María López de Castro: La restaturación de arte como nueva obra de creación artistica

María López de Castro: La restaturación de arte como nueva obra de creación artistica

María López de Castro es Conservadora y Restauradora de Bienes Culturales y especialista en Pintura por el Istituto per l’Arte e il Restauro Palazzo Spinelli de Florencia y la Escuela de Restauración Más»

The Cranberries, la luz al final del túnel

The Cranberries, la luz al final del túnel

Hace aún escasas semanas que fallecía Dolores O’Riordan, la cantante de The Cranberries. Recordamos aquí sus palabras en una de sus últimas entrevistas que coincidió hace unos meses con la edición del Más»

Jesús Camargo, el color y la pintura del Mediterráneo

Jesús Camargo, el color y la pintura del Mediterráneo

El pintor Jesús Camargo muestra una pintura que refleja el paisaje y el color del mediterráneo. Una de sus series, titulada Magreb, es una de las más bellas de su trayectoria artística. Más»

Marta Agudo: “Historial”

Marta Agudo: “Historial”

Un magnífico poemario se aloja en las páginas de Historial; el último libro de Marta Agudo. Se trata de un poemario rotundo y preciso que, con una gran cohesión, aborda la enfermedad Más»

Antonio López, comunicativo y provocador en el Taller del Prado

Antonio López, comunicativo y provocador en el Taller del Prado

El pintor Antonio López estuvo comunicativo y provocador en un coloquio que tuvo lugar en el madrileño Taller del Prado, lugar desde el que está pintando un cuadro sobre la Gran Vía. Más»

Antònia Vicens:  “Lovely”

Antònia Vicens: “Lovely”

Antònia Vicens (Santanyí, 1941) recoge en los poemas de estas páginas una mirada que pone en cuestión la naturaleza de los afectos y de los vínculos. Desde una radical crítica feminista de Más»

“Muchacha en la ventana”, la Mona Lisa de Rembrandt, en Bilbao

“Muchacha en la ventana”, la Mona Lisa de Rembrandt, en Bilbao

Muchacha en la ventana, de Rembrandt y cuadro-estrella de una de las más veteranas pinacotecas europeas, la Dulwich Picture Gallery de Londres, cuelga durante tres meses en el Museo de Bellas Artes Más»

Alberto Reguera: ““En torno al Amarillo”

Alberto Reguera: ““En torno al Amarillo”

El pintor segoviano Alberto Reguera, residente a caballo entre Madrid y París, expone en la capital del Sena la muestra titulada “Autour du jaune” (Alrededor del amarillo) en la galería Olivier Nouvellet. Más»

Discos

Discos

CALEXICO: The Thread that Keep Us (City Slang-Musicasusual) Está claro que la victoria de Trump en las elecciones de su país no iba a dejar indiferente al grupo comandado por Joey Burns Más»

Natalia Sanchidrián:“Volando alto”

Natalia Sanchidrián:“Volando alto”

Natalia Sanchidrián es la autora del libro Volando alto, publicado por la editorial Planeta. Un libro que ayuda a alcanzar metas, descubriendo posibilidades y el potencial que cada uno tiene y que Más»

 

Georges Rouault, lo sagrado y lo profano

por Alberto López Echevarrieta

Museo de Bellas Artes de Bilbao. Del 15 de noviembre de 2010 al 13 de febrero de 2011

Ciento cincuenta y seis obras del parisino Georges Rouault (1871-1958) -óleos, grabados y una vidriera-, integran la exposición que presenta el Museo de Bellas Artes de Bilbao en un intento de acercar a los curiosos el trabajo de quien ha sido considerado internacionalmente como uno de los artistas más sobresalientes del siglo pasado. Junto a los principales títulos de su catálogo se pueden ver también algunas obras que se salvaron de la quema que llevó a cabo en uno de los actos más insólitos realizados por un pintor.

Cuando tenía catorce años de edad Rouault entró a trabajar en el taller de un pintor y restaurador de vidrieras, movido más por la necesidad económica que había en su casa que por un interés meramente artístico. El muchacho, de origen muy humilde, fue un alumno tan aventajado que pronto despuntó por su habilidad con los pinceles. Cinco años más tarde pasó al estudio del maestro colorista Gustave Moreau, alumno de Degas y Puvis de Chavannes, cuya producción está íntimamente ligada al esteticismo decadente y simbolista de la época.

Rouault fue testigo entonces, junto a Matisse, Marquet y Manguin, de la creación de sobresalientes obras pictóricas de su maestro, como la renombrada El poeta y la sirena, que fue para el alumno una de las bases trascendentales de su posterior carrera, hasta el punto de dar al “fauvismo” un sentido expresionista pleno de lirismo umbrío y virulento aplicado a figuras dolorosas o infrahumanas.

Muchos analistas coinciden al decir que la viveza lo es todo en Rouault. La expresión del elemento humano que a muchos les es difícil juzgar, para el artista es un descubrimiento y una exaltación. La considera desde el exterior con una ironía que se apodera de lo grotesco, de lo feo, de lo vil y con un dibujo que tiende a la caricatura si no fuera por la gravedad de sus sentimientos y de sus intenciones. El artista imagina el interior de la figura y la configura en un ambiente dramático con proyección de sus angustias y donde el rictus y el gesto cotidianos adquieren su expresión más pavorosa.

El realismo de Rouault llega a un punto que podríamos situarlo próximo al expresionismo de Munch y Ensor. Sin embargo, su vinculación a Moreau fue tal que, fallecido el maestro en 1898, pasó a ser conservador de su primera residencia parisina, convertida en 1902 en un museo donde incluso hoy se sigue guardando la mayor parte de su obra.

Las vidrieras son parte consustancial del estilo de Rouault, sobre todo en su etapa inicial como pintor. Ese trazo negro que aparece frecuentemente en los contornos es característico. O la luminosidad de los fondos. Todo ello forma parte de la herencia que le dejó Moreau. Pero si hay un rasgo que caracteriza al artista que nos ocupa es su espiritualismo que le convierte en el mayor pintor de arte sacro del siglo XX.

Son de destacar los grabados que realizó al poco de terminar la I Guerra Mundial y de los que buena parte están presentes en esta exposición. Las serie de los Misereres – ampliamente representada con Creyéndonos reyes al frente-, y Les fleures du mal son ejemplos destacados. A partir de 1930 su estilo adquirió un mayor equilibrio formal para aportar obras como El payaso herido, uno de los títulos más sobresalientes de la muestra bilbaína junto a La pequeña maga o Crucifixión.

En 1948 Rouault protagonizó un hecho sorprendente en el mundo del arte: Quemó 315 obras suyas ante un funcionario municipal que ejerció de notario. Diez años después murió en su residencia de París dejándonos un interesante trabajo creativo del que ahora podemos ver una selección magníficamente presentada en cuatro secciones que recogen sus obras referidas al mundo del circo, las que se salvaron de la hoguera, los grabados de la serie Miserere y los trabajos coloristas de su última etapa.