J’Aime, amor y sordidez

J’Aime, amor y sordidez

Love and Squalor es el primer álbum de J’Aime (Jaime Cristóbal, conocido por su grupo Souvenir). Precedido por el adelanto de «700.000 Records», el disco lleva la obra de J’Aime a su Más»

Discos

Discos

STEVE EARLE: J.T. (New West) Por si alguien no sabe a qué se refiere el título del nuevo álbum de Steve Earle, bien podría acudir a su última canción, “Last Words”, e intentar Más»

“Zóbel y grandes artistas de posguerra”

“Zóbel y grandes artistas de posguerra”

Se ha inaugurado la primera exposición de la galería Mayoral en Madrid, Zóbel y grandes artistas de posguerra, que se podrá ver hasta el 21 de marzo en la Fundación Pons. La Más»

Gema Guerrero Vindel, exposición » Lo Violeta»

Gema Guerrero Vindel, exposición » Lo Violeta»

Fuerza y rotundidad del dibujo y el color Más»

Restauración de Clásicos Vascos

Restauración de Clásicos Vascos

El Museo de Bellas Artes de Bilbao presenta los resultados del trabajo de conservación y restauración llevados a cabo en el último año gracias a la colaboración que mantiene desde hace siete Más»

St Woods, de cosas a recuerdos

St Woods, de cosas a recuerdos

Hace unos meses empezamos a conocer las primeras canciones de St. Woods, temas como “On Me”, “Wasted Love” o “A Part from God”, que llevaron a que fuese calificado como “el Bon Más»

«El ingenio al servicio del poder. Los códices de Leonardo da Vinci en la corte de los Austrias»

«El ingenio al servicio del poder. Los códices de Leonardo da Vinci en la corte de los Austrias»

El recorrido de la exposición reivindica la importancia de la ciencia y la trasmisión del conocimiento en la España de los Austrias  con la llegada de personajes de gran talento que desde Más»

Discos

Discos

PAUL McCARTNEY: III (Warner) A dos años de cumplir los 80, Paul McCartney sigue componiendo y editando discos. Otra cuestión es si siguen siendo relevantes. En este caso, III, su decimoctavo disco en solitario, Más»

Harold Bloom: “Cleopatra. Soy fuego y aire»

Harold Bloom: “Cleopatra. Soy fuego y aire»

Vaso Roto y su propietaria acertaron plenamente al solicitar al profesor Pujante la traducción de la serie de cinco ensayos de Bloom en torno a personajes shakesperianos y esta nueva entrega viene Más»

Little Simz, extrayendo luz en tiempos turbulentos

Little Simz, extrayendo luz en tiempos turbulentos

Días después de anunciar que editaría un nuevo disco en 2020, la rapera Little Simz publicaba ya Drop 6. El proyecto que da continuidad a su aclamado álbum GREY Area de 2019, fue grabado por completo Más»

Otl Aicher. Metro Bilbao. Arquitectura y Paisaje

Otl Aicher. Metro Bilbao. Arquitectura y Paisaje

Coincidiendo con el XXV Aniversario de la creación del Metro Bilbao, el Museo de Bellas Artes de la capital vasca tiene en cartel una exposición dedicada al artista germano Otl Aicher (1922-1991), Más»

 

José Manuel Lucía Megías: «El único silencio. Poesía reunida 1998-2017»

por Alberto García-Teresa

(Sial. Madrid, 2017. 628 páginas)

Diversa, rica y especialmente atenta a las diferentes posibilidades expresivas de las distintas formas, la poesía de José Manuel Lucía Megías constituye un interesante viaje por la multiplicidad de voces que recogen sus versos, por las realidades a las que nos abre y, sobre todo, por la trama de un verso rítmico, de largo aliento y de madurada factura.Su obra reunida se agrupa en El único silencio que, aunque deja fuera su último poemario (Los últimos días de Trotski), resulta un volumen muy completo: a los treinta años de aventura poética publicada por Lucía Megías se añaden un centenar de páginas con poemas inéditos de todas las épocas, la obra de teatro basada en Y se llamaban Mahmud y Ayaz, abundantes notas sobre el proceso de escritura de cada poemario y su recepción y un excelente y extenso prólogo de Caterina Ruta.

Casi todos los poemarios de Lucía Megías mantienen el esquema de un largo poema fragmentado y/o se articulan con una estructura narrativa. En cualquier caso, todos los libros están fuertemente cohesionados, incluso diferenciándose entre sí (se manifiesta, por tanto, la versatilidad del autor, quien también ha abordado la novela o el estudio filológico, y sobresale como experto cervantino). Por tanto, debe resaltarse la unidad y la singularidad de cada trabajo.

En los poemas, destacan el juego con los planos textuales que lleva a cabo el autor, la gran versatilidad en el tono, su registro expresionista y el uso del monólogo dramático con distintos personajes, o bien cómo levanta los poemarios alrededor de algún personaje específico. De hecho, el juego dramático es tan marcado que, por ejemplo, su Prometeo es un texto dispuesto como obra de teatro, una serie de piezas son tituladas “Poemas escénicos” y, como he adelantado, Y se llamaban… se adaptó al escenario.En las páginas iniciales del volumen, Caterina Ruta califica certeramente la obra de Megías como “neobarroca” por las figuras retóricas clásicas del barroco que emplea, por la reflexión metatextual y “el gusto por lo espectacular”. Avanzando desde esa idea, dentro de su escritura, en concreto, sobresale el manejo del ritmo que demuestra José Manuel Lucía Megías. Orientado con una gradación de intensidad deslumbrante, se arma con el contrapunto entre el versículo (soporte habitual de sus poemas) y otros versos muy breves y multitud de repeticiones que, todavía más, cohesionan sus entregas. De esta manera, consigue un ritmo quebrado, singular, que posibilita un tono reflexivo y un tono descriptivo expansivo.

El deseo amoroso es el vector que encamina buena parte de su obra. La angustia, la soledad y la indignación son varias de las patas con las que toma tierra. Sus versos van trenzando una afirmación de la dignidad, del deseo de vivir con alegría. La cotidianeidad en la que se enmarcan algunos de sus libros (la mejor muestra es Libro de las horas) contrasta con el decorado y los personajes mitológicos en los que se sitúan otros. Al respecto, Lucía Megías lanza una mirada de alto vuelo imaginativo desde los elementos cercanos especialmente, urbanos (como en Cuaderno de bitácora). Desde el principio, late un impulso de rebelión ante lo reprimido, que se clama como grito público en Y se llamaban Mahmud y Ayaz frente a las ejecuciones de una pareja de homosexuales en Siria. En ese sentido, la línea crítica de su poesía está presente desde su primer trabajo publicado, aunque de manera esporádica, y explota en esa citada obra, que es el culmen de la convergencia de las líneas que trabaja. Desde el “yo” inicial y la anulación de la personalidad por la frustración, que articulan su primer libro, sus versos se encaminan a la empatía con los otros o al juego con las máscaras de Prometeo. A su vez, sus poemas están salpicados de metáforas e imágenes muy expresivas formadas con elementos cotidianos. En ese aspecto, destaca cómo orienta el contexto y el alrededor que líricamente está contemplando hasta la vivencia emocional; cómo el sentimiento (especialmente, el amor) consigue convertirse en un imán que atrae continuamente lo observado hacia sí y lo resignifica.Así, como demuestra este volumen, que recopila un primer tramo de una ambiciosa trayectoria poética en marcha, José Manuel Lucía Megías ha seguido un camino propio con un estilo formalmente reconocible por sus estructuras y recursos, muy flexible como vehículo poético.