Artes Hoy
 
Buscar en Arteshoy

Premio Turner, la revolución para que nada cambie.
(Primera Parte)


"Turner Prize 2006". Tate British. Londres.
Del 4 de diciembre de 2006 al 14 enero de 2007.
http://www.tate.org.uk/britain/turnerprize/2006/



Por Mariano de Blas


El premio Turner desata una controversia cada año. Los tradicionalistas argumentan que el premio es una parodia del arte moderno, pero la exposición atrae hasta cien mil visitantes al año, lo que dice mucho a favor de la promoción del arte actual. En esta edición, Yoko Ono (la viuda del famoso Beatle) fue la anfitriona que premió al elegido. Ella se mostró satisfecha de poder participar en una de las principales citas del mundo cultural de Londres, ciudad que a su juicio ha desbancado a Nueva York como capital mundial del arte. Desde luego el MOMA neoyorquino ya recibe la cuarta parte de visitantes que la Premio TurnerTate Modern londinense, por cierto dirigida por el valenciano Vicente Todolí. Parece que el arte británico ha sabido auparse internacionalmente desde los años noventa, superando a la ola postmoderna de los expresionistas alemanes y las transvanguardistas italianos, porque el YBA (Young British Art, joven arte británico) les suplantó en la palestra. Desde el lado privado, encabezado por el marchante Saachi y la pléyade de estupendas galerías londinenses, a las instituciones que han sabido crear centros de arte muy atractivos, por ejemplo las Tates Modern y British. La Tate Bristish está dedicada normalmente a artistas británicos, en su sede de Millbank, en la ribera norte del Támesis, con su severo edificio neoclásico, en las salas de la derecha de la gran galería central, es donde se expone el Premio Turner.

La larga trayectoria de escándalos del premio significativamente está vinculada a su esfuerzo por llevar el arte contemporáneo a una audiencia más amplia. La exposición se realiza anualmente. Antes de conocerse la decisión del jurado, el público es invitado a dejar sus opiniones. Mientras tanto, en la prensa y la red se exponen criterios, diatribas y todo tipo de comentarios, desde los razonados a los delirantes. No hay que decir que la prensa amarilla y la conservadora aprovechan la ocasión para verter las opiniones más burdas y tópicas acerca del arte contemporáneo. Desde luego que el arte contemporáneo tiene muchas miserias y banalidades pero al menos requiere el respeto que procede del conocimiento y del ejercicio del pensamiento libre. Quizás por ello, las críticas ponderadas y razonadas son desgraciadamente una minoría.

Después de presentar cuatro artistas seleccionados que un jurado escoge en función de la trayectoria de los últimos doce meses, a partir del mes de mayo. Los seleccionados disponen de sólo cuatro meses para realizar un proyecto expositivo que será expuesto en la Tate y en el que se escogerá un vencedor. El premio está dotado con 25.000 libras para el ganador y 5.000 para cada uno de los otros tres seleccionados. El criterio de selección abarca a todos los géneros y tendencias. Sólo se necesitan dos condiciones, tener menos de cincuenta años y residir en Gran Bretaña, aunque la segunda condición se cumpla de una manera laxa. No es necesario ser ciudadano británico.

El premio proporciona una tremenda notoriedad a los artistas, notoriedad que trasciende con creces el ámbito del Reino Unido. En España (aunque referido sólo a Madrid) se intentó algo parecido con el ‘Salón de los 16’ que Miguel Logroño concibió y coordinó desde 1981 y hasta las seis primeras ediciones. Volviendo al Turner, hay que reseñar que no obstante, a pesar de la controvertida trayectoria, entre sus premiados y seleccionados hay nombres tan capitales en el arte contemporáneo como Malcon Morley, Gilbert and George, Richard Long, Tony Cragg, Ian Hamilton Finlay, Art&Language, Hill Woodrow, Richard Deacon, Lucian Freun, Richard Hamilton, Guiseppe Penone, Sean Scully, Anis Kapoor, Rachel Whiteread, Damián Hirst, Glen Brown, los hermanos Chapman, etc.

El jurado de este año estaba formado por Lynn Premio TurnerBarber, del periódico The Guardian, Margot Seller, directora de la South London Gallery (un centro público en Camberwell), Matthew Higgs, director y comisario de White Columns de Nueva York, Andrew Renton, escritor y director del programa de comisariado de Goldsmiths, y Nicholas Serota, anfitrión y director de la institución Tate, que es el que permanece cada año en el jurado. Se ha acusado a Serota de influir y decidir quienes han de ser los ganadores, pero Adrian Searle, prestigioso crítico de The Guardian, lo niega rotundamente, basándose su experiencia como jurado del Turner.

Los seleccionados.
Los tres finalistas de esta edición son artistas británicos, Phil Collins, Mark Titchner y Rebecca Warren.
Collins expuso este verano en la sala Rekalde de Bilbao. Por entonces, a raíz de la realización de su obra titulada ‘Real Society’, invitó a vecinos de San Sebastián a desnudarse en un hotel para promover un debate sobre belleza y democracia.
Collins (1970, Runcorn, Cheshire) filma vídeos y toma fotografías de gente haciendo "cosas curiosas" en los centros de conflicto en el mundo. Para el premio Turner ha presentado una oficina. Es una instalación en vivo de su propia productora, Shady Lane, con personal trabajando en ordenadores o atendiendo conferencias de prensa. Collins está obsesionado con los reality shows. Sobre todo por sus efectos, pues así reza un cartel colgado en su ‘oficina’ (escrita en castellano), "Los realities arruinaron mi vida". Entre el mobiliario de la oficina, un monitor proyecta entrevistas con los concursantes ‘afectados’ por dichos programas. Su trabajo más conocido es ‘They Shoot Horses’ (disparan a los caballos), una cinta de siete horas de duración de una maratón de danza que transcurre en Ramala, en los territorios palestinos. En otra ocasión, filmó a iraquíes que se presentaron a unas pruebas de selección para una película de Hollywood inexistente sobre un fondo musical de canciones pop occidentales, pieza que tituló 'Baghdad Screentests'. En una primera presentación, Collins utilizaba el vídeo para encarar en paredes enfrentadas las imágenes de un entrevistador turco y las de sus entrevistados, todos ellos cobayas de programas de esas características en televisiones otomanas, remarcando con ello además, que el fenómeno es universal. Una segunda obra era el despacho acristalado de una supuesta agencia en busca de testimonios, con las preguntas: “¿Has participado en un reality? ¿Ha tenido la experiencia un impacto negativo? ¿Se cumplieron las promesas que te hicieron? ¿Han arruinado tu vida?”.

Premio TurnerWarren (1965, Londres) trabaja con informes toscas esculturas antropomórficas en arcilla, masilla y bronce. Con unas ciertas referencias sexuales que evocan a Rodin, apareciendo como Giacomettis engordados, aunque eso ya lo había de Kooning. Hace una reconstrucción del clasicismo, colocando sus piezas sobre pedestales, al tiempo que sugiere los trabajos caricaturescos de Robert Crump. Quizás Warren partía como la favorita para el premio por el trabajo que presentó de cajas iluminadas con neón llenas de pelusas y pequeñas ramas. Reunió dos tipos de creaciones: vitrinas con objetos de desecho de su estudio (trozos de pincel, papeles rotos, cabos de cuerdas) para elevar a elemento expositivo desperdicios a los que no se da valor, y varias esculturas deformes elaboradas con material sobrante de vaciados escultóricos. Sin embargo, frente a estas vitrinas no se puede evitar recordar a Beuys, Richard Tuttle, etc.

Titchner (1973, Luton, Bedforshire) construye cajas de luz, esculturas, carteles y piezas de animación con enigmáticos mensajes filosóficos, "Cómo modificar el comportamiento (Los diminutos maestros del mundo dan la bienvenida salir fuera)", que el artista califica como un entramado de "sistemas de fe". Titchner explora sistemas de creencias utilizando esculturas, cajas ligeras y trabajo basado en textos como eslóganes extraídos de literatura evangélica, canciones populares, manifiestos políticos, la publicidad y otras fuentes y que despliega en murales callejeros, animación digital y esculturas. Titchner ha pretendido realizar un estudio sobre la facilidad de la manipulación de la mente humana a través de mensajes científicos, políticos y religiosos. Lo más singular de sus instalaciones son sus recreaciones de grandes objetos utilizados en la religión judía o la mística hindú, con la utilización perversa de algunos de sus mensajes. Según su manifiesto, "si existe, se puede conocer; si se puede conocer, se puede estudiar; si se puede estudiar, se puede manipular". Titchner pretende estudiar la relación entre lo mecánico y lo manual, la animación por ordenador y la del dibujo manual que produce un movimiento mecánico, según la técnica de los dibujos animados. Su trabajo aparece a veces como discos de arte óptico, cuyos patrones parecen tomados del diseñador de la marca de discos Vertigo que diseñara Roger Dean, que al moverse producían formas hipnotizantes con su temblor, como una especie de viaje psicodélico. Se ha señalado que tienen referencias a las manchas simétricas de Rorschach. Todo ello, bajo el traqueteante sonido de una máquina y el profundo sonido sonoro del murmullo, como si quisieran sintonizar con la longitud de onda del cerebro humano.
Instalación y accionismo, esculturas expresionistas deformes en un campo expandido, vídeo bajo mensajes de arte conceptual; nada nuevo en la historia del arte, aunque para un mayoritario sector ajeno al devenir del arte y más familiarizado con la longitud de los pantalones cortos de los futbolistas, la vida sentimental y el registro de partos de famosos y realeza, bajo la últimos gadgets tecnológicos, les resulte sorprendente, hilarante, incluso despreciable.

La premiada
En esta edición ha sido premiada una pintora alemana de pequeños cuadros geométricos. Es sólo la cuarta vez, desde la creación del Turner en 1984, que lo gana un artista cuyo medio es la pintura (la primera vez que lo gana una pintora), ya que habitualmente son premiados escultores, autores de instalaciones o realizadores de vídeos, como es el caso de los otros tres finalistas. La primera mujer desde que la fotógrafa Gillian Wearing lo ganara en 1997 y la primera artista dedicada a la pintura desde Chris Ofili in 1998, con sus madonnas adornadas con boñigas de elefante. Para el jurado, el "rigor y consistencia" han sido determinantes para que la artista alemana resultase ganadora.

Tomma Abts ha presentado once pinturas de idéntico pequeño formato. De hecho pinta siempre en las dimensiones de 48 x 38 centímetros. Cada una representa una construcción abstracta sólidamente construida en imposibles perspectivas. A primera vista es agradable, el ojo lo comprende y al mismo tiempo se interesa por el estímulo. Pueden llenar una amplia pared, o individualmente, rinconcitos de la casa todavía vacíos. Parece moderno, pero se "entiende", es bonito y muy decorativo.

Abts nació en la ciudad alemana de Kiel en 1967. Estudio en la Hochschule der Künste (Universidad de Arte) de Berlin de 1989 a 1995, aquí no cuadran las fechas porque se supone que vive en Londres desde hace doce años, quizás es que viajaba ida y vuelta muy a menudo. En Berlín estudió art media Premio Turnerconcentrándose en filmaciones que denominaba “structuralist films”, al tiempo que comenzó a pintar. Cambió la menos excitante (al menos por entonces) atmósfera berlinesa por la londinense (mediante una beca), en donde ya empezaba a sonar fuerte con los YBA. Existe el rumor que se hizo novia de Chris Ofili (un YBA), que como arriba se señala, es uno de los ganadores del Turner (1998), desde luego un buen contacto. A raíz de la concesión del premio, Abts ha destacado por su negativa a hablar de su vida privada. De hecho se ha mostrado muy reservada con la prensa. Contrasta con otros artistas relacionados con el premio que han sido notorios, no sólo por su obra, sino por su promoción personal. Resultando así una híbrida relación de obra y persona escandalosa y chocante. Searle cita al respeto tres (en el Cultural del Mundo), Tracey Emin (camas llenas de detritus personales) seleccionada en 1999, Damián Hirst (animales en urnas de formol) y Grayson Perry (cerámicas con alusiones sexuales) ganador en 2003. Searle, atinadamente, los denomina como "hijos tanto de Warhol como de Thatcher"

Tomma Abts ha expuesto individualmente en la Kunsthalle de Basel y en la espaciosa Greengrassi Gallery de Londres. También en la super exquisita pero minúscula Wrong Gallery de Nueva York. Ha participado en las últimas ediciones del British Art Show y del prestigioso Carnegie International en Pittsburgh el año pasado, así como de la Bienal de Venecia.

Su trabajo ha sido saludado como un regreso de la pintura "al centro de la movida artística contemporánea", según exclamó Yoko Ono a raíz de entregarle el premio. Yoko Ono no es sólo la famosa viuda de John Lennon, sino que es una muy relevante artista de instalaciones y perforances. Ono a su vez restó importancia al aspecto comercial del arte y resaltó, en cambio, su poder para modificar conductas y opiniones, "los precios pueden cambiar con el viento; el espíritu del arte siempre estará presente". Esto puede tener la lectura de que la pintura ya no es algo comercialmente rentable, al menos para los grandes coleccionistas, o que de nuevo se pueden colgar cuadros comerciales sin que se tenga miedo de ser calificado de poco moderno, aunque sólo sea porque se han pagado, una fortuna por los cuadros de Abts. Asimismo, parte de la crítica británica ha querido calificar el trabajo de Abts como "cuadros del futuro". Estamos hablando de una abstracción en la que domina el orden y las combinaciones geométricas.

<<

Nº 18 - Febrero de 2007

Home

Literatura
Arte
Música
Miscelanea
Noticias

Números anteriores

Quienes somos
Contactar

Museo Thyssen - El retrato
© ArtesHoy.com - Todos los derechos reservados