Poetas hispano-americanos en las jornadas de poesía en español (1999-2006)
Edición de Alfonso Martínez Galilea.
Edición Cultural Rioja. Logroño, 2007. 349 págs
Por Julia Sáez- Angulo
La
especialización de las Jornadas de Poesía en Español
llevó a convocar a poetas latinoamericanos que han dejado buen
recuerdo en sus recitales y en su presencia. La lista y versos de todos
ellos se recoge en el libro citado y sus nombres son: Manuel Díaz
Martínez; Óscar Hahn; Rafael Alcides; Omar Lara; Cristina
Peri Rossi; Manuel Silva Acevedo; Raúl Rivero; Rafael F. Oteriño;
José Watanabe; Gonzalo Millán; Carmen Ollé; Darío
Jaramillo Agudelo; Ricardo H. Herrera; Orlando González Esteva;
María Elena Cruz Varela; Roberto Bolaño; Bruno Montané
Krebs; Alejando Bekes; Rosella di Paolo y Pablo Anadón.
Voces distintas de países diversos, mundos variados
e inquietudes diferentes. Los latinoamericanos hablan el castellano con
donosura y esto se percibe en los poemas seleccionados, de muy distinta
factura pero con léxico rico, humor agudo, ironía refinada
o denuncia rotunda. Al comienzo de cada autor, una pequeña biografía
con un currículo sitúa al lector sobre el perfil del autor
que va a leer seguidamente.
Al final del libro, una miscelánea con tres poemas
singulares sobre la huella poética que la ciudad anfitriona ha
sembrado en algunos vates visitantes. "Lejos de la naturaleza mostrenca
de tantos poemas de circunstancias, en los tres –Bekes, Díaz
Martínez y Raúl Rivero- se puede percibir nítidamente
la integridad de la verdadera poesía, hecha de rigor verbal y de
música, de humor y de pasión, de discreción y sabiduría",
escribe Martínez Galilea.
Delicioso el soneto de Raul Rivero titulado "Me
casaré en Logroño", toda una alusión lúdica
al vino y a los nombres históricos de Gonzalo de Berceo o Armando
Buscarini, dos poetas riojanos. Bendecirá la boda Gonzalo de
Berceo. La novia estará hermosa. Yo juraré ser fiel. Irán
poetas ebrios empinando el jaleo. Estallará de fiesta la calle
del laurel, dice un cuarteto.
El
volumen, generoso y bien editado es una miscelánea de nombres y
de versos digna de lectura por su calidad y disfrute. La crítica
feminista diría que faltan nombres femeninos en la selección.
No se trata de buscar la paridad rigurosa, pero cuando sólo hay
cuatro en una veintena de nombres, parece que sólo se quiere cubrir
el expediente o aquellos de poner guindas a un pastel. No resulta difícil
encontrar poetisas latinoamericanas dentro y fuera de España, aunque
ellas detesten la feminización del vocablo y prefieran llamarse
igualmente poetas. La cubana exiliada Rosario Hiriart o la argentina Elsa
Leonor di Santo podrían haber sido algunas participantes.
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