Jorge Amado: Doña Flor y sus maridos


Biblioteca Amado. Alianza Editorial. Madrid, 2009. 686 págs


Jorge Amado en una biblioteca de autor publicada por Alianza Editorial



Por Julia Sáez-Angulo


Jorge Amado fue nombrado miembro de la Academia Brasileña de las Letras en 1961. Perteneció al partido comunista, aunque en 1955 se distanció de la militancia política para dedicarse íntegramente a la literatura. Los reconocimiento obtenidos han sido numerosos: Premio Stalin de la Paz (1951); el Obá de Xangó de la religión Candomblé; el de la Latinidad en Francia; el Mediterráneo de Italia; el Luis de Camoens (1995) o el del Ministerio de Cultura del Brasil en 1997.

Sus novelas se denominan de la Bahía, cuando transcurren en ese escenario o las ligadas al ciclo de Cacao sobre los trabajadores rurales en las haciendas. El autor brasileño ha dejado un testimonio muy jugoso de las vidas sencillas de su país, en las que el drama y el amor se reparten a parte iguales. La felicidad, el bien y el mal, en principio distribuidos de modo maniqueo entre pobres y ricos, va dando paso a una visión más compleja de las relaciones humanas.

Jorge AmadoNarrador continuo de historias en novelas, relatos, biografías, libros para niños "memorias que nunca escribiré", Jorge Amado es celebrado en "Doña Flor y sus maridos", porque en esta novela refleja un retablo sensual y colorista en medio de la historia de una viuda que vuelve a casarse y se ve requerida por su difunto marido un juerguista empedernido y fogoso amante. El amor y el humor se entremezclan con sabiduría; el autor sabe hacerlo con maestría.

En "Sudor", una breve novela de la Bahía, aparecen personajes marginales como mendigos, vagabundos, prostitutas, obreros, vendedores ambulantes o lavanderas... Un abigarrado mundo que trasciende el costumbrismo en la escritura del autor brasileño. "Cacao" es otra novelita pequeña en extensión e intensa en contenidos y bella escritura.

Jorge Amado nos muestra y revela el Brasil que él conoce y ama, con todo su ritmo y su belleza aún en los ambientes humildes y sórdidos. El autor murió en la ciudad de Salvador en 2001 a la edad de 89 años.

«