Se edita en DVD el documental 30th Century Man sobre Scott Walter
Por Xavier Valiño
El
gran misterio se desentraña aquí un poco, al tiempo que
se recuerda su trayectoria. Alguna gente tiene ese don y otra no. ¿Cómo
se llega a tener esa reputación? En su caso, la carrera musical
de Scott Walker comenzó como bajista en el Sunset Strip de Los
Ángeles, justo antes de pasar a ser vocalista del trío The
Walker Brothers, un grupo de armonistas pop con nombre de hermanos (sin
serlo). Con su pop orquestado que rayaba el kitsch y su aspecto de dandy
excéntrico, llegó a hacerles sombra en las listas de éxitos
a los mismísimos Beatles, convirtiéndose en parte indispensable
del Londres chispeante de los sesenta.
Según las crónicas de entonces, Scott Walker
tenía la belleza y la voz para ser una de las estrellas más
exitosas de la historia. Pero, en lugar de ir a Las Vegas para ganar fama
y fortuna, Scott se desvió del camino seguramente exitoso que le
tenía preparado el porvenir en el momento en el que descubrió
a Jacques Brel, las novelas existencialistas de Jean Paul Sartre, las
películas de Ingmar Bergman y las canciones de Frank Sinatra. Todo
aquello supuso una radical epifanía en su música.
A partir de ese momento, comienza a grabar en solitario
dejando claro que él ya no seguía las modas y que estaba
a años luz de sus coetáneos. Su ausencia de los escenarios
desde 1978, el tiempo que ha mediado entre sus últimos discos y,
sobre todo, sus canciones, le han convertido en una leyenda, acrecentada
aún más por su fama de hombre misterioso e inaccesible.
Al tiempo que se grababa su último disco, The
Drift, editado en 2006, el director Stephen Kijak, con la producción
de David Bowie, tuvo la idea de realizar un documental en el que se recogiera
el proceso de grabación, que repasara a la vez su historia y, lo
que es más importante, que contase con la versión de los
hechos del propio Walker a través de sus palabras.
En
30th Century Man, además de sus explicaciones, también están
sus fans, entre los que se encuentran sobre todo músicos: el propio
David Bowie, Brian Eno, Radiohead, Jarvis Cocker, Marc Almond, Damon Albarn,
Allison Goldfrapp, Ute Lemper o Lulu, que hablan de la importancia de
la relevancia y de su música. Mientras, las cámaras entran
-un privilegio nunca antes visto- al estudio para captar la grabación
del disco y, al final, continúa la sensación de que Scott
Walker continúa inmutable: inigualable, raro, pionero, un maestro.
Cuatro años se invirtieron en la producción de esta película
sobre la historia de un hombre que le dio la espalda a la fama para seguir
un camino artístico singular. Tras su estreno mundial en el London
Film Festival, el documental se proyectó dentro de festivales tan
prestigiosos como Berlín, Hot Docs, Tribeca, In-Edit (Barcelona),
Gijón o Cineuropa (Santiago de Compostela). El DVD que ahora se
edita incluye, además del film, acceso directo a las distintas
escenas, entrevistas e imágenes inéditas, el videoclip de
"Jesse", filmografías y los trailers de la película.
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