DISCOS
Por Xavier Valiño
TACHENKO: Los años hípicos (Limbo
Starr)
Con
nombre de jugador de baloncesto ruso, los zaragozanos que retomaron el
testigo de El Niño Gusano han editado ya tres discos que se cuentan
entre la mejor producción estatal de la década. Su capacidad
como orfebres del pop, con una auténtica vocación popular,
viene siempre acompañada de unos estupendos juegos vocales, en
canciones que basculan entre la inocencia y la cruda realidad. Ahora,
su sello lanza un triple disco que contiene la reedición remasterizada
de sus dos primeros discos descatalogados Nieves y rescates y Las jugadas
imposibles, que editaron con Grabaciones en el Mar, además de los
EPs Amable y El tiempo en los Urales. El DVD que lo acompaña incluye
su actuación en el Festival Contempopránea del 2008 y varios
video clips. Inmejorable ocasión para congratularse con ellos.
BONNIE PRINCE BILLY: Beware (Drag City-PIAS)

Con el ceño fruncido nos atisba Will Oldham desde
la portada de su séptimo disco bajo el alias de Bonnie Prince Billy
-y el catorceavo de su trayectoria-. La novedad es que pretende sonar
a disco de country contemporáneo, con una nueva vestimenta que
refuerza su reputación como uno de los músicos que de verdad
cuentan de los últimos 20 años. Lo curioso es que por debajo
hay una instrumentación poco ortodoxa y que sus textos son tan
oscuros y retorcidos como siempre, con un humor muy particular.
VARIOS: Protected Massive Samples (Rapster-Popstock!)
No
es el primer disco que lo documenta, pero sí uno de los más
completos. Massive Attack, puede que uno de los grupos más reverenciados
e imprescindibles desde que en 1991 publicara su Blue Lines, no sacaron
su música de la nada. Como muchos, claro, pero lo suyo es más
fácil de documentar porque los samples, como en buena parte de
la música de baile, salieron de artistas negros que les precedieron.
Así que aquí están los cimientos de su música:
Al Green, Chaka Khan, Isaac Hayes, Wally Badarou… Un tratado con
parte de la enciclopedia de la mejor música de color de la segunda
mitad del siglo XX.
ANDRÉS CALAMARO: Obras incompletas (Warner)
Tempo
de recapitulación para el argentino más conocido en nuestro
Estado. Se edita una caja con un libro de 184 páginas, 2 DVDs y
6 CDs. De ellos, tres vienen repletos de material inédito: uno
con versiones, el segundo con música más instrumental y
experimental y el tercero con canciones de discos tributo, benéficos,
maquetas, inéditos clásicos, sesiones perdidas, etc. Como
es lógico en este tipo de productos, hay cosas más interesantes
que otras. Al tiempo, aparece una edición más asequible,
con un compacto con sus 18 mayores éxitos en solitario y un DVD
con 18 canciones. Ambas son ya un éxito de ventas, algo más
extraño en el caso de la caja no apta para todos los bolsillos.
DENT MAY: The Good Feeling Music of Dent May & His Magnificent
Ukulele (Paw Tracks-Green Ufos)
Un
friqui. Eso aparenta ser. Dicen que, aparte de haber estudiado cine o
haber hecho power-pop con sintetizadores en The Rockwells, escribió
canciones de carga erótica para un proyecto paralelo, tocó
en residencias de ancianos y minusválidos con un coro pregrabado
y grabó un EP homenaje a la serie de los 70 Mamá y sus increíbles
hijos. Animal Collective lo descubrieron y le ofrecieron grabar. Su divertido
primer álbum no sólo tiene ukeleles, sino que recuerda a
Morrissey en la voz y los textos y a los grandes Jonathan Richman o Jens
Lekman en su sonido, así como a los tres últimos discos
grabados por Buddy Holly. Ideal para el verano que se avecina.
SOULWAX: Part Of The Weekend Never Dies (DVD) (PIAS)
En
sus últimos 120 espectáculos, una cámara estaba permanentemente
pegada a sus narices. De ahí surge este DVD, un documental sobre
la vida de cuatro belgas hedonistas que han recorrido el mundo en los
últimos años -Europa, Japón, los EE.UU., Latinoamérica
y Australia- pinchando música, tocando en directo y viviendo la
noche intensamente. La primer parte recoge la adulación, el desmadre,
la ebullición, la reflexión, el cinismo, el cansancio, al
desesperación, la desilusión, el ridículo, la contradicción,
la revelación y las ganas de volver al hogar de una banda en la
carretera, con 2manyDJ’s, actuaciones en directo de Soulwax Nite
Versions, y colegas como James Murphy, Nancy Whang, Erol Alkan, Tiga,
Justice, Busy P, So-Me, Peaches, Kitsuné y Klaxons. El segundo
detalla a la perfección la maldad sónica de las mezclas
de las Nite Versions de Soulwax. Además, se incluye un compacto
extra con esas canciones. Como el A Cross The Universe de Justice, más
o menos.
U2: No Line On The Horizon (Island-Universal)
Su
Achtung Baby de esta década. Al menos es lo que buscaban para su
duodécimo disco. Tras tres o cuatro discos más anodinos,
los irlandeses se propusieron registrar un disco que los colocase otra
vez en el centro de la acción. Lo intentaron, algo que se anotan
en su haber, aunque al ser tan conscientes de lo que pretendían
el resultado no puede ser, evidentemente, una sorpresa. Hay canciones
como las que ya hace tiempo que no hacían ("Magnificent",
"Unknown Caller", "No Line On The Horizon"), la guitarra
de The Edge es la auténtica protagonista y The Killers matarían
por melodías así. Simplemente si se dejasen ir y no sonase
todo tan premeditado…
COOPER: Aeropuerto (Elefant)
La
forma de mantener el interés en la música para Alejandro
Díez, antes en Los Flechazos, es editar EPs con pocas canciones
en lugar de discos de larga duración. Su compañía,
claro, debe sacarle el rendimiento adecuado, así que cada cierto
tiempo aparece un disco recopilando sus creaciones. Después de
tres nuevos singles (dos de ellos descatalogados casi de manera instantánea,
después de habitar varias semanas en lo más alto de las
listas de ventas) y cinco años después de su anterior álbum,
llega el tercer disco de al frente de Cooper.
Esta recopilación de canciones añade nuevos
temas: "Hyde Park" es un trallazo, puede que sea el éxito
más directo e incontestable que ha firmado Alejandro desde que
comenzó con Cooper; "Lisboa" es una delicia psicodélica,
un rara avis dentro de la discografía del artista: "El sueño"
recrea en una maravillosa versión a unos primerizos Nacha Pop;
y "La edad de la inocencia" trae una nueva referencia cinéfila,
esta vez a la película de Martin Scorsese, a ritmo de power-pop.
Una vez juntas todas ellas ofrecen la visión de un artista que
disfruta de una madurez compositiva, de un sonido cercano a los clásicos
(The Byrds, The Hollies, The Zombies…) y a los contemporáneos
(Teenage Fanclub, Velvet Crush, Weezer…) y que más que nunca
ve su carrera musical como un viaje con miles de momentos maravillosos
todavía por disfrutar, como lo han sido últimamente "El
círculo polar", "Canción de viernes" o "Un
día de furia", entre otras, aquí recogidas.
Y es que la única certeza, como nos hace entender
el propio Alex en las notas interiores, es que todavía quedan muchos
puertos que visitar, muchos sitios que descubrir, muchos espacios que
habitar. Y si éstas son las canciones que prometen acompañarnos
durante la travesía, no podemos más que abrir las alas y
acompañarle en un viaje a los paraísos del pop.
BRUCE SPRINGSTEEN: Working On A Dream (Sony)
Lleva
tres meses rodando, y ahora se comercializa una edición especial
con un DVD añadido en el que se recogen distintos momentos de la
grabación del álbum, así como un video especial,
"A Night With The Jersey Devil". En cuanto a sus 13 canciones,
ha quedado claro ya que éste es el disco más pop de Springsteen,
a la altura de Human Touch o Lucky Town. La sorpresa, por inesperada,
es que la épica canción que lo abre, "Outlaw Pete",
toma prestado mucho del "I Was Made For Lovin’ You" de
Kiss. ¡Quién lo diría!
LOVE OF LESBIAN: 1999 (o cómo generar incendios de nieve
con una lupa enfocando la luna) (Music Bus/Warner)
1999
es su sexto disco y el tercero en castellano. En esta ocasión,
Love Of Lesbian se lo ha planteado como una película en la que
desarrollan el amor y posterior desencuentro de una pareja, Marina y Carles,
durante un año de relación. El libreto del compacto nos
guía, tanto argumental como visualmente, por las localizaciones
donde va sucediendo la trama. En esta ocasión hay más temas
bailables, con más sintetizadores y una producción más
enriquecida, en un disco más largo y sin los habituales temas ‘enloquecidos’
que siempre incluían en sus trabajos. El disco ha contado con la
colaboración, entre otros, de Sidone, The New Raemon, Carlos Gros,
Zahara, San Pedro, Standstill y Ricky Fakner, que se encarga una vez más
de la producción.
THOSE DANCING DAYS: In Our Space Hero Suits (Wichita-V2/Nuevos
Medios)
Insultantemente
juveniles y capaces se presentan estas cinco suecas -que toman su nombre
de una canción de Led Zeppelin: nada que ver con su música-
en su debut. Ya venían siendo carne de devoradores de delicatessen
con sus primeros EPs y singles, pero ahora se lanzan con todo un disco
que sigue en la línea de aquellas primeras adictivas rodajas: pop
juvenil y optimista -del bueno-, entre las bandas de chicas, el indie-pop
y el northern soul, con órgano Hammond y una voz, la de su pizpireta
cantante Linnea Jönsson, que muestra una soltura y un desparpajo
impropio de su edad. Por supuesto, incluye sus singles "Run Run",
"Hitten" y "Those Dancing Days", formato en el que
de degustan mejor.
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