DISCOS
Por Xavier Valiño
JAMIROQUAI: High Times: Singles 1992-2006
(Columbia/Sony BMG)
Con
una voz como la de Stevie Wonder, una producción que recuerda los
bajos que triunfaron en la discoteca Studio 54, unos bailes funk resultones,
una pasión desbordada por las mujeres, los coches de carreras y
los sombreros estrafalarios, Jamiroquai ha reinado en las listas de éxitos
durante 14 años sin tan siquiera despeinarse. Esta colección
lo recuerda con sus mejores momentos, desde sus inicios con "When
You Gonna Learn", "Too Young To Die" y "Blow Your
Mind", hasta los recientes "Feels Just Like It Should"
o "7 Days In Sunny June", pasando por sus grandes éxitos
"Canned Heat", "Cosmic Girl" o "Virtual Insanity",
y con dos cortes nuevos aunque no novedosos: "Runaway" y "Radio".
CRACKER: Greenland (Cooking Vinyl-Discmedi)
En
los últimos tiempos, David Lowery y Johnny Hickman han estado mareando
la perdiz, mientras se liberaban del contrato que les ataba a una multinacional.
Además de recuperar a su primer grupo Camper Van Beethoven, con
Cracker editaron un disco de versiones de canciones country, un disco
en directo y dos recopilatorios. Greenland es su primer disco
de material nuevo en estudio en cuatro años, y, lo mejor de todo,
es que aunque no sorprenden con un sonido nuevo a estas alturas, puede
contarse entre lo mejor de su discografía, con canciones que toman
lo mejor de los Who, del folk psicodélico, del blues correoso,
del reggae, del pop…
BADLY DRAWN BOY: Born In The UK (EMI)
Puede que esté condenado a no repetir más
el éxito de sus dos primeros discos, pero a él suponemos
que no le importa. El primero, The Hour Of The Bewilderbeast
obtuvo el prestigioso premio Mercury, y el segundo, la banda sonora de
la película About A Boy, le trajo una repercusión
más amplia. Damon Gough, que así se llama el hombre eternamente
escondido bajo un gorrito de lana en su faceta pública de cantautor
eléctrico, llega a su quinto disco homenajeando a un título
de su ídolo Bruce Springsteen, aunque sus canciones siguen rehuyendo
el camino fácil, optando casi siempre por una estructura imperfecta
y, por supuesto, nunca llenarán grandes estadios. Ni falta que
le hace.
VINCENT DELERM: Les piqûres d'araignée (Tot ou tard-Green
Ufos)
Para
algunos, ni Benjamin Biolay ni Dominique A. Para algunos, Vincent Delerm
firmó en Kensignton Square el, tal vez, mejor disco francés
de los últimos tiempos. No es muy extraño llegar a esas
conclusiones por aquí, donde la música del país vecino
no deja de ser una gran desconocida. Pero por si a alguien aquella afirmación
le quedaba grande, Vicent Delerm se vuelve a mostrar elegante, romántico,
clásico y pop en Les piqûres d'araignée,
un disco disfrutable en su integridad y producido en Suecia con colaboraciones
tan especiales como la de Neil Hannon de The Divine Comedy o el mismo
Peter Von Poehl, el productor y parcial artífice de este nuevo
hito.
ALASKA Y LOS PEGAMOIDES: Grandes éxitos, Reedición
(EMI)
Durante el 2006, su discográfica ha reeditado
todo s
los discos de Alaska con los Pegamoides y con Dinarama, casi todos en
ediciones especiales dobles. Entre todos, el más destacable es
el primero de ellos, Grandes éxitos, publicado por primera
vez en 1982, cuando el grupo ya no existía, y donde están
todas las canciones por las que se les recuerda, sobre todo ahora que
en el segundo compacto se incorporan grandes canciones pop como "El
hospital" u "Otra dimensión", que se suman así
a "Bailando", "La línea se cortó", "No
sé por qué", etc. Además, se presenta con un
amplio libreto con una introducción brillante a cargo de Rafa Cervera,
autor del libro más interesante publicado hasta ahora sobre Alaska.
TV ON THE RADIO: Return To Cookie Mountain (4AD-¡Popstock!)
Grandes
popes del rock de los 60, como Joe Boyd o Charles Gillet, despotrican
ahora contra el rock hecho por blancos, asegurando que no hay nada nuevo
y que la sorpresa sólo salta en la música de otras latitudes.
Pues no siempre es así, y harían bien en prestar atención
a grupos como los neoyorquinos TV On The Radio. Su nuevo álbum
podría pasar por el álbum que les gustaría producir
a Peter Gabriel, Brian Eno y David Bowie (éste al menos colabora
con ellos), los tres juntos. No es un plato apto para todos los paladares,
aunque haya melodías pop como "Wolf Like Me" asomando
entre la distorsión, pero aquí si hay algo nuevo entre sus
guitarras distorsionadas, sus percusiones frenéticas y sincopadas,
las mareas de sintetizadores y las insólitas voces de Kyp Malone
y Tunde Adebimpe.
JARVIS COCKER: Jarvis (Rouge Trade-Sinnamon)
"Common
People" no fue una canción cualquiera. Fue, sin duda alguna,
lo mejor del brit-pop. Tanto, que su autor estuvo intentando escapar de
su sombra mucho tiempo, saliéndose por la tangente en los discos
de Pulp -el disco de grandes éxitos del grupo fue uno de los menos
vendidos de los últimos años-. Tras el casi anonimato de
Relaxed Muscle y su nueva vida en Francia, parece que por fin Jarvis Cocker
se ha zafado de aquella losa. Libre de ataduras, regresa con el pop que
siempre ha sabido y querido hacer, melodramático e intenso, en
compañía de sus antiguos secuaces Richard Hawley y Steve
Mackey. Lo mejor, en la segunda mitad del disco.
NEIL YOUNG: Live At The Fillmore East (Warner)
Al
igual que Bob Dylan, Neil Young pretende también tirar de archivos
en los próximos años. Si en el 2006 Neil Young nos ha regalado
uno de sus mejores y más airados álbumes, Living With
War, 36 años antes, en 1970, Neil Young estaba de gira con
Crosby, Stills & Nash para editar después su disco Everybody
Knows This Is Nowhere. Tras aquel lanzamiento se trasladó
al entonces nuevo Fillmore East en Nueva York para hacer una serie de
conciertos con su banda, Crazy Horse. Ahora se recupera aquel concierto
de seis intensos temas con su correspondiente DVD, en el que por fin podemos
escuchar la rabiosa guitarra de Danny Whitten, que moriría poco
después de una sobredosis.
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