Mills Fox Edgerton: ““A la vuelta de la próxima esquina””

Mills Fox Edgerton: ““A la vuelta de la próxima esquina””

Catedrático de Lenguas Modernas en la Universidad de Bucknell, escribe en español y, sobre todo, en francés. Su poemario titulado A la vuelta de la próxima esquina es el aleph de Mills Más»

Discos

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KURT VILE: Bottle It In (Matador-Popstock!) Tras el oscuro deambular de B’lieve I’m Goin Down y la exitosa colaboración con Courtney Barnett en Lotta Sea Lice, el inquieto Kurt Vile llega a Más»

“Modus. A la manera de España”

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Las invariables castizas de la moda española en el Canal de Isabel II Más»

Bicentenario del Museo del Prado

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El 19 de noviembre de 1819 se inauguraba de manera muy discreta el futuro Museo del Prado bajo la denominación de Museo Real de Pinturas. Dos siglos se cumplen ahora de la Más»

Samantha Schweblin: “Kentukis”

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Emilia hace tiempo que no ve a su hijo, vive sola, es viuda, no le importa a nadie. Para su hijo ella es algo de lo que hay que ocuparse de vez Más»

“Construyendo Museo”

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Selección de las donaciones recibidas en el Museo Vasco en los últimos cinco años, entre las que destaca un tríptico del siglo XVI Más»

Alicia Framis: “Pabellón de género”

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(Sala Alcalá 31. Madrid. Hasta el 27 de enero de 2019. Fotos: Peter Wall) Más»

Grupo RARO: “Hilo Conductor”

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(Galería P9. C/ Primavera, 9. Madrid. Desde el 20 de Diciembre de 2018 al 20 de Enero de 2019) Más»

Discos

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NILE RODGERS & CHIC: It’s About Time (Virgin-EMI) Recordemos que David Bowie le pidió en su día a Nile Rodgers que su disco Let’s Dance, que él produjo, sonase como una foto de Little Más»

Mircea Cărtărescu: “El ala izquierda (Cegador I)”

Mircea Cărtărescu: “El ala izquierda (Cegador I)”

“Cuando salió del patio en forma de U, Maria se adentró en el otoño. Sobre el patio, el cielo seguía siendo de un azul intenso, unas nubes de leche, mofletudas, flotaban inmóviles. Más»

 

Angelina Gatell: “Cenizas en los labios”

por Alberto García-Teresa

Bartleby, 2011. 102 páginas

«Años 40. No hubo / ninguna luz entre la pétrea niebla / tan sólo la esperanza / de que el amor vendría a protegerme». Estos versos describen a la perfección la atmósfera y el impulso que mueve este conjunto de poemas, el último libro publicado de Angelina Gatell.

Cenizas en los labios constituye una autobiografía sentimental con la que la autora rememora las distintas relaciones que mantuvo durante los años de la dictadura franquista. Así, la nostalgia marca buena parte de los textos, pues se presentan desde el recuerdo, en imperfecto de indicativo. Es por ello que se trata de un poemario muy anclado en el sujeto, en el «yo» o en el «nosotros» (la pareja). El espacio, de hecho, se describe sin dejar de situarle en el centro. Igualmente, se manifiesta un contraste constante entre la felicidad de la pareja, de lo experimentado sentimentalmente, y el dolor y la miseria del alrededor. Sin embargo, se elude una crítica política. Antes, se atrapan los síntomas de ese malestar, de ese daño, con afán descriptivo, deteniéndose en las pequeñas cosas, en la cotidianeidad.

De este modo, el amor aparece como salvación, y por eso el «yo» se entrega completamente, hasta el punto de explicitar una dependencia y una supeditación extrema de la mujer al varón: «Sólo entonces / tenía la certeza de estar viva / emanada de ti, de tu costado / adánico y oscuro»; «yo no era / sino invenció, sonido tuyo, eco / de tu joven, dorada, melodía».

Por otra parte, en el volumen destaca la plasticidad de la luz y su utilización continuada para presentar atmósferas personales, como si de una suerte de proyección romántica se tratase.

En el fondo, el libro expresa un gran miedo, una gran indefensión, que provoca la potenciación del amor, su idealización, así como su empleo como símbolo y vivencia de resistencia a pesar de las dificultades para ser experimentado. Además, se potencia el desamor, el dolor de la separación y, coherentemente, del desengaño precisamente por ello, ya que no canta sólo la experiencia dichosa sino también las dudas, las contradicciones, las desilusiones…: «Hubo / que volver al desastre, / olvidar los aceites bienhechores, / que pudieron, tal vez, / cauterizar el grito».

Se trata, pues, de un libro que evidencia la condición histórica de cualquier expresión artística y lírica, pues no es comprensible la verdadera dimensión de las piezas de esta obra sin conocer el áspero mundo en el fueron escritas.