DISCOS
Por Xavier Valiño
TALK TALK: Natural History, The Very Best
Of (EMI)
Si
alguien conoce el primer -y único- disco en solitario de Mark Hollis,
casi parece imposible pensar que aquel joven que empezó grabando
"Today" o "Talk Talk" acabase componiendo uno de los
grandes discos más ignorados de la historia del pop, lleno de silencios
y perfecto para la madrugada. Pero repasando bien su trayectoria, la que
ahora documenta Natural History, con su compacto y su DVD, podemos
ver que ya se intuía algo en la carrera de quien empezó
casi vestido como un nuevo romántico para acabar grabando el gran
Laughing Stock. Y aunque su sonido le debe mucho a la producción
que tanto se llevaba en los 80 ("It’s My Life", "Living
In Another World"), sus canciones ya mostraban que tenían
algo más.
BEBEL GILBERTO: Momento (Ziriguiboom/Crammed-V2/Nuevos
Medios)
A
pesar de que grabó sus primeras canciones a los siete años,
en 1973, y de que hizo un EP en 1986, Bebel Gilberto no editó su
primer disco, Tanto tempo, hasta el 2000. La hija de Joao Gilberto
y Miucha, hijastra de Astrid Gilberto y sobrina de Chico Buarque, lanzó
un segundo disco, homónimo, en el 2004. Ahora, tres años
más tarde reaparece con Momento, en el que parece que
su fórmula se asienta y encuentra el punto medio que siempre ha
estado buscando y que, también es verdad, conseguía igualmente
en sus dos anteriores trabajos, revitalizando la bossa nova a base de
pop, electrónica y algo de samba, atreviéndose incluso con
el "Night & Day" de Cole Porter.
NEIL YOUNG: Massey Hall 1971: Performance
Series Vol.3 (Warner)
Al
igual que Bob Dylan, Neil Young pretende también tirar de archivos
en los próximos meses, algo que ya avanza con los dos conciertos
recientemente recuperados del año 71. Si en el 2006 Neil Young
nos ha regalado uno de sus mejores y más airados álbumes,
Living With War, a principios de este año editó
Live At The Fillmore East, una actuación eléctrica
de seis temas junto a Crazy Horse. Su nuevo disco es otro concierto de
1971, aunque ahora son 17 canciones de él solo con su guitarra.
Además se acompaña de un DVD en el que, como extra, Neil
Young comenta, en 1997, ese concierto, una rara ocasión para conocer
cómo piensa el canadiense.
APOSTLE OF HUSTLE: National Anthem Of
Nowhere (Arts & Crafts/Sinnamon)
Apostle
Of Hustle es el proyecto paralelo de Andrew Whiteman, el inconfundible
guitarrista de Broken Social Scene. Tras la telúrica hipnosis de
su psicodélico debut, Folkloric Feel (04), con su segundo
disco, National Anthem Of Nowhere el grupo formado en 2002 revalida
su imaginario de rock heterogéneo con préstamos latinos
y ecos a Tom Waits, PJ Harvey y Marc Ribot. En este interesante segundo
disco viaja de la euforia del pop de guitarras de "Justine, Beckoning"
a las sombras de Jimmy Scott, con ecos a Belle & Sebastian, Calexico
y Jeff Buckley, incluyendo un homenaje a Víctor Jara ("Fast
Pony For Víctor Jara", el tema más reivindicativo del
disco).
THE STOOGES: The Weirdness (Virgin)
"Mi
idea de la diversión es matar a todo el mundo". Sí,
es la frase principal del primer disco en 34 años de los Stooges,
el grupo con el que Iggy Pop se labró su reputación. Y no
habla de él mismo, sino que la canción está escrita
desde el pellejo de George Bush. Así aun parece más punk,
dando la razón a quienes sitúan su comienzo en los orígenes
de The Stooges. A pesar de que Iggy cumple 60 este año y de que
no grababa con sus viejos colegas desde el 73, puede que esta nueva encarnación
de la banda, tan salvaje como sus orígenes, con la colaboración
de Steve Albini en la producción, dure más tiempo que la
original, aunque lo que de verdad cuenta son los tres discos que grabaron
entonces.
JESSE SYKES & THE SWEET HEREAFTER: Like,
Love, Lust & The Open Halls Of The Soul (Fargo-Discmedi)
La
vida duele. En ocasiones, mucho. Y hay mil formas de expresar esta verdad
que conviene aceptar cuanto antes. La de Jesse Sykes, por ejemplo, es
una de las más bellas y sobrecogedoras que existen. Duele, sí.
Pero cuando nos lo dice la voz cautivadoramente enronquecida de la cantante
de Seattle, es un dolor hermoso. Fascinante. Like, Love, Lust...
encierra aires de aterciopelada desolación, el claroscuro abrumador,
el ritmo mortecino del vals, la intensidad lírica y el caminar
pausado por la senda del country y el folk, los aires de los sesenta y
una delicada pátina psicodélica, en un disco envuelto permanentemente
en densas nieblas y que, sin embargo, irradia una luz de seda de la que
es imposible abstraerse.
BRIGHT EYES: Cassadaga (Polydor/Universal)
Conor
Oberst llega a su sexto disco convertido en uno de los máximos
representantes de las raíces del rock. Su sonido es ya tan clásico
que compararlo a Dylan en ese sentido no es ninguna herejía. Su
cima, desde que comenzó a grabar a los 14 años, está
por ahora en uno de los dos discos que editó en el 2005, I’m
Wide Awake, It’s Morning. Cassadaga pule aún más
las aristas, escasas, que quedaban por depurar en aquel álbum,
para hacerse completamente accesible y un valor a reivindicar por aquellos
que echan de menos el country-folk-rock de principios de los 70 del -americana
lo llaman hoy-, en un disco en el que colaboran Ben Kweller, Gillian Welch,
David Rawlings, John McEntire y M. Ward.
AMY WINEHOUSE: Back To Black (Island-Universal)
Back
To Black es ya uno de los discos soul más sobresalientes editados
en los últimos años por una artista joven, incluso teniendo
en cuenta su procedencia, el Reino Unido. Frank, su debut, ponía
en la pista de una excelente cantante y compositora, aunque muy centrada
en el jazz. Su segundo álbum toma la senda del soul clásico,
de los grupos de los 60, de Phil Spector, The Supremes o Aretha Franklin.
Y lo mejor es que se siente que Amy Winehouse, por muy joven que sea,
lo ha vivido: una ruptura sentimental, de la que dan fe las letras, y
la rehabilitación de su adicción al alcohol de la que habla
en una de sus mejores canciones, "Rehab".
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