Paret en Bilbao. Arte sacro y profano

Paret en Bilbao. Arte sacro y profano

El Museo de Bellas Artes de Bilbao y el Museo de Arte Sacro presentan conjuntamente la exposición Paret en Bilbao. Arte Sacro y Profano dedicada a la obra realizada por este singular Más»

Discos

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VERTO: Embora (Alberto Mira Cons-Fernando Peleteiro Sánchez) Cuando Verto hizo público un listado con sus influencias incluso antes de editar su debut, estaban dando a la gente de su generación una guía de Más»

Julia de Castro, el canto que perdura en la memoria

Julia de Castro, el canto que perdura en la memoria

Julia de Castro, conocida por su decenio como líder de la banda De La Puríssima, está ahora presentando en directo el disco que editó no hace mucho, La historiadora, un álbum transicional cuya Más»

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THE NEW RAEMON/MARC CLOS Y DAVID CORDERO: A los que nazcan más tarde (BMG) En 2020, Ramón Rodríguez (The New Raemon) entregó su álbum más completo, visceral y oscuro, Coplas del andar torcido. En Más»

El bando bueno, por Antonio Luque

El bando bueno, por Antonio Luque

El bando bueno es el nuevo disco de Sr Chinarro, uno de los pilares de la escena independiente desde los primeros 90, siendo Antonio Luque el autor más prolífico de su generación Más»

“Yo soy el que soy”, biografía del violinista Aaron Lee

“Yo soy el que soy”, biografía del violinista Aaron Lee

Lo mejor del espectáculo es el concierto de violín de Aarón Lee, muy aplaudido cuando se queda solo con su música. El resto, más que interpretación, es pura narratividad de monólogo expresivo Más»

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TASH SULTANA: Terra Firma (Sony) Cuando editó su primer álbum (Flow State) en 2018 a sus 23 años, la multiinstrumentista -toca más de 20 instrumentos- australiana que ya había vivido una vida ciertamente Más»

José Manuel Lucía Megías: “Aquí y ahora”

José Manuel Lucía Megías: “Aquí y ahora”

  Finalista del premio Estandarte de Poesía 2020, Lucía Megías construye este poemario partiendo de una identificación con el yo poético y de una temporalidad que exigía su espacio de reflexión: la Más»

Rainer María Rilke. “Cartas a un joven poeta”

Rainer María Rilke. “Cartas a un joven poeta”

Fue una obra póstuma de Rainer María Rilke (1875-1926). “Cartas a un joven poeta” se publicó en 1929, tras la muerte del autor, en un volumen separado del resto de su correspondencia, Más»

J’Aime, amor y sordidez

J’Aime, amor y sordidez

Love and Squalor es el primer álbum de J’Aime (Jaime Cristóbal, conocido por su grupo Souvenir). Precedido por el adelanto de «700.000 Records», el disco lleva la obra de J’Aime a su Más»

 

Frivolité: La moda en el siglo XVIII

por Alberto López Echevarrieta

(Museo Vasco, de Bilbao. Del 23 de junio de 2017 al 7 de enero de 2018)

Cuando el pintor chileno Santiago Arcos Ugalde (1852-1912) conoció a la actriz de varietés Virginie Déjazet (1798-1875) quedó prendado por su personalidad envolvente hasta el punto de que quiso tener algo suyo como si de un objeto fetiche se tratara. Al menos ese es el motivo que se ha dado para que el sudamericano se hiciera con dos prendas de vestir de las que utilizó en los escenarios embaucando a Rousseau, Voltaire y hasta al mismo Cardenal Richelieu.Virginie fue una actriz y soprano francesa que tuvo un amplio eco en la escena gala hasta el punto de que Alejandro Dumas le tentó infructuosamente para que protagonizara La dama de las camelias. Curiosamente, aquella parisina, cuyos restos reposan junto a lo más granado de la sociedad francesa en el cementerio Père-Lachaise, sentía una especial predilección por camelar a sus seguidores apareciendo indistintamente en escena vestida de hombre o de mujer.

La historia de esta mujer salta a primer plano de la actualidad gracias a Frivolité, la exposición que presenta el Museo Vasco, de Bilbao, con producción del Museo San Telmo, de San Sebastián, en la que se exponen piezas de las que Virginie utilizaba en sus espectáculos. Toda una rareza como cualquiera de las veintiséis más que se exhiben y que nos retrotraen tres centurias para ofrecernos una panorámica de la moda en aquella época.

De la casaca al frac

La casaca, por ejemplo, fue una prenda imprescindible en el siglo XVIII. Las que se pueden ver aquí tienen un valor excepcional y son de gran lujo. Por la documentación que se aporta parece que su uso acabó generalizándose también entre las capas populares. La diferencia entre unos y otros está en la calidad de las telas.En realidad, la casaca fue adaptada por Luis XIV cuando decidió vestir prendas militares. Ésta concretamente, junto con la chupa y el calzón, formaron el típico vestuario masculino de la corte europea durante el siglo XVIII. Con el paso del tiempo, la prenda, voluminosa, cerrada, con escote a caja y amplios puños en su origen, fue reduciéndose. Primero se abrió por delante, luego se adoptaron cuellos vueltos y se estrecharon las mangas hasta cambiar por completo su estructura. También variaron los adornos y tejidos. Semejantes variaciones dieron como resultado lo que hoy conocemos como frac.

El recorrido por las dos salas que contienen la muestra nos permite apreciar la importancia que tuvo la seda en los tejidos utilizados en la moda palaciega francesa. Llaman poderosamente la atención las estrechas cinturas de sus portadoras que realzaban la ampulosidad de las caderas.

Cambio de moda

Todo este trajín modisteril en la corte francesa era mirado con buenos ojos desde el Reino Unido. A mediados del siglo XVII, los creadores galos empezaron a exportar su producción a Londres. Una vez al mes mandaban a Inglaterra dos maniquíes de tamaño natural vestidos a la última moda para que sirvieran de orientación a las damas inglesas. Sin embargo, a partir de 1770, cambiaron las tendencias y la sociedad francesa se decantó por los vestidos sencillos y funcionales como consecuencia de la fascinación que surgió por todo lo inglés. Así surgió un vestido denominado “a la inglesa” que suprimía la cotilla o corsé, incorporaba las ballenas en el cuerpo del vestido y sustituía el incómodo tontillo por una especie de almohadilla rellena.Resultan llamativos los términos que se empleaban en aquellas confecciones, muchos de los cuales apenas si se utilizan en la actualidad. Es el caso de miriñaque, tafetán, nesga, el mismísimo tontillo y la hoy actualizada chupa. La muestra, cuya presentación es de lo más atractiva, ofrece un abanico amplio y variado de prendas difíciles de encontrar en museos no especializados.

Frivolité ofrece asimismo la proyección de un interesante documental en torno al cuidado extremo que requieren estas prendas para que no pierdan su color ni se estropeen sus fibras.