Portishead, la atmósfera dentro de la atmósfera
Por Xavier Valiño
Por fin, tras diez años, aparece vuestro
tercer disco.
- Geoff Barrow (G.): No parece que haya pasado tanto
tiempo, ¿verdad?
- Adrian Utley (A): No tengo la sensación de que hayan pasado diez
años aunque todo el mundo nos pregunte: “¿Dónde
os habéis metido los últimos diez años?”
- G: Hemos sido nosotros mismos
- A: Sí, nosotros haciendo cosas.
- G: Desde que editamos Dummy no paramos ni un momento, en cinco años.
Básicamente, se trató de una excesiva sobreexposición.
¿Y en qué invertisteis estos últimos años?
- G: Mezclamos el álbum Roseland, NYC Live en
un estudio de Gales. Lo terminamos en un estado mental de desesperación
y volvimos a casa.
- A: Estar fuera de casa durante tantísimo tiempo descoloca tu
vida familiar, se desmorona. No siempre pasa, pero para nosotros sí,
y no queríamos seguir con el grupo por un tiempo. No hablamos de
ello. Simplemente lo dejamos y continuamos en diferentes direcciones.
Todos nos involucramos en temas creativos de forma casi inmediata, o haciendo
discos o produciendo bandas, haciendo bandas sonoras, en el proyecto que
fuera, yendo de gira, tocando con gente, todos estábamos muy ocupados
haciendo cosas. Beth hizo su propio disco en esa época. Así
que lo que pasa es que no estábamos tan expuestos. La verdad es
que no paramos hasta el 2001 cuando nos fuimos a Sydney y empezamos a
trabajar en algunas canciones.
Tengo
entendido que ahí empezó a gestarse Third.
- G: Fuimos al estudio de un amigo y trabajamos durante
siete semanas; estaba bien, pero no hicimos nada que nos hiciera dar saltos
y nos llevara a decir: "Éste es nuestro nuevo sonido, lo que
de verdad queremos hacer y…"
- A: Le faltaba algo de orientación, ¿verdad?
- G: Sí, le faltaba algo de enfoque. Así que, al volver
a casa, seguimos cada uno por separado otra vez.
- A: Geoff y yo nos tomamos un tiempo libre para producir el disco de
The Coral, y el hecho de regresar al estudio con una banda y trabajar
juntos en un proyecto nos dio mucho ímpetu para seguir adelante
y decidir que continuaríamos con nuestro disco y que las canciones
que teníamos eran un buen punto de partida.
¿Cundió el desánimo en algún
momento, la sensación de que todo se había acabado?
- G: Yo estaba abiertamente desmotivado por la música
desde la edición de nuestro segundo disco en adelante, hasta prácticamente
hace cuatro años. La música funky en particular o los DJ’s
y el scratching encuentro que como forma artística están
especialmente carentes de creatividad, mientras que en sus inicios fue
muy poderosa. Así que llegado el paso al tercer disco, nuestra
intención era continuar experimentando plenamente e intentar abrir
brecha. El otro día intenté explicarlo. Es como si intentaras
agarrar dos polos opuestos: tienes una mano en el viejo e intentas abarcar
el nuevo, pero tus brazos no son suficientemente largos.
- A: Pero no puedes soltar el primero.
- G: No puedes soltar el primero porque es lo que tú eres en ese
momento y quieres abarcar los dos, así que sigues así y
acabas bloqueado en esa posición.
- A: Ésta es una reflexión importante referida a cualquier
banda: mantienes tu identidad a pesar de que estés evolucionando.
- G: Sí, y a lo mejor te crecen los brazos
¿Hay canciones que tengan ya varios años?
- A: "Magic Doors" es una canción del
principio."We Carry On" fue una canción del principio
y ese tipo de temas se han mantenido con nosotros a lo largo de todo este
tiempo. Nunca ha habido dudas al respecto. Hubo algunas dudas con "Magic
Doors" pero…
- G: Sí, "Magic Doors" tiene cinco o seis años
ya, así que si ha sobrevivido todo este tiempo es que está
bien.
- G: Lo más difícil ha sido componer temas que nos hicieran
sentir que merecían existir por un motivo. Si nos sentábamos
en un piano Rhodes con un temblor y acordes muy tristes y la voz de Beth
cantando, si ya lo habíamos hecho antes, ¿por qué
hacerlo otra vez? Eso sería estúpido
- A: Eso también es aplicable a los ritmos y a las letras que siempre
han tenido mucha importancia. Y al scratching, así que "Machine
Gun" es todo ritmo y voz. Hay otras cosas, pero básicamente
se trata de eso, de ese sutil equilibrio donde nos sentimos cómodos
y sabemos que es el punto correcto, porque hemos hecho otros temas donde
había voz y ritmo y de forma inmediata sabíamos que no eran
buenos.
¿Cómo
se tomó vuestra discográfica el retraso?
- G: Nos fuimos a ver al nuevo jefe de Island entonces,
Nick Gatfield, y le pusimos siete canciones.
- A: Creo que fue en el 2006, ¿no?
- G: 2006. Entonces, digamos que estábamos en ello. Le gustó
mucho y nos dijo que nos veríamos en dos meses para hablar del
tema. Y nosotros le aseguramos que estaríamos a punto de terminarlo.
Teníamos siete canciones y un año más tarde sólo
seis. ¡Exacto! Habíamos descartado un tema y nos sentíamos
miserables porque no teníamos ninguna canción más.
- A: Descartamos muchísimo material. No estoy seguro, pero creo
que mucha gente lo hace en procesos creativos, seas lo que fueres, pintor,
escultor, novelista o lo que sea.
- G: Además, creo que tengo pavor a ser malo en lo que hago, así
que si lo haces repetidas veces, si trabajas en una canción en
dos ocasiones y no funciona, a mi me deja KO durante semanas. Sin remedio.
Me hace sentirme un inútil.
Queda claro que fue un proceso duro.
- A: Creo que a veces fue difícil. Hay días
oscuros debido a cómo es nuestro proceso de trabajo, ya que intentamos
diseñar el sonido antes de que la canción realmente exista.
Podemos llegar incluso a frustrar un tema antes de empezar porque sentamos
muchas bases como norma, severas normas auto impuestas sobre cómo
componer y cómo crear el sonido. No queremos usar solamente guitarras
desdibujadas o efectos que hayamos usado antes. Eso es una norma que tiene
que mantenerse en el universo que intentamos crear, y muchos de los elementos
de este disco desentonan estéticamente, no son perfectos, no es
una norma, pero sí un juicio estético, una consideración
acerca del sonido.
- G: Las cosas no pueden ser normales. Si son normales, a veces les falta
inspiración. Eso nos parece, aunque con parte del material volvemos
a hacer cosas bastante normales. Creo que eso entra dentro de la composición:
si te sientas a un piano, sobre todo en mi caso, y si sentado al piano
suena como un piano, rápidamente me aburro con el sonido.
- A: Es mejor si el piano tiene un micrófono malo para que distorsione
el sonido…
- G: Desde luego, y que pase a través de un amplificador y de ahí
a tus cascos y de repente el sonido te inspire, te motive.
Os creo, porque "Machine Gun" suena
realmente como una ametralladora industrial.
- G: "Machine Gun" surgió cuando Adrian
estaba buscando un teclado viejo para comprar y alguien trajo un uno que
tenía una batería electrónica incorporada, como parte
del teclado, y lo tocamos y era ese tipo de clave electrónica distorsionada.
Fue genial
- A: Fue de inmediato emocionante. Otras cosas como "The Rip Would"
empezaron con un disco de un extraño sonido de orquesta folk que
sonaba muy bien.
- G: Eso nos inspiró mucho...
- A: Sí, sirvió de inspiración para alcanzar un estado
de ánimo del que hablábamos y había un sonido de
guitarra acústica y un theremin, y Beth compuso una estrofa y un
estribillo y así se quedó durante un año, probablemente
más, hasta que Geoff le dio un ritmo diferente. Tenía otro
ritmo, pero lo descartamos, y se convirtió en otra cosa, con el
nuevo ritmo y después el teclado. Al final mutó transformándose
en otra canción.

¿Pensáis que Beth Gibbons, vuestra
cantante, ha cambiado durante este tiempo?
- A: Ha cambiado en el proceso. Toca instrumentos en
el álbum, lo que probablemente no habría hecho antes, y
eso se debe a haber hecho su disco en solitario, en el que se involucró
más tocando, y creo que eso le dio confianza para hacerlo ahora.
En cualquier caso, es una de las cosas en las que el grupo ha cambiado.
- G: Sí, antes solíamos darle música para que la
cantara, ahora ella nos da música.
- A: Con instrumentos que se mantienen en le disco. Cada canción
es como una banda diferente en realidad. Hay diferentes instrumentos en
cada canción.
Se ve que en el sonido también hay una evolución.
- G: Ésa es la diferencia con el sampling también.
La idea de que puedas tomar una grabación clásica para un
tema y un disco industrial para otro tema, de principios de la música
electrónica… Hay un salto de aquí allá y creo
que eso hace de la música algo apasionante, porque puedes saltar
a nivel sonoro y seguir siendo la misma banda.
- A: Como en "Hunter": al principio era un tema orquestal raro,
casi un tema pop de los 60.
- A: Con oboe y percusión orquestal y cuerdas y demás. O
sea, esta norma viene de los comienzos, como Geoff dice: samplear discos
de hip-hop donde tomas la atmósfera, pero ahora recreamos en directo
esa atmósfera dentro de la atmósfera.
¿Os influye la situación a vuestro alrededor cuando
grabáis?
- A: La mitad del tiempo de creación de este
disco la hemos pasado sentados hablando de galletas, de política,
del tiempo, del calentamiento global o de lo que fuera.
- G: Cualquier cosa con tal de escaquearnos de currar.
- A: Así que ese tipo de influencia depresiva, si era de lo que
hablábamos ese día, probablemente tuvo un impacto en las
notas que tocamos.
- G: Creo que vivimos en un mundo más asqueroso. Bueno, siempre
fue una mierda, ¿no?
En vuestro caso sí tiene sentido el disco como unidad
y no las canciones sueltas.
- A: Una de las cosas que tiene bajarse música
de Internet es que te puedes bajar canciones sueltas. No tienes que comprarte
todo el disco y una de las cosas más relevantes de este asunto,
y la razón por la que no tenemos singles en particular, es porque
nuestro trabajo es una obra completa, debe ser considerado como un álbum.
Tiene que tener equilibrio.
- G: Tiene que ser un álbum equilibrado No se hasta qué
punto la gente se va a interesar mucho por un álbum íntegro.
- A: No creo que la gente lo haga. Creo que la mayoría de la gente
se hace recopilaciones, como solía hacer antes.
- G: Una recopilación de trip-hop.
- A: Sí, colecciones de trip-hop, que es donde probablemente se
nos incluirá mucho, en algunas hasta con dos temas.
- G: El sonido de Bristol.
¿Y que pensáis del resultado final?
- A: La gente dice que este álbum suena más
directo que los anteriores, pero pienso que se debe a que los temas no
están cargados de samples. Todavía hay demasiados loops,
pero el disco rechina menos, y eso da la sensación inmediata de
que no es nuestro.
- G: El álbum es ahora algo que creo hemos logrado hacer con éxito,
algo que supone avanzar. Sentimos que encaja como tercer álbum.
Pero llegar hasta aquí es siempre como un grano en el culo.
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