Sparklehorse
Sala Nasa, Santiago de Compostela, 26-11-2006
Por Xavier Valiño
Lo
que pasa es que cuando se sabe que Sparklehorse inicia una gira que lo
trae por estos lares con varias fechas, uno puede pensar que su predisposición
es bien otra. Puede que así sea, pero no tuvimos la suerte de apreciar
esa otra posible faceta de su personalidad en Compostela. La decepción
no lo fue tanto por el grupo (eran buenos, sí, a pesar del batería
demasiado gesticulante y de un pedal steel guitar que casi no tocó
nada escondido entre las sombras), sino por la impresión algo errónea
que se llevó Mark Linkous del sonido de la sala y que lo jodió
todo.
Se supone que el sonido le entraba muy mal por el pinganillo
que llevaba en la oreja, y ya desde el principio se le veía pedir
que le subieran el volumen, decir claramente que no le funcionaba el micro,
que había mucho ruido de fondo en los monitores, ajustar continuamente
su guitarra, etc. Se le notaba a disgusto, y nos contagió a (casi)
todos. En la cuarta canción se paró y dio la impresión
que se marchaba. Continuó, sí, pero saltándose algunas
de las canciones que tenía preparadas diciendo bien claramente
que las saltaba. De las 16 que aparecían en el listado que tenía
a sus pies durante el concierto, no llegó a interpretar ni una
docena.
Cumplió porque la gente había pagado y
sup onemos
que no quería líos, pero si es otro tipo aún más
divo se larga y no queda más que aguantarse. Dio las gracias a
los que allí estábamos por ser pacientes y no hizo nada
más que cumplir y acabar cuanto antes, sin llegar a la hora de
concierto.
Tampoco dio la impresión de que Sparklehorse sea uno de esos grupos
que impactan en directo, pero nosotros lo vimos a medio gas. Y el sonido,
aunque a él le pareciera lo contrario, no era malo. La Sala Nasa
no es el lujo de la Capitol, pero lo que se escuchaba está claro
que era bastante mejor de lo que él pensaba.
«
|