Ernestina de Champourcín
Casa de la Provincia. Sevilla Noviembre-Diciembre 2008
La Voz Femenina en la Generación del 27
Por Julia Sáez-Angulo
La muestra recibe al espectador con un gran poema de
Ernestina de Champourcín en grandes letras rojas a lo largo de
la gran estancia del espacio expositivo. Un acierto en el montaje, así
como la gran fotografía del tamaño de una puerta que parece
invitar a pasar. El recorrido muestra desde los objetos personales de
la escritora, como las gafas o el reloj, numerosos libros de Ernestina
de Champourcín o sobre ella, y fotografías
de ella sola o con su marido, el también poeta Juan José
Domenchina, el que fuera secretario privado de Azaña. Ambos tuvieron
que exiliarse a México tras la guerra civil, país en el
que la poetisa se encontró siempre muy a gusto, no así su
esposo que murió añorando Madrid. Allí fue la introductora
de los haikus en la lengua española.
Entre los libros más significativos de esta autora
destacan: En silencio (1926); Ahora (1928); La voz
en el tiempo (1931); Cántico inútil (1936);
Poemas del ser y del estar (1972); Huyeron todas las islas
(1988); Del vacío y sus dones (1993); (Epistolario
(1927 – 1995) (2007). Correspondencia con Carmen Conde.
Edición a cargo de Rosa Fernández Urtasun, experta en la
obra de la autora; Poesía esencial (2008), edición
de la Fundación Banco Santander, a cargo del profesor Jaime Siles,
etc
Ernestina de Champourcín escribió también
La ardilla y la rosa. Mis recuerdos con Juan Ramón (editorial
Los Libros de Fausto, Madrid, 1981), edición a cargo del poeta
y editor Arturo del Villar, en la que cuenta sus encuentros y conversaciones
con el premio Nobel de Moguer y su esposa Zenobia, con los que mantuvo
una gran amistad y a los que se vio con frecuencia, cuando Champourcín
era traductora en Nueva York. Del Villar ha sido el escritor que más
trató a la autora en vida y de ella publicó dos obras en
"Los libros de Fausto".
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