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Caravaca de la Cruz. Año Jubilar 2017

por Carmen González García-Pando

Caravaca de la Cruz ha iniciado el Año Santo. Comienza el Jubileo caravaqueño como “año de gracia”, de reconciliación entre los adversarios.

Año Jubilar in Perpetuum

La razón por la que Caravaca es la quinta ciudad santa en el mundo (junto a Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana) y ha logrado el Año Jubilar in Perpetuum, tiene su base en un hecho religioso cuya historia se remonta a casi ochocientos años en la historia de España y, en concreto en Caravaca en la región de Murcia. Este hecho es la presencia de la santísima Vera Cruz en estas tierras desde el siglo XIII cuyo origen oriental está comprobado y es considerada por la tradición religiosa y fe cristiana, depositaria de la astilla del “Lignum Crucis” en que murió Jesucristo, guardada por los caballeros Templarios y más tarde por la Orden de Santiago.

Así pues, y a lo largo de estos siglos, se ha desarrollado un culto enraizado en el seno de la fe cristina, hasta el punto de ser no sólo admitido por la Iglesia Católica sino que el Vaticano en el XVIII le asignó el culto de “Latría” algo equivalente al tributado al Santísimo Sacramento. Con el tiempo este hecho transcendió los límites geográficos locales, regionales e incluso nacionales y Caravaca de la Cruz se convirtió en lugar de referencia, punto neurálgico que tuvo su mayor apogeo entre los siglos XVI y XVIII.

Aunque con posterioridad se le atribuyeron cualidades mágico-religiosas, esotéricas e incluso supersticiosas, los verdaderos valores de carácter religioso de la Vera Cruz -que permanecieron en esos siglos e incluso con anterioridad-provocaron verdaderas corrientes de peregrinación hacia el castillo santuario desde todos los puntos de la geografía española. De ahí que ya en pleno siglo XVI surgiera el hospital del Buen Suceso para atender a los peregrinos que hasta allí llegaban.La historia habla de los jubileos decretados en distintos años durante estos siglos y la petición al Papa Alejandro VII, a instancias de la Cofradía de la Vera Cruz, en 1663, para que se admitiera en la misma cofrades de cualquier lugar de España que concurren “a adorar a esta Santa Reliquia”.

Más recientemente, en 1981, Juan Pablo II concedió un nuevo año Jubilar a Caravaca al conmemorarse el 750 aniversario de la aparición de la Santísima y Vera Cruz. Y, en 1996, a petición de la Real e Ilustre Cofradía, se le concedió un nuevo Año Jubilar.

Finalmente en febrero de 1998 llegó la gran noticia: el Vaticano daba la concesión “In Perpetuum” en torno a la Vera Cruz de Caravaca para celebrar cada siete años siendo el primero en 2003. De ahí que este año 2017 sea otro Año Jubilar cuyo momento álgido de celebración coincide con las fiestas de mayo en honor a la Santísima y Vera Cruz. Un momento de perfecta unión entre cultura, religiosidad y diversión que son un culto al pasado. Un homenaje a su propia historia.

Los Caballos del Vino

Si hay un acontecimiento singular que hunde sus raíces en el tiempo y caracteriza a este lugar, es la fiesta que cada mes de mayo celebra Caravaca bajo el nombre de “los caballos del vino”. El escritor Pedro Ballester Lorca escribía que se trata de un festejo “único, insólito y pasional” y es el punto de arranque de unas fiestas que se prolongan anualmente del 1 al 5 de mayo en honor a la patrona de la localidad: la Stma. Vera Cruz.

La mañana de cada dos de mayo, los caballos del Vino convierten la localidad murciana en una explosión de belleza y alegría festera; un alarde de fantasía y simbolismo que resalta la fuerza y el valor de esos jinetes que rememoran una tradición cuyos orígenes inciertos se pierden en los albores del tiempo.

Cuenta la tradición popular que hacia 1250 estando la fortaleza templaria de Caravaca sitiada por los moros granadinos y sin agua para abastecerse, un grupo de valerosos caballeros atravesaron el sitio musulmán en su búsqueda. Pero, al no poder conseguir agua, cargaron pellejos de vino a lomo de sus corceles y regresaron sin contratiempo en una espectacular carrera donde fueron recibidos con el consiguiente alborozo. Las mujeres ofrecieron ramilletes de flores y ataviaron a los mozos y caballos con ricos mantos bordados. De esta forma se convirtieron en los héroes y salvadores de aquella gente y de la reliquia de la Stma. Cruz que ya se guardaba desde 1231 en el castillo de Caravaca.Desde la Edad Media, esta efeméride se ha seguido celebrando con más o menos regularidad y esplendor, pero es entre el siglo XVIII y XIX cuando la fiesta se configura como tal y alcanza la estructura lúdica actual.

En la madrugada del dos de mayo, en más de cuarenta lugares diferentes de la ciudad, los caballos se engalanan para comenzar con las primeras luces matinales el reconocimiento del recorrido de la carrera. Posteriormente se realiza un pasacalles para lucir la riqueza de los mantos bordados en seda y oro de los caballos y también hacer una demostración de las habilidades de los jinetes.

La carrera comienza ante la algarabía de las numerosas personas convocadas y la cuesta por donde pasan se transforma en una amalgama de color rojo y blanco  que, con el paso de los caballos, y el haz de luz dorado debido a su manto… convierte la escena en una explosión de luminosidad digna de ser contemplada.

 Un programa rico y variado

Está previsto que unos dos millones de visitantes se acerquen a Caravaca para ganar este año el jubileo por lo que la Comunidad ha invertido una importante suma para promoción, infraestructuras y acondicionamiento que permita dar cabida a los peregrinos y visitantes que llegarán de todos los rincones de la península y de países como Italia, Polonia o Israel.

La programación incluye una oferta enorme de actos culturales, deportivos, gastronómicos que se irán simultaneando con los eventos religiosos. En ellos se conjuga la modernidad con la tradición y el arte con la ciencia. De ahí que los responsables hayan buscado enriquecer el espíritu y cultivar los sentidos con esa mezcla de cultura, ocio, conocimiento y religión.

Uno de los alicientes más interesantes para esta celebración es el denominado “Camino de Levante”. Según su presidente se trata de “un camino de espiritualidad y reencuentro, donde el peregrino vivirá una experiencia enriquecedora pasando por un itinerario de iglesias, monasterios y museos”. Mas de un centenar de kilómetros de vías y caminos recorren este trayecto que ha sido dividido en cinco tramos y recorren las poblaciones de Orihuela, Murcia, Alguazas, Mula y Bullas desembocando finalmente en la Vera Cruz de Caravaca. El peregrino podrá descubrir un rico patrimonio de iglesias, monumentos, molinos, miradores, yacimientos arqueológicos, dispersos en estos enclaves algunos de los cuales –como la ciudad de Mula- es motivo por si mismo de peregrinación ya que allí se encuentra la Santa Espina, una de las astillas de la corona con la que los romanos se burlaron y coronaron a Jesús como rey de los judíos.

 Exposiciones, conciertos, gastronomía, turismo…

Sería imposible en estas páginas detallar los numerosos eventos que se irán realizando a lo largo del año jubilar pero si podemos resaltar algunos de los más interesantes como es la celebración de la muestra “Francisco Salzillo y su escuela” una exposición que recoge la obra del escultor murciano, el artista sin duda más representativo de la imaginería barroca española y que dedicó su talento en exclusiva a la temática religiosa. Sobre las mejores obras que surgieron en el XVI en el antiguo Reino de Murcia, nos habla la exposición “Signum, la gloria del Renacimiento” que comenzará en el mes de julio y pretende mostrar una época bastante desconocida de nuestro arte.

En otro orden de cosas, con una mirada más actual, es la muestra del cineasta y pintor Peter Greenaway cuyas pinturas reflexionan sobre el cuerpo humano. Igualmente las diferentes interpretaciones que se han dado sobre las “Cruces de Caravaca”, realizadas por artistas contemporáneos, han recorrido distintos pueblos y lugares de la zona sorprendiendo por su novedosa singularidad.

La música también está presente con la actuación del Coro de RTVE, un ciclo de música sacra en espacios monumentales y con el concierto acústico que reunió a una veintena de artistas de diez países bajo el lema común de la paz, el diálogo y la aceptación.

“Cocinando con Estrellas Michelín” presentará la oferta gastronómica de la región de Murcia que, como es bien sabido, se caracteriza por su rica y variada calidad de productos y recetas. Igualmente el congreso “Las cocinas del jubileo” que se celebrará en junio, reivindicará los tesoros gastronómicos que esconden los lugares jubilares. Conferencias y degustaciones llevadas a cabo por cocineros y especialistas descubrirán los secretos de las cocinas conventuales.

Hoy en día gracias a la tecnología y la innovación, el perfil del viajero ha variado sustancialmente pues demanda un servicio personalizado. Desea experiencias auténticas, una oferta turística diferencial, coherente con el entorno natural, social y cultural. De ahí que el programa jubilar haya reunido en el I Congreso de la Organización Mundial del Turismo a una serie de especialistas para analizar y construir un modelo turístico acorde con el siglo XXI. Es decir, lograr un destino sostenible tanto en el terreno económico como en el medioambiental.

En definitiva son muchas la razones por las que acudir a la celebración del año Jubilar de Caravaca. Como bien indica la campaña “Descubre tu camino” se trata de que cada uno descubra el suyo de una forma u otra porque siempre será una experiencia única e irrepetible.