Fortuny (1838-1874)

Fortuny (1838-1874)

Gran renovador, de desbordante imaginación y enorme originalidad son algunos calificativos que se atribuyen a Mariano Fortuny el artista español del siglo XIX con mayor éxito y reconocimiento internacional. El Museo del Más»

Natalia Lafourcade, desde la raíz

Natalia Lafourcade, desde la raíz

Natalia Lafourcade se ha convertido en los últimos tiempos en una de las exponentes más populares e influyentes de la música alternativa en el mundo hispanohablante. Esta cantante, compositora y productora que Más»

Olivia Laing: “La ciudad solitaria”

Olivia Laing: “La ciudad solitaria”

Cuando estás sola en otro país, empezando una vida nueva, y no hablas bien el idioma, puedes tener un ataque de timidez. Poco a poco, aprendes a evitar las situaciones incómodas por Más»

Discos

Discos

XOEL LÓPEZ: Sueños y pan (Esmerarte-Altafonte) Atlántico (2012) fue el primer disco que firmó con su propio nombre, aunque detrás ya había otros once. No era el primero de su nueva etapa Más»

Escandar Algeet: “La risa fértil”

Escandar Algeet: “La risa fértil”

El sexto poemario de Escandar Algeet podría considerarse un libro de confluencia: en él encontramos todas las líneas que han ido marcando sus anteriores entregas. En cada una de las secciones de Más»

Harold Pinter: “Regreso al hogar”

Harold Pinter: “Regreso al hogar”

El dramaturgo inglés Harold Pinter es un autor de culto, de acierto seguro en describir la condición humana en el ambiente o la esfera que se sitúe. Algunos no queremos perdernos nunca Más»

Nazanin Aramanian: “Al gusto persa”

Nazanin Aramanian: “Al gusto persa”

Acaba de publicarse un pequeño gran libro sobre la cultura alimentaria persa de la mano de Nazanin Aramanian. Esta escritora iraní, afincada en España desde 1986, lleva tiempo dando a conocer la Más»

All La Glory, ahuyentando los fantasmas

All La Glory, ahuyentando los fantasmas

All La Glory acaba de editar su segundo disco, Everybody’s Breaking Everybody’s Heart que, según nos cuenta Juano Azagra, uno de sus componentes, se titula así (Todo el mundo está rompiendo el Más»

Carmen Torres Ripa: “Rafaela Ybarra. La enamorada de Dios”

Carmen Torres Ripa: “Rafaela Ybarra. La enamorada de Dios”

El libro Rafaela Ybarra. La enamorada de Dios, tercero de la serie Memoria de Bilbao-Bilbaogileak que edita la Fundación Bilbao-700 y cuya autora es la conocida escritora Carmen Torres Ripa, recupera la Más»

Ventura Rodríguez, arquitecto madrileño de la Ilustración

Ventura Rodríguez, arquitecto madrileño de la Ilustración

Ventura Rodríguez fue un arquitecto madrileño clave en la Ilustración Española. Su importante obra, que abarcó tres reinados –Felipe V, Fernando VI y Carlos III- se encuentra no solo en Madrid, ciudad Más»

 

Leslie Jamison: “El anzuelo del diablo”

por Mercedes Martín

Anagrama, 2015. 360 págs

El anzuelo del diablo. Sobre la empatía y el dolor de los otros ✆ Leslie Jamison © MultiSignosEn el Louvre se expone un cuadro de Leon Bonnat donde se ve a Job, el personaje bíblico, sentado en el suelo, con las piernas a un lado, la tripa abultada, el pecho enflaquecido, los brazos abiertos y las palmas de las manos boca arriba, mirando al cielo, en actitud suplicante. La piel le hace pliegues de delgadez y de vejez. Si uno examina la cara con atención, puede verse tras la larga barba amarillenta la boca hundida, los pómulos prominentes, los ojos implorantes, tanto que bizquean. ¿Qué suplica Job llegado a ese punto de desposesión y desdicha? ¿Que acabe su tormento, que Dios le crea, que le sea devuelto lo que ha perdido, que se reconozca la injusticia que con él se comete…?  Yo, desde luego, no lo sé a ciencia cierta. Lo que molestó en su día a la sociedad que admiró el cuadro de Bonnat fue que el dolor se exhibiera de ese modo, de un modo que se consideraba impúdico, obsceno.

La estadounidense Leslie Jamison escribe sobre el dolor y la empatía impúdicamente, y lo hace a través de doce ensayos en tono narrativo y autobiográfico. Cuenta por ejemplo que abortó. Examina desde toda la distancia de que es capaz, si de verdad lamentaba abortar aquella vida que llevaba dentro y si lo lamentaban los otros: su novio, sus padres, su médico. Si se sintió mejor después, o si se sintió peor, y si estos dilemas los genera el propio hecho de abortar o las expectativas que una tiene y las que tienen los demás.

Está claro que uno vive las cosas según una perspectiva. Por ejemplo, en ciertos lugares del mundo no existe el concepto de violación, porque es un hecho normal y corriente que unos individuos copulen con otros sin permiso. En otros, es un hecho terrible, criminal, doloroso y traumático. En algunas sociedades, los padres que pierden a los hijos, se recuperan del trauma rápidamente sin necesidad de un psicólogo, no porque sean insensibles, sino porque tienen otra filosofía de la vida, donde la muerte forma parte de la vida cotidiana y no se esconde. Está claro que las cosas se viven según unas creencias y el dolor no es solo algo físico ni si quiera es algo pasivo. Hay algo activo y creativo en el dolor, afirma Jamison, cada uno vive las experiencias propias y ajenas interpretándolas.

L. JamisonJamison narra su experiencia con el dolor propio y el que le rodea, tratando de averiguar qué hay de opinión en el dolor, qué hay de juicio propio y ajeno, qué hay de prejuicio. Porque el dolor no es objetivo o no solo es algo objetivo y mensurable. Depende de la cultura, del carácter, de la educación… ¿Qué hay de ficción en el dolor que uno siente, el físico y el psicológico? No quiere decir ficción en un sentido negativo, sino en un sentido lingüístico, social. Ponerle nombre a lo que sentimos, imaginarlo, explicarlo, comprenderlo, implica una elaboración, un comparar esto con lo otro, con lo que nos han contado, con lo que aprendemos, con otras experiencias vividas, unidas a juicios de valor adquiridos socialmente… Por eso este libro es valioso, porque la autora escribe con valentía acerca de algo tabú, que es el sufrimiento. La exhibición del propio sufrimiento es considerada obscena, no está bien visto que uno vaya contando sus penas ni que enseñe sus llagas. Se considera más adecuado sufrir en silencio, no andarse quejando y no molestar a los otros con la desgracia de uno. El hecho mismo de no seguir este acuerdo tácito acerca del dolor, te hace indigno. Te hace más digno sufrir en silencio. Y todo esto es lo que une a Bonnat con Jamison, con Job, con todos nosotros.