Muriel Barbery: La elegancia del erizo
Seix Barral Biblioteca Formentor. Barcelona, 2007. 368 págs.
Por Julia Sáez-Angulo
Es
una novela tierna entre dos seres muy distintos como son una niña
de doce años y una conserje de apariencia tosca, una mujer bajita
y con varices. Ambas, René y Paloma, viven en un mismo inmueble
burgués del París elegante, aunque en muy distinta situación
socioeconómica. Las dos viven en cierta soledad y se esfuerzan
por seguir adelante. Su encuentro, a través de un hombre misterioso
que llega al edificio, dará lugar a palabras, confidencias y desvelado
de secretos en la casa de la rue Grenelle.
La novela, traducida del francés al español
por Isabel González-Gallarza, ha sido escrita por una novelista
joven, que ha sido todo un descubrimiento en el país galo: Muriel
Barbery (Casablanca. Marruecos, 1969). Ella es profesora de filosofía
y autora de otra novela traducida a doce idiomas, titulada La golondrina.
La autora ha merecido el premio de los Libreros en Francia por su último
título.
La amistad, el amor, el arte, el gusto por las cosas pequeñas serán
la clave de unión de ambas mujeres con notable diferencia de edad
y de cultura. Las páginas transcurren con un lenguaje poético,
ingenuo a veces, que hace las delicias del lector. Evoca cierta nostalgia
que deja un buen sabor de boca lectora.
La
elegancia del erizo ha tenido una tirada de seiscientos mil ejemplares
y ha constituido un auténtico fenómeno editorial, ya que
se ha traducido a veintisiete idiomas, además se está preparando
el guión para llevarla al cine. Una vez más literatura y
cinematógrafo se dan la mano, seguramente con notable éxito
en este caso, al contar una historia tan entrañable de una niña
y una persona sencilla y sin cultura como es el personaje de la portera
en la novela.
Un libro que vale la pena leer y recomendar.
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