Antonio Pereira
Meteoros. Poesía 1962 - 2006. Editorial Calambur.
Madrid, 2006
Oficio de volar. Antología de Cuentos. Castilla Ediciones. Valladolid,
2006
El síndrome de Estocolmo. Cuentos. Alianza Bolsilo. Madrid, 2006
Por Julia Sáez-Angulo
Antonio
Pererira (Villlafranca del Bierzo. León, 1923) explica que fue
un escritor precoz para publicar en revistas pero tardío para hacerlo
en libros y que siempre tuvo interés y voluntad de escribir poesía
por lo que supone de economía verbal, disciplina y poder de sugerencia
de la palabra. "De aquí pasé con fervor a la narrativa
breve".
Sus libros de poemas se han publicado en ediciones de
prestigio como Adonais ("El regreso"), El Bardo ("El monte
y los caminos"), Arbolé ("El cancionero de Sagres")
o Calambur ("Meteoros"). Este último poemario se presentó
en el Pabellón del Círculo de Lectores en la pasada feria
del libro madrileña, en medio de una gran fiesta con recital de
Amancio Prada que ha musicado algunos de los poemas de Pereira.
Sus primeros contactos con los movimientos de Espadaña
o Claraboya fueron "moderados", explica el autor. Fue después
en Madrid cuando los jóvenes escritores del grupo de León:
L. Mateo Díez; J. P. Aparicio; J.M. Merino; Gamoneda y otros "nos
permitieron a los eviternos que ocupáramos un espacio...Los hijos,
que no suelen llevarse bien con sus padres, lo hacen mejor con sus abuelos",
añade Pereira con humor.
Antonio Pereira prepara otro libro de cuentos breves
–no microrrelatos- que aunque funcionan con independencia o autonomía
guardan una unidad: "Están escritos en primera persona, son
testimoniales o memoriosos; engañosamente biográficos, con
derecho a la fabulación inevitable de los escritores del noroeste,
los de las brumas a lo Cunqueiro".
El autor de "Me gusta contar" prefiere el nombre
de cuentos al de relatos o narraciones breves, "al menos para los
míos porque reivindico el tema de la esferi cidad,
del artificio como dice el título del libro de Castanino "Arte
y artificio del cuento", un escritor bonaerense". Y en este
sentido apunta los nombres de autores como Mediano Peraile, Jorge Ferrer-Vidal,
Ignacio Aldecoa... frente a otros autores del pasado como Clarín
o Pardo Bazán, que escribían más bien relatos.
Antonio Pereira cree que falta conocimiento del gran
premio de Cuentos en España, como lo es en Francia. El Premio N.H.
Hoteles tiene prestigio como antes los tuvo el Leopoldo Alas y en León,
el Emilio Hurtado que heredó Caja España. Los demás
no dicen nada porque no tiene sentido dar premios a un solo cuento sino
más bien a un libro que habla de un conjunto.
"El cuento me apasiona porque necesita la complicidad
de un lector inteligente más que la novela. El cuento necesita
un lector cómplice. Lo bonito del cuento es que en pocos folios
el escritor va colocando pequeñas trampas o cepos que a veces no
son más que un adjetivo que da una cuestión de matiz y el
matiz es clave para la comprensión del cuento", sostiene Pereira.
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