Discos

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Cómo vivir en el campo, el juego de crear

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Discos

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Ana Vega: “Llanquihue”

por Alberto García-Teresa

Huerga & Fierro, 2012. 72 páginas

La escritura de la poeta Ana Vega se ha caracterizado por una certera expresión del dolor, de lo sufriente. En Llanquihue, continúa su exploración en ese mismo terreno, esta vez a través de un conjunto de microrrelatos. En este género, apuesta por la pura condensación narrativa y por los finales abiertos, sin buscar las manidas vueltas de tuerca como cierre. Se trata de microrrelatos bien estructurados, con buena técnica y fluidez narrativa.

Ana Vega se muestra muy hábil construyendo atmósferas inquietantes, desasosegantes. Porque queremos omitir la tragedia, preferimos mirar hacia otro lado. Vega presenta, por tanto, escenas, historias y personajes en situaciones muy duras, no exentas de crueldad donde, salvo alguna excepción puntal, la narración siempre se enuncia desde el punto de vista (diegético y moral) de las víctimas. En ese sentido, un tema central es la violencia contra la mujer.

Grandes necesidades e intensos sentimientos mueven a los personajes. La huida de un estado, o de un acontecimiento, suele constituir uno de los procedimientos narrativos que más emplea la escritora. La muerte, al respecto, aparece en muchas ocasiones como el fin del dolor, como una liberación, y surgen así relatos estremecedores. De hecho, la enfermedad es una constante en estos textos. Ana Vega sabe que la tensión del microrrelato, al igual en su poesía, no puede encontrarse en la tibieza, y de ahí las situaciones límite en las que ubica a sus personajes.

Sin embargo, se encuentra una diversidad de registros entre los cuentos recogidos. Hay espacio para el género negro, para la crítica social y política, para lo fantástico, para la ironía y la comicidad o para el terror, incluso. A su vez, como nota significativa, se debe reseñar que abundan los cuentos con animales no humanos como elementos con mayor o menor relevancia en las tramas

En suma, Llanquihue resulta un buen libro de microrrelatos, con algunas piezas brillantes, lleno de textos de gran intensidad.