Discos

Discos

HANK IDORY: Sentimental Jamboree (Pretty Olivia Records) Hace ahora cinco años que se editó un primer disco radiante firmado por alguien que se hacía llamar Hank Idory (sí, un homenaje claro al Más»

Teresa Vallés Botey, estudiosa de Carlos Pujol

Teresa Vallés Botey, estudiosa de Carlos Pujol

La profesora de Literatura de la Universitat Internacional de Catalunya Teresa Vallès Botey (Barcelona, 1970), estudiosa de la obra y figura del escritor Carlos Pujol, disfruta de una estancia de investigación en la Universidad de Tel Más»

Asociación Genialogías: Diccionaria Una

Asociación Genialogías: Diccionaria Una

Diccionaria se presenta así: “Recolección y siembra de palabras con que las mujeres nombran sentimientos, experiencias y saberes silenciados o no expresados antes de forma satisfactoria para ellas” y nos entrega un Más»

Óscar Curieses: «Constitución Española»

Óscar Curieses: «Constitución Española»

Realmente, ¿qué contenido tiene la Constitución Española? El gran hito de la restauración de la democracia, ¿tiene contenido? ¿Lo ha tenido? ¿O ha sido vaciado por completo? ¿Qué es, a día de Más»

Ragnar Kjartansson: «Paisajes Emocionales»

Ragnar Kjartansson: «Paisajes Emocionales»

Cuando se están celebrando los veinte años de la fundación TBA21 de la hija del barón Francesca Thyssen y en la realización del acuerdo de colaboración con el museo para  exposiciones de Más»

Alberto García Teresa: «Callejero de manglar»

Alberto García Teresa: «Callejero de manglar»

Podría hacer recuento de las muchas actividades literarias en las que participa Alberto García Teresa, pero sólo mencionaré la que tiene que ver con el nacimiento de este Callejero, que es, tal Más»

Discos

Discos

LOS PLANETAS: Las canciones del agua (El Ejército Rojo) “El manantial” es su particular tour de forcé, una pieza de doce minutos comandada por el piano, secundada por las guitarras y en la Más»

Zahara, insultos vacíos de contenido

Zahara, insultos vacíos de contenido

PUTA es el nuevo álbum de Zahara, una colección de 11 canciones que tuvo su primer adelanto con “Merichane”, una canción en la que nos llevaba a lo más profundo de su alma, Más»

KLIMT- La Experiencia Inmersiva

KLIMT- La Experiencia Inmersiva

Se ha presentado a los medios una experiencia única, inmersiva de gran formato, en base a la obra de Gustav Klimt.  Matadero  convertido en el centro de creación contemporánea del Área de Más»

 

Fernando Aramburu: «Los vencejos»

por Mercedes Martín

(Tusquets editores 2021. 704 págs.)

Una vez vi en la tele a un hombre con un cartel que ponía «feminazi» e iba corriendo detrás de Rocío Carrasco. Quedé perpleja. Ahora tenemos la oportunidad de asomarnos a lo que hay en la cabeza de estas personas porque Aramburu ha querido radiografiar (según ha dicho en una entrevista) “la crisis existencial de un varón de mediana edad en la era post-patriarcal”, y a mi juicio le ha salido bien: al protagonista de Los vencejos solo le falta correr con un cartel.

Toni, que así se llama el protagonista, empieza a “ir de putas” en cuanto se queda sin sexo en su propia casa. Su mujer tiene la culpa porque lo rechaza, pero no tiene razón, ya que él «se porta bien», por ejemplo hace de comer mientras ella amamanta, e incluso (¡incluso!) renuncia a comer carne. Todo por ella. Pero ni por esas. Toda la novela muestra el punto de vista de Toni: una suma de vejaciones por parte de su mujer (y luego ex) que llega incluso (¡incluso!) a engañarlo y, en general, el relato del hastío que le causa el mundo.

¿Cuál será su venganza? No intentará ser feliz, no le dará ese gusto a ella. Su plan es suicidarse. Se le ocurre hacerlo allí mismo, delante de la puerta de su casa (su ex casa) cuando quiere entrar con su llave y descubre que ella ha cambiado la cerradura. Pero no quiere dar un espectáculo. Por ahora. Se dará un plazo razonable de un año para reflexionar y escribir en un diario que espera que su hijo lea… ¿Será posible? Ni siquiera su hijo es motivo de felicidad para Toni, es un haragán de pocas luces. En realidad nunca lo ha querido, lo ha intentado, pero no lo consigue. Los únicos «seres» que hacen feliz a Toni son: su amigo de Vox, su perra Pepa y su muñeca hinchable. Y mientras cumple o no cumple su promesa de suicidarse, mientras narra todas las vejaciones y despropósitos que se confabulan contra su felicidad, Toni va comentando las noticias de actualidad con hastío como quien lee el periódico.

Hay que reconocer la maestría de Aramburu: hastío, opiniones sobre actualidad y novela se complementan a lo largo de setecientas páginas. La historia no se desmadeja y el lector no se pierde, lo cual tiene mérito. Para introducir algo de suspense, el autor utiliza el enigma de unas notas anónimas que recibe el protagonista en su buzón, mediante las cuales un desconocido le insulta y le revela cosas que suceden a sus espaldas. Por otro lado, el autor utiliza el recurso del «humor» que supuestamente causa ver a un hombre burlado por su mujer, por ejemplo friendo berenjenas en lugar de filetes para obtener sexo a cambio. Pero no tiene gracia. Hace tiempo que esta clase de chistes no funcionan, son de la época de Mariano Ozores y Alfredo Landa, de cuando los hombres «dominados» por su mujer o por cualquier mujer eran motivo de escarnio público porque se consideraba que debía ser al revés. 

Si el objetivo de Fernando Aramburu era mostrarnos el laberinto de la mente de un machista redomado, lo ha conseguido con creces porque encaja plausiblemente en el perfil de esos hombres separados que, para vengar su orgullo de macho herido, o matan o se matan, como en los dramas de honor del siglo XVII. Por desgracia, también del siglo XXI.