Entrevista:
Ignacio García-Valiño.
Finalista V Premio de Novela Ciudad de Torrevieja
Por Isabel Ancillo Gómez
¿Qué tal está resultando
tu experiencia firmando en la Feria del Libro?
-
Es muy interesante, ya había firmado otros años. En general,
vienes con la idea de que no importa no firmar mucho, como es lógico,
firmas entre diez y veinte libros, lo importante no es la cantidad que
firmas sino el ambiente, el tener alguna conversación con algún
lector, ver las caras de tus lectores, a otros escritores que te gustan,
y comprobar que el libro es un objeto que está vivo, que mueve
mucha gente y suscita mucho interés, que despierta pasiones a pesar
de que se dice que va a ser sustituido por la tecnología digital,
es igual que hace veinte años, la Feria está llena de gente,
es un acontecimiento de la cultura y bueno, aunque tú seas una
hormiguita en este hormiguero, participar de esta fiesta es algo magnífico.
¿Cuáles fueron los motivos que
te llevaron a escribir por primera vez, supongo que antes incluso de plantearte
publicar nada?
- Varios de diferente índole, uno era la necesidad
de realizarme artísticamente, desarrollarme en una faceta artística
que yo creía que me iba más que la pintura (también
empecé a pintar muy de pequeño), aspiraciones quizá
un poco ingenuas de querer llegar a ser escritor, como el que quiere llegar
a ser futbolista y la ilusión de que trabajando podría llegar
a conseguirlo, una aspiración un poco pueril al principio pero
que luego fue tomando forma y haciéndose más real. Luego
el gusto, yo siempre he sido muy imaginativo, y he encontrado un gran
placer en dejar volar mi fantasía, construir cosas, hacer algo
de lo que luego pueda sentirme orgulloso, un afán de realización
personal, también el hecho de leer y encontrar en los libros algo
que me hacía feliz, que me gustaba, e intentar imitar a mis autores
favoritos, a los que yo siempre admiraba y ser como ellos, imitarles,
que es un poco lo que siempre hacemos al principio.
Pienso que escribir es algo que surge muy dentro
de uno mismo, aunque para algunas personas constituya un modo de vida,
creo que no es tu caso, porque te dedicas a la psicología, ¿verdad?
¿Cómo influye tu profesión, tu experiencia vital,
en aquello que escribes?
- Pues ha influido mucho en esta novela, pero es en la
única en la que ha influido. Esta novela decidí acercarla
a mi experiencia cotidiana y utilizar mimbres de mi vida real y ahí
si que eché mano de conocimientos de mi faceta como psicólogo,
pero no puedo decir que eso sea extensivo a otras obras, del pasado y
del futuro, porque ahora estoy haciendo otra co sa,
me gusta mucho variar y no me centro en un tipo de novela ni en un tipo
de territorio literario sino que voy cambiando porque necesito oxigenarme
y aprender otras cosas, entonces yo no soy un escritor muy autobiográfico,
ni tengo una serie de fantasmas del pasado que me lleven a repetirlos
de manera obsesiva en mi obra. Creo que la vida en un momento dado te
puede dar ideas pero que no es la fuente principal de inspiración
tu vida propia, incluso a veces puede ser una tentación tramposa
creer que lo que te pasa a ti es digno de ser novelado cuando la mayoría
de las veces, la vida de uno es lo más antinovelesco que hay, lo
más banal. Creo que hay que inventar historias, apostar por la
ficción y crear los elementos de mi imaginación e inteligencia,
aunque en algún momento pueda recurrir a algo que conozca más
concretamente, pero creo que, puestos en la balanza, 20% de mi vida, 80%
de mi fantasía. Aunque ahora hay una moda de ficción autobiográfica,
a mí no me gusta ese territorio de no saber qué es real
y que no es, yo creo que la novela tiene que seguir siendo un territorio
de ficción y hacia eso voy.
Los temas de tus novelas son muy variados, ¿de dónde
mana la inspiración?
- La inspiración mana del trabajo, a medida que
te metes en la novela y estás escribiendo. La novela es un esfuerzo
creativo que necesita que te entregues mucho, no se puede hacer una novela
con una relación de picoteo, tienes que meterte de lleno y resulta
una relación muy absorbente. Conforme te absorbe y te va llevando
más tiempo, es lo que llamo inspiración, es que estás
dentro ya, estás dentro del relato y allí te vas orientando,
esa es la inspiración, cuando ya estás en situación
mental de que conoces el terreno, tus personajes, tu historia, tus coordenadas
y allí estás trabajando, metido en eso.
No entiendo la inspiración como un estado seráfico donde
la pluma corra sola, yo estoy inspirado cuando estoy a tono, en materia,
cuando estoy concentrado en eso, entonces eso viene cuando tienes un buen
día de trabajo. A veces llevo un cuaderno donde apunto cosas porque
me viene una idea, pero a eso no lo llamaría inspiración,
lo llamaría ideas, ocurrencias que tienes, porque una novela se
escribe delante del ordenador y también cuando estás paseando,
en la vida hay que estar receptivo a las cosas y hay algunas que las aprovechas,
todo eso forma parte de lo que se puede llamar inspiración, pero
de una manera muy realista, no entiendo que la inspiración sea
eso que dicen de una especie de éxtasis que tiene el escritor de
una manera privilegiada frente al resto de la humanidad que no tiene esa
conexión divina con las musas. Es una cuestión de concentración
y afinidad con lo que estás haciendo y aunque tengas un día
malo, si insistes, al final vas a encontrar la inspiración.
"El vuelo de la lechuza" fue tu primera
novela publicada, ¿cómo se desarrolló aquél
proceso, desde que te decidiste a publicarla, hasta que, al final, salió
impresa?
- "El vuelo de la lechuza" es una arqueología,
lo empecé como un guión de cine igual que "Querido
Caín" y luego la novelé. Quería hacer una novela
costumbrista muy influido por Cunqueiro, Camilo José Cela, por
los narradores gallegos… quería hacer una novela de costumbrismo
romántico, pero creo que es una novela superada, de hecho, creo
que no la tengo ni en mi casa, fue un aprendizaje, nada más.
Entonces, ¿es que has escrito también guiones para
cine?
- Sí, tres o cuatro, de ninguno de ellos se ha
hecho película todavía, pero ahora lo he dejado más
de lado y me he centrado en la literatura. Hago guiones de encargo, para
productoras… pero me ha ayudado para construir argumentos, el aprendizaje
como guionista me ha sido muy provechoso para los diálogos, la
estructura…
¿Cuál ha sido el mejor y el peor momento para ti
como escritor?
- Ha habido momentos muy buenos, uno de ellos, el Premio
Torrevieja, otro, el finalista del Nadal, quizá más este
último, porque es cuando estaba comenzando y los comienzos son
muy duros, entonces, el respaldo que me supuso el Nadal fue muy importante.
También la publicación de la novela "Urías y
el rey David" fue un espaldarazo muy importante
porque llevaba como cuatro años en el dique seco, no encontraba
editor y, por fin, la editorial Debate me abrió la puerta, el editor
confió en mí, en un momento en que yo estaba bastante deprimido
como escritor, a punto de abandonar.
El finalista del Nadal fue el segundo momento más importante y
el tercero yo creo que ha sido el Premio Torrevieja.
En cuanto a los más amargos, fueron todos los años anteriores
a la publicación de "Urías y el Rey David", en
que mis novelas eran sistemáticamente devueltas en todas las editoriales
con unas cartas muy frías y asépticas y así una carta
y otra, durante casi tres años, fue demoledor, terrible, mantenerse
ahí con la ilusión fue muy duro para mí y creo que
para los escritores que empiezan, les diría: no te desanimes, sé
tenaz, no te dejes abatir porque para nadie es fácil al principio,
para mí fue durísimo, pero al final lo conseguí manteniendo
la ilusión. Nadie ha dicho que sea fácil, pero es un mensaje
de ánimo a los que están en la situación de que les
devuelven las novelas y no saben qué hacer porque no saben si la
novela no merece ser publicada o no ha sido comprendida, o no ha sido
leída, todo eso yo lo he vivido y creo que es lo más duro
del oficio.
¿En qué condiciones escribes?
- Intento marcarme una rutina pero ahora mismo, como
llevo una vida de padre con dos hijos me absorben las horas durante el
día y no me queda tiempo para escribir, entonces le robo horas
al sueño. A partir de las once me pongo y hasta que el cuerpo aguanta,
que a veces
es poco, pero bueno, si puedo sacar una hora o dos, me va cundiendo. Intento
que sea todos los días un ratito con mi música, en mi despacho,
encerrado, aislado, con una música tipo Norah Jones, Jazz, Carla
Bruni, melodías envolventes, un poco soul… y en ese estado,
rozando un poco la melancolía, igual con un té calentito
a mano, encuentro un poco mi momento para esa intimidad que se necesita.
La música es muy importante para que te saque un poco los sentimientos,
te remueve y a mi me ayuda a mirar hacia dentro, conectar con mis sentimientos,
pero a veces escribo sin música, aunque en general pongo mucha
música, clásica, antigua, pero sobre todo tranquila, música
cañera para escribir no porque te revoluciona.
¿Qué tipo de lectura prefieres? ¿Algún
escritor en especial?
- Soy el típico lector de editoriales como Anagrama,
Seix Barral, literatura de autor… no soy nada de Bestseller ni de
thriller o terror. Me gusta leer a Muñoz Molina, quizás
el que más me gusta de todos; Landero, Juan Marsé…
pero ahora mismo estoy embelesado con Muñoz Molina, con "El
viento de la luna", es un placer absoluto, un deleite con la maestría
que tiene Muñoz Molina, que es incomparable.
Leo también mucha narrativa norteamericana. Nada de teatro y algo
de poesía, a temporadas, pero menos, ahora tengo poco tiempo para
leer y tengo que seleccionar lo que leo.
¿Y de los clásicos?
- Dostoievski, el último que leí, "Crimen
y Castigo" fue… acojonante. Luego cogí "Los hermanos
Karamazov" y no pude con él pero bueno, de vez en cuando cojo
algún clásico. Ahora he empezado con "Señas
de identidad" de Juan Goytisolo, procuro alternar, por ejemplo, "El
filo de la navaja" un clásico de la literatura inglesa. Tengo
muchas lagunas con los clásicos y da rabia que con lo corta que
es la vida se te queden grandes autores ahí, quiero conocer lo
que se hace pero también ponerme al día en cosas que debo
leer, porque la incultura literaria en un escritor es imperdonable.
También algunos que te recomiendan los amigos, como "Los miserables"
de Víctor Hugo, que me encantó.
¿Has escrito alguna vez poesía
o teatro, aunque no se haya publicado? ¿Por qué te decidiste
por la novela?
- De poesía tengo un libro inédito. De
teatro nada. Empecé con el relato y decidí dar el salto
porque algunos relatos se me quedaban pequeños porque quería
desarrollar esa historia. Mis primeras novelas fueron relatos que amplié.
Eso ocurrió, por ejemplo con "La irresistible nariz de Verónica",
también con "Urías y el Rey David", pero esto
fue cuando tenía cierta soltura de escribir, cierto oficio. No
se puede hacer una novela si no tienes oficio porque es un esfuerzo ímprobo
que luego puede estar abocado al fracaso porque la complejidad de la novela
hace que te estrelles. Hay que empezar por el relato corto.
Me parece además muy creativo porque normalmente
cierras, si es un relato corto, lo cierras y luego, volver a abrirlo y
ampliar me parece difícil.
- Sí, no es una fórmula que se use mucho,
pero a mí me fue bien. Te lo planteas de otra manera.
¿De todas las novelas que has escrito, ¿cuál
es la que más aprecias?
- Es difícil de contestar, creo que las dos que
más aprecio son "Querido Caín" y "Urías
y el Rey David". La primera porque es la mejor construida y con la
que más me identifico con los personajes. El protagonista es una
especie de alter ego, es muy personal porque conecta con mi vida
real, con mi modo de ser, en ella me veo muy reflejado como persona y
está muy bien rematada como historia de intriga, a lo mejor no
tiene la orfebrería de lenguaje que tiene "Urías y
el Rey David", que es una novela más densa, más trabajada
y "Urías y el Rey David", también por la ambición
literaria, la más ambiciosa que he escrito y quizá la más
perfecta como novela.
¿Puedes adelantarnos en qué proyectos
literarios andas en estos momentos? ¿Tendremos la suerte de contar
con algún nuevo libro en breve?
- Estoy con una novela que es un híbrido entre
la física cuántica y los dominios de lo paranormal, una
aproximación científica a todos esos supuestos poderes psíquicos
para los que empieza a haber alguna explicación. Aspectos como
la psicokinesia, como fondo una historia de amor, pero sobre todo, una
búsqueda de conocimiento.
Quizá esté listo para el 2008, para navidades o un poquito
antes estará terminado.
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