que se han publicado últimamente. Se trata de un ensayo del físico y meteorólogo José Miguel Viñas Más»

Brittany Howard, la música como terapia alternativa

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Cinco años después, Brittany Howard le da continuidad a su aclamado debut en solitario, Jaime, con What Now?, extrayendo un poder inmenso e indeleble de la imprevisibilidad sin fin. A lo largo Más»

“La ruta del mantón de Manila.La feliz unión entre Asia, Hispanoamérica y España»

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Bajo un sugestivo título y en un emblemático y bellísimo encuadre tiene lugar esta exposición comisariada por la colombiana Verónica Durán Castello, que reside actualmente en Madrid,  siendo una de las mayores Más»

Haruki Murakami: «La ciudad y sus muros inciertos»

Haruki Murakami: «La ciudad y sus muros inciertos»

En la Ciudad y sus muros inciertos se narra una supuesta historia de amor un poco extraña (onírica, dicen las reseñas). Un joven sigue a una joven a una ciudad bastante extraña, Más»

 

Discos

por Xavier Valiño

THE NO ONES: My Best Evil Friend (Yep Roc-Popstock!)

Activos desde 2017, The No Ones estuvieron a punto de desaparecer casi tras formarse, con el ataque al corazón que sufrió Scott McCaughey, su cantante, bajista, teclista y guitarrista. Recuperándose poco a poco, en 2020 presentaron su primer disco, un trabajo que se presumía extraviado y alguien encontraba muchos años después (de ahí su título, The Great Lost No Ones AlbumEl gran álbum perdido de The No Ones). Ahora Los Nadie retoman su actividad, con canciones compuestas y grabadas entre Portland (donde reside McCaughey), Athens (donde vive Peter Buck) y Noruega (de donde son sus otros dos componentes, Arne Kjelsrud Mathisen y Frode Stromstad).

Hay en su segundo álbum buena parte de lo que han hecho en sus grupos previos, especialmente The Minus 5, R.E.M. o Young Fresh Fellows, como si de unos nuevos Golden Smog se tratase, apoyándose en este caso en la colaboración a las voces de Debbi Peterson (The Bangles), Norman Blake (Teenage Fanclub) o Ben Gibbard (Death Cab For Cutie). Ellos aseguran que en el disco se puede apreciar ecos de Plastic Ono Band, Joe Tex, Sugar Pie de Santo, Nick Lowe o Dean Martin, además de canciones dedicadas a George Harrison (“Song for George”), Jenny Lewis (“Time Sent Lewis”) o Phil Ochs.

Efectivamente, la canción en la que se menciona a Ochs está entre lo más goloso del disco (“Phil Ochs Is Dead”), pero no es el único momento que deslumbra: ahí están también “Blue Cheer Captain”, “One Night at the Fillmore”, “Throwdown in Whispertown” o “The After Party”, completando uno de los mejores discos de guitarras eléctricas de este año. Eso en la versión compacto con 12 canciones, porque el vinilo lo estira hasta 18 cortes.

CARLANGAS: Carlangas (Ernie)

Mucho ha evolucionado Carlangas (Carlos Pereiro) desde sus inicios al frente de Novedades Carminha, con aquella casete titulada Grandes éxitos (2008), grupo que vio alumbrar más de cinco discos en tres lustros. Del punk desenfadado a lo Siniestro Total a poder relacionarse con la escena urbana más actual hay un buen trecho que solo él ha sido capaz de salvar.Su debut en solitario está compuesto por nueve canciones que tocan distintos palos, todos frescos, bastantes bailables y que él mismo asegura que representan una transición hasta saber por dónde puede seguir la línea de su proyecto en solitario. Y cuenta con más colaborares que nunca antes en su obra para hacer realidad su visión, con Grande Amore, Mundo Prestigio, Dellafuente, Ortiga, Bronquio, Adrián Costa o músicos de bandas como Vera Fauna, Bifannah o La Trinidad.

Lo cierto es que tanto eclecticismo le franquea muchas puertas, y todas parecen interesantes. “Cae la noche”, junto a Manu Chao, puede representar esa idea de canciones cercanas, inmediatas y contagiosas que el ex líder de Mano Negra tan bien resuelve. Pero Carlangas se muestra más abierto a distintas influencias, a dejarse llevar por cualquier ritmo que se preste a ser domado por su mojo, sea funk, rock, electrónica, disco, hip hop o cumbia. Si lo bailas, lo bailas: y si no… no podrás quitártelo de la cabeza.

THE DUCKS: High Flyin’ (Shakey Pictures Records)

Si ya es una cuestión de constancia, tenacidad y confianza ciega seguir la producción discográfica de Neil Young en los últimos tiempos, ahora acaba de complicarlo más editando en el espacio de siete días tres nuevos discos -aunque solo uno a su nombre-. El primero, un nuevo trabajo de la encarnación actual de Crazy Horse, bajo el nombre de Molina, Talbot, Lofgren & Young, un trabajo más democrático de lo habitual y con algunas canciones que no merecían siquiera haber visto la luz. El segundo, un disco en directo de 1973 de Neil Young con The Santa Monica Flyers, Somewhere under the Rainbow, con un sonido de álbum pirata, indigno de presentarse como un álbum oficial suyo. ¿Por qué publica algo así?

El más interesante, por eliminación, es el de la banda The Ducks, un grupo de corta duración con el que Neil Young tocó en 1977, y en el que estaban también  Jeff Blackburn (guitarra y voz), Bob Mosley (bajo y voz) y Johnny Craviotto (batería). Con ellos dio varios conciertos en California durante dos meses en 1977, y este álbum en vivo de 25 cortes presenta lo más destacado de esos directos.

Al igual que el anteriormente citado, y a diferencia de buena parte de su producción, Young opta también por la versión más democrática y deja que el resto del grupo escoja parte de las canciones y las interprete, lo que rompe la dinámica por momentos al no estar todas al mismo nivel. Eso sí, entre los temas de Young se incluyen hermosas interpretaciones de “Are You Ready for the Country”, “Sail Away”, “Human Highway” y “Little Wing”, y una rotunda y concisa toma eléctrica de “Mr. Soul”.

NATALIE MERCHANT: Keep Your Courage (Nonesuch-Warner)

No es extraño que Natalie Merchant haya tardado casi diez años en darle continuidad a su álbum homónimo de 2014. Su visión del mundo no es precisamente positiva y la pandemia tampoco ayudó. Dice que, aunque este álbum lo compuso y grabó en parte durante el confinamiento, no tiene que ver con ello. Ya había demasiados temas preocupantes como para añadir otro más.En este caso, su noveno álbum se apoya en figuras míticas como Afrodita, Narciso, San Valentín o el ángel de la guarda y citas a poetas como William Blake o Walt Whitman para dejar claro que la edad no mejora las cosas. Pero, sí, hay que mantener el ánimo, como deja claro su título, y, sobre todo, confiar en el amor. Por eso sus canciones suenan reconfortantes, con ese aire taciturno, partiendo el pop y sumando elementos de folk, góspel o soul. Es, sin duda, el álbum de canciones más convencionales, dignas y aptas para todos los oídos que se haya editado en lo que va de año, siempre que su tono moroso no eche para atrás, con “Come on, Aphrodite” y “Big Girls” como faros más resplandecientes en busca de la luz.

THE KINKS: The Journey Part. 1 (BMG)

Seguramente ya hemos dado por perdida definitivamente la posibilidad de una reunión de The Kinks. Lo más cercano que vamos a tener a ello es este disco y su segura segunda parte, que no tardará en llegar, para celebrar su 60 aniversario. El viaje, parte 1 podría pasar por otro recopilatorio más en la trayectoria de la banda aunque lo que lo hace diferente es que las canciones han sido seleccionadas por ellos. Al menos eso aseguran, que vaya usted a saber.

Dividido en cuatro partes (canciones sobre convertirse en un hombre, de ambición cumplida, días y noches de un alma perdida y un nuevo comienzo), hay aquí una buena representación de sus singles y otros cortes extraídos con mucho tiento de sus álbumes, todos clásicos ineludibles. Al menos los comentarios del libreto de cada una de las canciones sí parecen ser de Ray Davies, su hermano Dave y el baterista Mick Avory, convirtiéndose en lo más interesante de esta enésima colección, vista en esta ocasión a través de sus ojos.

DEPECHE MODE: Memento Mori (Venusnote-Columbia)

Hay cierta unanimidad en considerar el nuevo álbum de Depeche Mode como el mejor de este siglo, recuperando algo de la inspiración que perdieron tras Ultra (1997). Tampoco era muy difícil, porque los cinco que vinieron detrás no tenían mucho destacable. Hay que recordar que este Memento Mori llega después del fallecimiento de Andy Fletcher en 2022 algo que, en lugar de abocarles a la desaparición, ha espoleado la creatividad, en especial la de Martin Gore.

Las preguntas que ello suscita son incómodas, así que mejor obviarlas y dejarse llevar por ese titular que dice que el ahora dúo convierte el duelo en canciones y toma impulso para seguir adelante intentando atisbar algo de luz. Entre los dos extremos marcados por la atmósfera turbia de “My Cosmos Is Mine” y el pop de “Ghosts Again” -probablemente sus dos mejores momentos junto a “People Are Good” y “Speak to Me”- se mueve el contenido del álbum, con acercamientos a The Walker Brothers (“Don’t Say You Love Me”), Kraftwerk (“Wagging Tongue”) o el Nick Cave más pop (“Caroline’s Monkey”).