Flavia Tótoro Taulis: «¡Qué sabes de arte?»

Flavia Tótoro Taulis: «¡Qué sabes de arte?»

Flavia Tótoro (Ciudad de México, 1964) ha residido en Chile, Canadá, Trinidad y Tobago. Tras su licenciatura en Arte por la Universidad Católica de Chile (PUC-1991), especialidad en Restauración y Pintura, obtiene Más»

Arte y Pandemia

Arte y Pandemia

Cuando creíamos que los males se reducían a los totalitarismos y sus funestas consecuencias humanas, aparece un virus amenazador, el COVID-19, que asola nuestra vida y revuelve nuestra relación con la naturaleza Más»

Keb’ Mo’, el compromiso emocional del blues

Keb’ Mo’, el compromiso emocional del blues

Desde que irrumpiera en la escena musical a principios de los años 90, Kevin Rooselvelt Moore (renombrado Keb’ Mo’ en 1994) se ha ganado una reputación por su maestría en los múltiples Más»

Joseph Roth: “La Cripta de los Capuchinos”

Joseph Roth: “La Cripta de los Capuchinos”

Es una de las grandes novelas del siglo XX , escrita por uno de los grandes novelistas del mismo siglo. La Cripta de los Capuchinos novela del escritor austriaco Joseph Roth (Austria, Más»

Jesús Talón Pérez-Juana: «Entropía»

Jesús Talón Pérez-Juana: «Entropía»

Pocas veces llegan a los lectores libros de relatos que despierten, como este, emociones olvidadas en los armarios o trasteros de la juventud, relatos que contengan pequeños saberes que esperanzan, que animen Más»

Discos

Discos

FIONA APPLE: Fetch the Bolt Cutters (Epic/Sony) Cuatro discos hasta ahora desde que debutase en 1996 con Tidal. Su primer álbum en ocho años, casi a bocajarro. Desde luego, Fiona Apple convierte Más»

Parade y su deriva sentimental

Parade y su deriva sentimental

La deriva sentimental es el nuevo disco de Parade, una colección de 11 temas de Antonio Galvañ, al que suma “Josephine”, la versión de Stephin Merritt. En algún caso cuenta con su propia voz Más»

La danza y la poesía desde el confinamiento

La danza y la poesía desde el confinamiento

  La danza es filosofía, poesía, pero sobre todo es movimiento y el movimiento es acción, acción de moverse. Pero ¿cómo coser palabras como movimiento y confinamiento si son tan opuestas? ¿Cómo Más»

Sara Gallardo: «Eisejuaz»

Sara Gallardo: «Eisejuaz»

  Sara Gallardo escribió una novela extraña, Eisejuaz, que se publicó en 1971. Trata de un hombre indígena que se llama a sí mismo por su nombre “Eisejuaz” y también por su Más»

Discos

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LOS ENEMIGOS: Bestieza (Alkilo-Altafonte) Son ya ocho años desde su regreso y seis desde el primer disco de su segunda encarnación (Vida inteligente). David Krahe (Los Coronas), que los seguía desde sus inicios, Más»

 

Antonio Orihuela: «Poesía, pop y contracultura en España».

por Alberto García-Teresa

Berenice, 2013. 144 páginas

La efervescente explosión cultural contracultural de los años sesenta y setenta tuvo en España un eco un tanto apagado y tardío, pero también aportó sus otras formas de realizar y de reclamar la vida, coincidentes con el final de la dictadura franquista y con la reformulación del capitalismo. A este conjunto de autores y colectivos, sus sueños, sus desilusiones y sus contradicciones, dedica estas páginas Antonio Orihuela.

poesia pop y contracultura en españaOrihuela realiza un análisis de este período histórico, de los procesos sociales que generan unas formas y unos movimientos sociales ligados a la sociedad del espectáculo. Señala pautas generales del comportamiento social y cultural, la creación y consolidación del Arte de Masas, todo ello condicionando por la producción industrial. La simultaneidad y la inmediatez son los principales valores del arte contemporáneo, consecuencia de la ideología de la posmodernidad, y que, no por casualidad, tienen en el spot publicitario su máximo exponente. Así, la exigencia de perpetua novedad determinará las manifestaciones culturales y artísticas de las últimas décadas del siglo XX. La cultura se reconduce al ocio consumible, y se liga irremediablemente la producción cultural a intereses económicos y estrategias de mercadotecnia.

Pero colectivos e individualidades artísticas han tratado de construir antagonismo, han buscado cómo abandonar esas dinámicas y operar al margen (no siempre con una intención de transformación revolucionaria, sino también de pura autorrealización hedonista) que, según Antonio Orihuela, “no cambiaron el mundo pero que sirvieron para que otros imaginarios se inscribieran en el mundo y para que cambiara, eso sí, la misma idea de Arte (…) y pensar nuestras vidas de otra forma, al margen de la versión oficial de los hechos”.

De toda esa multiplicidad de formas, Orihuela concluye: “Al final, fue la cultura del espectáculo quien parasitando el imaginario contracultural lo impulsó, aunque desactivado de sus valores y transformado en mercancía (…). Es lo que sucede cuando una revolución cultural  no se apoya en una revolución social”.

AntonioOrihuela2_1425x954El autor traza una panorámica a nivel internacional antes de elaborar una perspectiva global de España y, finalmente, adentrarse pormenorizadamente en distintas disciplinas artísticas y colectivos y creadores concretos. Así, en esta obra, se acumulan las referencias, que permiten conocer numerosas propuestas poco conocidas, que conviven con otras más difundidas. Abundantes imágenes de poemas visuales, acciones poéticas, portadas de discos, revistas, fotografías de conciertos, jornadas culturales, etc., acompañan el texto, y permiten acercarse también al componente estético de estas expresiones. Orihuela se centra en la poesía experimental y en la música popular, aunque se detiene también en los vínculos del mundo del “rollo” con la reconstrucción del movimiento libertario y termina adentrándose en el terreno del análisis de los vínculos entre las drogas (especialmente la heroína) y el control social. Al respecto de la poesía (no olvidemos el imprescindible Archivo de poesía experimental. Cronología 1946-2006 que Orihuela publicó hace un pocos años), este autor resuelve que “no puede ser inscrita dentro de un movimiento de vanguardia” debido a la desconexión con los movimientos rupturistas internaciones y a que aquí se desarrollan sus prácticas afines “como una confusa moda basada en la alteración de los códigos (lingüísticos, sintácticos) y el campo semántico”. Al respecto, Orihuela destaca su contenido político inocuo desde el punto de vista contestatario, que fue lo que permitió que se apoyara y se promocionara desde el Poder. Con todo, el autor no construye un mero repertorio, sino que sabe desarrollar la relación sociopolítica de estas propuestas con su caracterización y su exposición historiográfica. Así, también incluye reflexiones generales y teóricas sobre la contracultura, a la que califica de “otra ilusión más con la que subvertir el problema de la insatisfacción identitaria que nos acompaña en tanto seres sociales”. Sin embargo, “esa ilusión es la que ha dado existencia real a las subculturas en tanto imaginarios, artefactos y conductas donde se han expresado las contradicciones que permanecen ocultas o sin resolver en nuestra sociedad”. Y es que Orihuela es plenamente consciente, y de ahí su continua alerta sobre ello, de la facilidad con la que el sistema fagocita la contracultura y la reconfigura de acuerdo con su modelo de consumo.

En definitiva, retrato y análisis se combinan en este interesante y sugerente volumen, que abre puertas para la reflexión sobre las prácticas culturales actuales, y también para su subversión.