ORQUESTA Y CORO NACIONALES DE ESPAÑA (OCNE) TEMPORADA 2008-09
Cierre de temporada
Por Jorge Barraca Mairal
Como en el trimestre anterior, durante esta última
fase de la temporada, se alternaron los conciertos incluidos dentro del
tema "Poder, guerra y paz" con otros ajenos a este asunto. Y,
también como en la ocasión previa, la sucesión de
unos espléndidos solistas otorgó relieve a las actuaciones
de la Nacional.
A mitad de abril, el concierto dirigido por Lawrence
Renes, en e l
que se modificaba el programa original, permitió que disfrutásemos
de un Arcadi Volados en estado de gracia. El pianista ruso, tan vinculado
a nuestro país, brindó una lectura magistral de Concierto
para piano y orquesta nº 2 de Sergei Prokoviev, donde de nuevo
se pudo apreciar su nervio, su excepcional musicalidad y esa técnica
perfecta que lo convierte en uno de los instrumentistas más electrizantes
de la actualidad. En la segunda parte disfrutamos de una gran versión
de la Sinfonía nº 8 de Shostakovich; una obra de
tantas posibles interpretaciones y tan caleidoscópica que cada
nueva versión abre a una lectura alternativa.
Más adelante, a finales de abril, Pons dirigió
una obra capital de Honegger, aunque poco programada: Juana de Arco
en la hoguera. Se trata de una página coral, con recitado
dramático (del que se encargo los actores Aitana Sánchez
Gijón y Toni Cantó), que fue muy bien servida por un elenco
mayoritariamente español (Isabel Monar, Gustavo Peña, Francisco
Corujo, José Antonio López, y también por Darío
Grandinetti e Itxaso Mentxaka).
Ya en mayo Kitajenko dirigió de manera algo plana
la obertura de Guerra y paz de Prokofiev y, de forma mucho más
contrastada, la Sheherezade de Rimsky-Korsakov. Sin embargo,
lo más brillante del concierto fue la partici pación
de la joven chelista Tanja Tetzlaff, dueña de un sonido corpóreo,
con un arco largo y expresivo, que interpretó excepcionalmente
el Concierto para violonchelo nº 1 de Shostakovich.
En el homenaje a Joaquín Rodrigo —del que
conmemoramos el décimo aniversario de su muerte— Pons dirigió
a la Nacional y al guitarrista José María Gallardo. Esta
vez, disfrutamos de una interesante versión del Concierto de
Aranjuez, siempre nítida, sentida y perfectamente delineada
tanto por el excepcional solista como por el director. Además,
en la misma tarde, se ofrecieron unas estupendas Danzas fantásticas
de Joaquín Turina y tres obras de Ravel: la Rapsodia española,
la Alborada del gracioso y el celebérrimo Bolero.
Por último, la temporada se cerró con
un extenso concierto en que junto a la monumental Sinfonía
nº 9 de Beethoven se interpretó el Friede auf Erden
de Arnold Schönberg. La idea era culminar este recorrido por el tema
del Poder, la guerra y la paz con un canto a la fraternidad y
a la paz universales, como trata de expresar la partitura del genio de
Bonn y el canto compuesto un siglo más tarde por el maestro vienés.
La Nacional acompañó a unos solistas vocales de excepción
en que destacó el noble timbre de Willard White, la singular pericia
de Measha Brueggergosman y la gran escuela de Charlotte Hellenkant.
El programa de la próxima temporada (2009-10)
continúa la misma línea que se ha impuesto desde la llegada
de Josep Pons a la dirección de la ONE. Por un lado, los conciertos
se agrupan a partir de un hilo temático, que recorre toda la temporada,
y que en este caso posee el título "Música y Naturaleza".
Igualmente, se ofrecen un par de conciertos en homenaje al aniversario
de Gustav Mahler que, además, abrirán y cerrarán
la temporada. La carta blanca se dedicará este año a un
compositor español: Cristóbal Halffter. Por último,
no pueden dejar de mencionarse tanto las actuaciones del Coro en solitario,
que brindará un segundo ciclo de cuatro conciertos, como los dedicados
al público infantil a través del proyecto pedagógico
de la ONE.
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