“Creadores de Conciencia” 40 fotógrafos comprometidos

“Creadores de Conciencia” 40 fotógrafos comprometidos

(Círculo de Bellas Artes- Sala Picasso- Madrid. Del 25 de febrero al 28 de abril de 2019) Más»

Discos

Discos

CURTIS MAYFIELD: Keep On Keeping On: Curtis Mayfield Studio Albums 1970-1974 (Rhino-Warner) Este año se cumplen dos aniversarios en relación a Curtis Mayfield: hace 50 años que inició su carrera en solitario (antes Más»

Rodrigo Muñoz Avia relata la vida de sus padres artistas Lucio Muñoz y Amalia Avia

Rodrigo Muñoz Avia relata la vida de sus padres artistas Lucio Muñoz y Amalia Avia

El escritor Antonio Muñoz Molina y el crítico de arte Guillermo Solana han entrevistado a Rodrigo Muñoz Avia,  autor de La casa de los pintores, libro publicado por la editorial Alfaguara. El evento tuvo lugar Más»

Jaime Siles: “Galería de rara Antigüedad”

Jaime Siles: “Galería de rara Antigüedad”

La línea de poesía culturalista clásica sigue ofreciendo títulos nuevos. En esta ocasión, lo hace desde el homenaje sincero al mundo clásico, a lo que le ha hecho al poeta sentir y Más»

Nacho Vegas, canciones para antes de un atardecer en el mundo

Nacho Vegas, canciones para antes de un atardecer en el mundo

Nacho Vegas publica nuevo disco, un álbum doble en compacto y triple en vinilo, bajo el nombre de Violética. En las siguientes líneas él mismo explica el origen y el contenido de Más»

Juan Carlos Mestre: “El museo de la clase obrera”

Juan Carlos Mestre: “El museo de la clase obrera”

Si nos preguntamos dónde está la conciencia de la clase obrera, Juan Carlos Mestre nos responde: En el museo. Pasemos, Picabia nos da un abrazo de bienvenida y nos susurra una consigna Más»

Jonathan Littell: “Una vieja historia. (Nueva versión)”

Jonathan Littell: “Una vieja historia. (Nueva versión)”

Jonathan Littell parece empeñado en darle a la Humanidad lo que se merece: ponerle un espejo delante de los ojos. Cuando abrimos la novela, el catálogo de los horrores que se despliega Más»

Discos

Discos

STEVE GUNN: The Unseen in Between (Matador-Popstock!) Durante más de una década, Steve Gunn ha ido publicando discos venerados por unos pocos aficionados y otros colegas con los que ha colaborado, como Más»

“Elizabeth Barret Browning y Robert Browning en Venecia”

“Elizabeth Barret Browning y Robert Browning en Venecia”

Bajo el título Elizabeth Barret Browning y Robert Browning en Venecia se acaba de publicar un interesante libro que contiene tres poemarios de esta singular pareja de escritores: Los sonetos de la Más»

José Loriga, aniversario de un artista polifacético

José Loriga, aniversario de un artista polifacético

Vive en Marbella, en una bella urbanización de San Pedro de Alcántara, junto a su esposa Mary Luz. Dibuja todos los días y algunos incluso pinta en pequeño o mediano formato. De Más»

 

José Manuel Lucía Megías: “El único silencio. Poesía reunida 1998-2017”

por Alberto García-Teresa

(Sial. Madrid, 2017. 628 páginas)

Diversa, rica y especialmente atenta a las diferentes posibilidades expresivas de las distintas formas, la poesía de José Manuel Lucía Megías constituye un interesante viaje por la multiplicidad de voces que recogen sus versos, por las realidades a las que nos abre y, sobre todo, por la trama de un verso rítmico, de largo aliento y de madurada factura.Su obra reunida se agrupa en El único silencio que, aunque deja fuera su último poemario (Los últimos días de Trotski), resulta un volumen muy completo: a los treinta años de aventura poética publicada por Lucía Megías se añaden un centenar de páginas con poemas inéditos de todas las épocas, la obra de teatro basada en Y se llamaban Mahmud y Ayaz, abundantes notas sobre el proceso de escritura de cada poemario y su recepción y un excelente y extenso prólogo de Caterina Ruta.

Casi todos los poemarios de Lucía Megías mantienen el esquema de un largo poema fragmentado y/o se articulan con una estructura narrativa. En cualquier caso, todos los libros están fuertemente cohesionados, incluso diferenciándose entre sí (se manifiesta, por tanto, la versatilidad del autor, quien también ha abordado la novela o el estudio filológico, y sobresale como experto cervantino). Por tanto, debe resaltarse la unidad y la singularidad de cada trabajo.

En los poemas, destacan el juego con los planos textuales que lleva a cabo el autor, la gran versatilidad en el tono, su registro expresionista y el uso del monólogo dramático con distintos personajes, o bien cómo levanta los poemarios alrededor de algún personaje específico. De hecho, el juego dramático es tan marcado que, por ejemplo, su Prometeo es un texto dispuesto como obra de teatro, una serie de piezas son tituladas “Poemas escénicos” y, como he adelantado, Y se llamaban… se adaptó al escenario.En las páginas iniciales del volumen, Caterina Ruta califica certeramente la obra de Megías como “neobarroca” por las figuras retóricas clásicas del barroco que emplea, por la reflexión metatextual y “el gusto por lo espectacular”. Avanzando desde esa idea, dentro de su escritura, en concreto, sobresale el manejo del ritmo que demuestra José Manuel Lucía Megías. Orientado con una gradación de intensidad deslumbrante, se arma con el contrapunto entre el versículo (soporte habitual de sus poemas) y otros versos muy breves y multitud de repeticiones que, todavía más, cohesionan sus entregas. De esta manera, consigue un ritmo quebrado, singular, que posibilita un tono reflexivo y un tono descriptivo expansivo.

El deseo amoroso es el vector que encamina buena parte de su obra. La angustia, la soledad y la indignación son varias de las patas con las que toma tierra. Sus versos van trenzando una afirmación de la dignidad, del deseo de vivir con alegría. La cotidianeidad en la que se enmarcan algunos de sus libros (la mejor muestra es Libro de las horas) contrasta con el decorado y los personajes mitológicos en los que se sitúan otros. Al respecto, Lucía Megías lanza una mirada de alto vuelo imaginativo desde los elementos cercanos especialmente, urbanos (como en Cuaderno de bitácora). Desde el principio, late un impulso de rebelión ante lo reprimido, que se clama como grito público en Y se llamaban Mahmud y Ayaz frente a las ejecuciones de una pareja de homosexuales en Siria. En ese sentido, la línea crítica de su poesía está presente desde su primer trabajo publicado, aunque de manera esporádica, y explota en esa citada obra, que es el culmen de la convergencia de las líneas que trabaja. Desde el “yo” inicial y la anulación de la personalidad por la frustración, que articulan su primer libro, sus versos se encaminan a la empatía con los otros o al juego con las máscaras de Prometeo. A su vez, sus poemas están salpicados de metáforas e imágenes muy expresivas formadas con elementos cotidianos. En ese aspecto, destaca cómo orienta el contexto y el alrededor que líricamente está contemplando hasta la vivencia emocional; cómo el sentimiento (especialmente, el amor) consigue convertirse en un imán que atrae continuamente lo observado hacia sí y lo resignifica.Así, como demuestra este volumen, que recopila un primer tramo de una ambiciosa trayectoria poética en marcha, José Manuel Lucía Megías ha seguido un camino propio con un estilo formalmente reconocible por sus estructuras y recursos, muy flexible como vehículo poético.