París rinde homenaje a Yves Saint Laurent e inaugura su museo

París rinde homenaje a Yves Saint Laurent e inaugura su museo

             El 3 de octubre se inauguró el Museo Yves Saint Laurent en París, en la 5 Aveniva Marceau 5, la dirección del antiguo estudio en una mansión del Más»

Discos

Discos

BENJAMIN BIOLAY: Volver (Barclay-Universal) Cuando en 2001 Benjamin Biolay editó su primer disco, Rose Kennedy, muchos lo encumbraron como el nuevo rey de la chanson. Curiosamente, para un cantante tan francés, hace Más»

Lita Cabellut: “Retrospective”

Lita Cabellut: “Retrospective”

Después de la exposición “Trilogía de la duda” celebrada en el año 2013 en el Espai Volart 2, la primera de la artista en el Estado español, la Fundació Vila Casas inaugura Más»

Centro Botín. Balance positivo de los primeros tres meses

Centro Botín. Balance positivo de los primeros tres meses

El director general de la Fundación Botín, Íñigo Sáenz de Miera, ha destacado en rueda de prensa la excepcional acogida brindada por la sociedad cántabra al Centro Botín desde su apertura el Más»

Soledad Lorenzo, exposición “Punto de Encuentro” en el Museo Reina Sofía

Soledad Lorenzo, exposición “Punto de Encuentro” en el Museo Reina Sofía

Punto de encuentro es la primera de las dos exposiciones en las que se presenta una selección de las obras de la Colección Soledad Lorenzo, que forman parte del depósito que la galerista realizó al Museo Reina Sofía al Más»

Picasso y Dora Maar, invitados en Bilbao

Picasso y Dora Maar, invitados en Bilbao

El retrato que Pablo Ruiz Picasso realizó en 1938 de su compañera y musa Dora Maar titulado Femme assise dans un fauteuil se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Bilbao Más»

Julio César Galán: “Testigos de la utopía”

Julio César Galán: “Testigos de la utopía”

Con un cuestionamiento formal radical, Testigos de la utopía, firmado por Julio César Galán, se trata de un poemario excelente y singularísimo, que articula una práctica textual muy particular para volcar una Más»

Sonia Delaunay, Arte, Diseño y Moda

Sonia Delaunay, Arte, Diseño y Moda

Nadie debiera perderse la primera exposición de Sonia Delaunay, Arte, Diseño y Moda, que se hace en España y que se clausura el próximo 15 de octubre en el Museo Thyssen-Bornemisza de Más»

Colección Alicia Koplowitz – Grupo Omega Capital

Colección Alicia Koplowitz – Grupo Omega Capital

Cincuenta y cuatro mil setecientas cuarenta y siete personas se habían dado cita en la exposición Colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega Capital a día 13 de setiembre después de haber sido inaugurada el Más»

 

Bruno Galindo: “El público”

por Mercedes Martín

Lengua de Trapo, Madrid 2012, 222 pp.

Bruno Galindo es un artista multidisciplinar. Perfo-poesía, música-poesía, poesía-pintura… En su página web enumera los ámbitos de su interés: música, periodismo, literatura. El público es su primera novela. Parte de la novela se prefigura en sus espectáculos musicales, en las que una voz grave de acento argentino nos habla (spoken-word), más que nos canta, acerca de la falta de eternidad.

El público es, precisamente, el protagonista de la novela. Representado en un hombre cualquiera, alguien sacado de una estadística, que viene a ser lo que en el programa posthumanista se llama postsujeto y en los análisis de mercado, consumidor. El público es la clase media frustrada, consumista, pero marxista nostálgica, cínica y oportunista, se queja, pero paga las facturas y hace oposiciones —si la dejan. No tiene principios, sino que tiene miedo. En la teoría, tiene ideales, en la práctica reconoce que los ideales están bien para otros, porque ellos pertenecen a otra generación y tienen que pagar la hipoteca. El público es el “último hombre” del programa nietzschiano.

Lo mejor de El público o lo que me parece más interesante es la voz narradora, que habla como quien lee las estadísticas. Lo que sucede al hombre medio, a “nuestro hombre”, es lo que sucede a la población de cierto rango de edad y nivel adquisitivo, según las estadísticas que manejan las grandes empresas y los gobiernos. Lo que ocurre en la novela es ordinario y, por eso, predecible. Por eso es patético que un número en la estadística intente escapar de su destino estadístico. El amor y el desamor, el éxito y el fracaso, la vejez, los proyectos abandonados… Todo se cumple según la media. Lo que parece una vida, es perfil o tipo. Sólo una cosa nos saca de esta rutina deliberada: de vez en cuando sentimos (también el narrador) cierta autocompasión, aquel puntito casi invisible, mezclado con otros en el diagrama de tarta, aquel ser anónimo y apático, nos grita en el espejo.

Mientras los poderosos parecen permanecer inmunes a las leyes y a la Agencia Tributaria, el público es contabilizado, grabado en sistemas de video vigilancia, manipulado en la publicidad, en las noticias, retenido en los controles de aduanas, vendido en internet, fichado por las compañías de todo tipo, en la calle le piden la documentación, lo despiden del trabajo, lo expulsan del sistema, de su casa, le dejan un rinconcito en un cajero (para más recochineo) y allí duerme.

Pero en algún lugar no detectado en los gráficos, una masa de gente representa la nueva era, gente que se reúne y debate sobre el futuro: ellos no quieren seguir siendo carne de mercado ni vivir como otros quieren que vivan, quieren inventar nuevos caminos. ¿Estará a tiempo el público de transformarse en este nuevo agente social, de constituirse en “una nueva conciencia, [con] un grado de lucidez colectiva nunca visto hasta ahora”, “una revolución generada por una telepatía furiosa que sería activada por una especie de Golem electrónico”? No contaré cómo termina la historia.