DISCOS
Por Xavier Valiño
DEPECHE MODE: Sounds Of The Universe (Mute/EMI)
Ya
son una institución. Inician nueva gira en estos días, después
de que su cantante, Dave Gahan, haya superado un tumor. Lo que cuenta
es su décimo segundo álbum, la disculpa para salir de nuevo
a la carretera. Si en Playing The Angel (2005) querían dejar claro
que se movían en las mismas coordenadas que su contemporáneos
más jóvenes, en Sounds Of The Universe acaban por aceptar
su situación como mentores maduros de un universo de grupos de
rock electrónico, empleando un sonido retro tocado con sintetizadores
analógicos: la balada para todos los públicos se llama "In
Chains", el rock "Hole To Feed" y el single rítmico
y pegadizo "Wrong".
JAVIER COLÍS Y LAS MALAS LENGUAS: Otra nube (Nuevos Medios)
Él
dice que hacer un disco perfecto es imposible. Ellos dicen que si Javier
Colís hubiera nacido en Nueva York ya sería un mito. Pero
Javier Colís nació en La Rioja, qué le vamos a hacer,
y a sus espaldas suenan bandas como Vamos A Morir, Demonios Tus Ojos o
Mil Dolores Pequeños. En su tercer disco a su nombre suena a Tom
Waits, a Leonard Cohen ("La balada de la yegua ausente", junto
a Perla Batalla) o Bob Dylan ("I’ll Be Your Baby Tonight"),
poniéndole también música a un poema de Giner de
los Ríos ("Mira esa barca"). No extraña que el
periódico LA Times dijera de una de sus actuaciones que "el
ronco y afilado Colís puede convertirse en una estrella. Su aplastante
interpretación de "El carnicero" fue el único
momento realmente sexy de la noche".
PRINCE: 21 Noches (Libro) (Caelus)

En el verano de 2007, Prince llenó durante 21
noches consecutivas uno de los escenarios más grandiosos de Londres,
The O2 Arena. Allí estaba el fotógrafo Randee St. Nicholas
para documentar esos conciertos, la soledad previa, el tiempo pasado en
los hoteles, las sombras nocturnas, los días que empiezan…
Ahora se presenta en un libro con envoltorio de lujo en el que las fotografías
son las absolutas protagonistas, si no fuera porque también incluye
un compacto único, titulado Índigo Nights, que recoge parte
de la estupenda música que Prince interpretó en las fiestas
que siguieron a aquellos conciertos.
IMELDA MAY: Love Tattoo (Blue Thumb-Universal)
Lo
que Amy Winehouse ha venido a representar recientemente para el soul,
es lo que Imelda May va a significar para el rockabilly. Y no sólo
eso, porque su debut se mueve en el amplio margen que va del jazz a lo
Billie Holiday al primer rock’n’roll de Wanda Jackson. Con
su ya característico pelo encaracolado y una imagen de época,
la mayor diferencia es que a Imelda este casi seguro éxito la pilla
ya con más edad que Amy, con lo cual se librará de todo
lo negativo y podrá disfrutar -tanto como nosotros- con su sonido
enraizado en los 50. Ha nacido una estrella.
DINOSAUR JR.: Farm (PIAS)

Nadie daba un duro por ellos tras las desavenencias entre
J. Mascis y Lou Barlow a principios de los 90. Regresaron para triturar
nuestras cabezas con un directo salvaje de electricidad y hace dos años
dieron a la luz Beyond, su octavo álbum (el cuarto con la formación
original, Barlow incluido). Ahora, Farm los muestra igual de épicos,
consistentes, plenos de fuerza y con esas canciones poderosas, con guitarras
al límite y, también, melodía, como en las gemas
casi power-pop "Plans" y "Over It".
COHETE: Cohete (Micro Macro-Nuevos Medios)
Al
igual que una buena parte de las bandas independientes de ahora, Cohete
primero ponen su álbum para libre descarga: http://cohete.bandcamp.com/
como incentivo para después comprarlo. Tras su EP del 2006, Simulacro,
llega un debut que los sitúa junto a grupos actuales como Tarántula
o Los Punsetes, haciendo pop en castellano imperfecto, pero no por ello
menos interesante. No es muy difícil emparentarlos con grupos de
los 90 como El Niño Gusano o Patrullero Mancuso. Aunque lo venden
con el lema "Huele bien, sabe bien, tacto agradable. ¡Impresiona
a tus invitados!", esto no es pop al uso, sino que hay muchas ideas
y vías alternativas con las que expresarlo para mostrar una personalidad
distinta.
JARVIS COCKER: Further Complications (Rough
Trade-Popstock!)
Tiene
gracia ver a Jarvis Cocker, que intentó durante más de dos
décadas tener éxito en el mundo del pop con Pulp (que finalmente
consiguió con Different Class y su single "Common People"),
reconvertido en aguerrido rockero. Para su segundo álbum en solitario
tras finiquitar su anterior grupo, el ahora barbudo Jarvis se ha aliado
con el productor por excelencia de la independencia guitarrera, Steve
Albini. Parece como si antes de llegar a los 50 le hubiese apetecido hacer
un disco de rock -salvo el final "You’re In My Eyes (Discosong)"-
sólo por darse el gustazo y para no arrepentirse en el futuro.
Curioso paso a observar con calma.
FLOW: Echo en México (Eureka-PIAS)
Fernando
Vacas es un culo inquieto. Además de tener su propio sello, Eureka,
de descubrir a Russian Red, de producir a sus primas Prin’ La Lá
o de grabar un disco junto a Howe Gelb de Giant Sand -que aún espera
su edición-, mantiene viva la banda que le dio a conocer, Flow.
Y, por si fuera poco, su nuevo disco lo ha grabado en México -Echo
en México se titula, así, sin h-, mezclando canciones pop
(incluida una versión de "Victoria" de The Kinks”)
junto a otras con acento mexicano, ya sea en pequeñas pinceladas
de arreglos pintorescos o en canciones completas, como la emotiva ranchera
"La flor del Tamarindo". En echoenmexico.net tiene abierto un
concurso de remezclas donde se pueden descargar algunas pistas para que
realicemos nuestras propias versiones.
LIDIA DAMUNT: En el cementerio peligroso (Subterfuge)
La
líder de las murcianas Hello Cuca se decidió un buen día
por coger la guitarra acústica y hacerlo todo ella misma, publicando
el año pasado el sorprendente En la isla de las bufandas. Ahora
regresa con un disco similar, donde su voz, la guitarra y la pandereta
mandan, aunque aquí se abre a pequeñas pinceladas de otros
instrumentos y colaboradores. El disco, que fue grabado en los estudios
de Jorge Explosión, mantiene la misma capacidad de fabulación
y encantamiento, recuperando su álter-ego, la Tormina de su anterior
disco, u otros personajes como Kanel y Vanilj.
MANIC STREET PREACHERS: Journal For Plague Lovers (Sony)
Tras
unos últimos álbumes menos inspirados, y siempre con la
guadaña sobre su cabeza, Manic Street Preachers han dado un salto
de entidad para su noveno álbum. Ahora recuperan textos que el
desaparecido (en 1995) guitarrista Richey Edwards dejó compuestos
entonces, sobre una base musical que mira hacia su disco más rudo,
The Holy Bible. A pesar de contar con la producción de Steve Albini,
el sonido atisba aquel disco desde un tono sepia, algo más asequible,
logrando recuperar la relevancia que empezaron a perder tras su mejor
trabajo, Everything Must Go, justo el que editaron en 1996, tras la aún
no resuelta desaparición de Edwards.
JEREMY JAY: Slow Dance (K-Green Ufos)
Se
hace raro comentar un disco que hace tres meses su propio autor presentó
en Compostela y que entonces, gracias a Internet, ya conocía todo
el mundo… Él lo presenta como su disco más bailable
y optimista. Puede que así sea comparado a su debut, pero esto
es Baile lento, sin dar lugar a velocidades vertiginosas que rompen el
esqueleto. Más bien se trata de un pop con aristas a degustar cómodamente
sentado, aunque pueda incitar a mover algo los pies. Aún dista
bastante del funk de "Alpha Rhythm", curiosamente la canción
con la que casi puso punto y final a aquel concierto mencionado. Seguramente
por ahí tirará en el futuro.
SONIC YOUTH: The Eternal (Matador-Popstock!)
Curiosamente,
en la reciente edición del Primavera Sound, dominada por los decibelios
y la distorsión, nos encontramos con una versión distinta
de Sonic Youth, al menos la más distinta que se pueda tener del
grupo. En lugar de noise, lo que tuvimos fue un concierto de punk(-pop).
Canciones de tres minutos, disparadas a bocajarro, con un Lee Ranaldo
más entregado que nunca, lo que no deja de ser una buena noticia,
y menos espacio para los malabarismos de Thurston Moore. Pues eso es justo
lo que encierra The Eternal, el decimosexto disco del grupo, con el que
reivindican su puesto en el podio del rock de las dos últimas décadas,
por si alguien aún no lo tuviera claro.
ANTONIO VEGA: Canciones 1980-2009 (EMI)

El pasado 12 de mayo, a los 51 años, desaparecía
Antonio Vega. Tres días después estaba en las tiendas un
nuevo recopilatorio de su obra, tanto con Nacha Pop como en solitario.
Era casi de esperar que se convirtiese en su mayor éxito de ventas.
De los dos compactos, hay más material reseñable en el primero,
con el que cimentó su reputación, la que le mantuvo durante
las dos siguientes décadas. Se acompaña de un DVD con un
par de pequeños documentales y una actuación ‘desenchufada’.
THE JUAN MacLEAN: The Future Will Come (DFA-V2/Nuevos Medios)

Por fin un álbum que hace honor a su reputación.
Juan MacLean es el apodo del reputado productor John Maclean, que con
el sello DFA se han convertido en referencias claves de la música
de baile. Su segundo disco, arropado por la voz de una de sus socios,
Nancy Whang, consigue que sus canciones ganen en excitación y exhuberancia,
sin perder el fin último para el que fueron compuestas, la pista,
desde el house de "This Simple Life" o "Happy House"
(ya, el título lo indica claramente) hasta el aire balear de "Accusations".
THE ZEROS: Live In Madrid. THE MOONEY SUZUKI: Live In Madrid
(Munster)

El sello Munster inició no hace mucho una serie
de DVDs de bandas internacionales de gira por nuestro Estado registradas
en la sala madrileña Gruta 77. Puede que no sean las grabaciones
más profesionales del mundo, pero sí que las captan en su
mejor momento: en pequeñas salas. Las recién editadas tienen
como protagonistas a los Ramones mexicanos, The Zeros, con extras que
llegan hasta 1977, y a The Money Suzuki, caóticos y salvajes animales
en escena que lanzan descargas de distorsión de devastadores efectos.
«
|