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Tintín o la magia de las viñetas.


Los personajes de Hergé en la vida cotidiana de Bruselas.
La capital europea lo es también del cómic.




Texto y fotos: Alberto L. Echevarrieta

TintínPoco pudo suponer Georges Prosper Remi que cuando publicó sus primeros dibujos en el suplemento infantil de "Le Petit Vingtième", iniciaba una gloriosa carrera que tendría su brillante colofón en la creación de un personaje que le encumbraría, Tintín. Remi, nacido en Bruselas el 22 de mayo de 1907, se crió en un ambiente religioso muy estricto. De ahí que aquella colaboración fue muy celebrada en su entorno familiar. Los "monos", firmados con el seudónimo de Hergé que le resultó de la permutación de las iniciales de su nombre y apellido, empezaron a tener consistencia no sólo entre los pequeños lectores, sino también entre los responsables de la publicación. Méritos propios le llevaron en 1928 a ser nombrado responsable de la redacción de "Le Vingtième Siècle".

Tintín nació en 1930 en una aventura titulada "TTintínintín en el país de los sóviets". Heredaba trazos de los personajes que anteriormente había creado Hergé: Totor, Quick et Flupke y CP des Hannetons. En esta ocasión tomó como modelo a un jovencísimo reportero de su periódico que era tan imaginativo como lo reflejó en sus viñetas. Le hizo acompañar de un fox-terrier, inteligente y valiente, al que bautizó como Milú, el nombre de una antigua novia. Las aventuras fueron surgiendo en el marco de una Europa convulsa. La segunda trasladó al protagonista a la colonia belga en "Tintín en el Congo", donde surgen los detectives Hernández y Fernández así llamados en la versión española, para, animado por el éxito, pasearlo por otros continentes en "Tintín en América" (1932) y "Los cigarros del faraón" (1934).

Pasaron las peripecias en "El loto azul" (1936), "La oreja rota" (1937), "La isla negra" (1938) y "El cetro de Ottokar" (1939) hasta que naciera otro personaje, el capitán Haddock, en "El cangrejo de las pinzas de oro" (1941), un lobo de mar amigo de la bebida y de amplio repertorio de "tacos" cuando se enfada. Fue compañero de aventuras del sabio Silvestre Tornasol, de la cantante de ópera Bianca Castafiore y del mafioso Rastapopoulos. Las relaciones entre ellos y el marco en que situó las aventuras fueron factores decisivos para que los cuadernos adquirieran enorme popularidad en todo el mundo hasta que la muerte, ocurrida el 3 de marzo de 1983, segara la vida de su creador en plena concepción de su última obra, "Tintín y el arte-Alfa".

Tintín"Hergé está considerado el padre del cómic europeo y el inventor de la llamada "linea clara", nos dice el encargado de "La Boutique de Tintín", en la bruselesa Rue de la Colline. Su obra se ha traducido a unos sesenta idiomas y se han editado más de doscientos millones de ejemplares. Pero lo más importante de todo es que el fenómeno ha traspasado los límites propios del cómic para ser referencia en disciplinas científicas, como el psicoanálisis, la lingüística o incluso la crítica histórica".

La internacionalización de la obra de Hergé hace que sus personajes de ficción ejerzan un atractivo singular para la capital que los vió nacer. No es extraño, por tanto, que Bruselas le esté agradecida concediéndole un protagonismo singular no sólo en el Centro Belga del Cómic, donde se puede ver el busto en piedra de Tintín, obra del escultor Nat Neujean, que fue fiel compañero del autor en su escritorio; sino en las referencias continuas que se ofrecen en los diversos murales que se pueden ver en numerosos puntos de la ciudad.

Huellas de las aventuras de Tintín las encontramos en el Hotel Palace, actual Hotel Crowne, citado en "Las 7 bolasTintín de cristal" (1948), como también el Teatro de La Monnaie, donde la diva Bianca Castafiore canta un aria. Otro tanto ocurre con las Galerías Saint-Hubert, en cuyo Théâtre Royal des Galeries se estrenó en 1941 la obra "El misterio del diamante azul" con personajes creados por Hergé en una historia inédita. Por cierto que a las puertas de este mismo teatro el célebre dibujante conoció a otro grande del cómic, Edgar P. Jacobs, creador de "Blake y Mortimer". También el mercadillo de la Place du Jeu de Balle, con sus cientos de tenderetes atendidos por el personaje más variopinto que imaginarse pueda, está reflejado en las primeras páginas del álbum "El secreto del unicornio" (1943).

Pero no sólo Tintín está a vuelta de la esquina, que pudiéramos decir, sino también en el metro. La estación de Stockel está dedicada a Hergé y a lo largo de sus 270 metros de longitud se pueden ver a casi los ciento cuarenta personajes creados a lo largo de los veintidós álbumes de la serie.

Puede decirse con toda propiedad que Tintín es hoy uno de los iconos estéticos y culturales más importantes del siglo XX y su progenitor, Hergé, reinmortalizado por el retrato que a petición propia le hizo el gurú del pop-art Andy Warhol, el iniciador de la denominada Escuela de Bruselas.

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Nº 26 - Octubre de 2007

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