Entrevista Arcade Fire, el fuego camina conmigo
Por Xavier Valiño
La acogida crítica y comercial de Funeral
elevó sobremanera las expectativas sobre Neon Bible. ¿Sentisteis
la presión extra al hacer este segundo disco?
- La verdad es que llevamos bastante bien todo lo que
nos rodeó. Obviamente, toda esta atención mediática
nos cogió por sorpresa, pero creo que la hemos digerido bien. Es
importante saber situar bien las cosas. Es un orgullo poder mostrar lo
que hacemos como personas. Eso es lo más importante.
Neon Bible es un disco iluminado, a
todos los niveles. Religioso, en el contenido y en la forma de conseguirlo,
ya que comprasteis una iglesia y lo grabasteis allí. ¿Sois
los apóstoles de los tiempos modernos?
- Todo esto ha sido producto de pasos que hemos ido
dando. Compramos la iglesia en noviembre del 2005 y después hicimos
allí una maqueta. No fue fácil grabar Neon Bible
allí, ya que fue un proceso algo moroso y complicado en el que
íbamos añadiendo equipos e instrumentos y, también,
habitaciones y dormitorios a medida que lo hacíamos. Pero hubo
una fuerza mayor que nos guió en este proceso.
Estudiaste
religión, ¿no?
- Estudié interpretación de las escrituras,
que consiste más en cómo la gente toma el significado de
los textos, viendo cómo se dan diferentes interpretaciones de los
textos del Viejo Testamento por los musulmanes, cristianos, judíos...
¿Y eso se refleja en los textos?
- Un poco. Creo que la Biblia tiene un lenguaje increíble.
Lo que más me interesa de la religión es que, comparado
a la más moderna espiritualidad, ese pseudo-budismo que la gente
sigue en estos días, el Budismo y el Islam han estado investigando
en estas cuestiones filosóficas, en preguntas muy profundas, durante
mucho tiempo. Hay muchas cosas de las que la filosofía no habla,
y en el mundo secular, muchas veces, la gente no habla de esas ideas,
lo que es muy interesante para mí.
¿Qué cosas en concreto?
- La idea del demonio, la muerte y el amor. No hay forma
científica de hablar de ello. Cuando estás hablando de significado,
básicamente... Creo que gran parte de la experiencia humana tiene
que ver con entender lo que significan las cosas, y no hay realmente herramientas
para hacerlo a menos que pienses en ello desde un enfoque espiritual o
filosófico.
Arcade Fire son, hoy en día, la prueba
de que posible dar el salto de la escena independiente a la relativa visibilidad
mediática sin con eso perder la esencia de la creación musical.
- La pasión por lo que hacemos es algo que nunca
ha cambiado. Pienso que eso es, por encima de todo, aquello que mejor
conservamos desde el primer día en que tocamos juntos. La atención
mediática y el mayor número de fans sí que cambió
nuestra forma de lidiar con la música. En directo, por ejemplo,
todo ha cambiado y, al mismo tiempo, no ha cambiado nada: tocamos ahora
para audiencias infinitamente mayores y en los más grandiosos festivales
del mundo pero, la verdad, damos lo mismo que siempre dimos, que es el
110%. El gran desafío que nos fue impuesto ha sido, en el fondo,
sabernos adaptar a nuestra nueva condición.
Es un momento interesante para estar en una banda
y llevar algo de ilusión a la gente, ahora que es imposible ignorar
el lado oscuro.
- Si lo piensas, es una locura leer a Orwell ahora,
porq ue
podría tratarse de hoy en día. Cuando lees los discursos
de Martin Luther King sobre Vietnam, ves que son hoy perfectamente válidos.
Cambia el mundo, y estás hablando de la misma situación
exactamente. En nuestro país estamos causando la muerte espiritual
haciendo lo que hacemos. En un momento dado, te vuelves incapaz de hacer
el bien en el mundo, porque el país se convierte en algo tan cínico
y deprimente, que no hay la fuerza de deseo para intentar cambiar las
cosas. Definitivamente siento eso en mi generación, esa clase de
fatiga. Y yo también lo siento. Tienes que luchar contra ello.
Vuestra música tiene ese lado oscuro.
¿Tiene también algo de humor por ahí al fondo?
- Eso es parte de la faceta visual, una oportunidad
de introducir ideas diferentes. Brazil es mi película
favorita; me identifico plenamente con aquello que es gracioso y también
muy serio. Las canciones divertidas no son muy buenas generalmente. Es
difícil introducir el humor en la música rock y que resulte
algo interesante.
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