Fantin Latour (1836 - 1904)
Museo Thyssen-Bormenisza. Madrid Del 29 de septiembre al 10 de enero de 2010 Comisario: Vincent Pomarède
Retratos, alegorías y flores
Por Julia Sáez-Angulo
Un total de 70 piezas, entre pinturas, dibujos y grabados procedentes de distintos museos e instituciones,revelan el gran amor que el pintor sentía por la música, lo que se tradujo en cuadros homenaje a algunos de los compositores de su admiración. Ahora el MuseoThyssen le rinde homenaje.
Retratos, alegorías, fantasías musicales, naturalezas muertas y flores constituyen el grueso de la exposición, ciertamente interesante pero con certero perfume decimonónico sin modernidad alguna. Fantin-Latour no hizo retratos ampulosos de la gente notable de su tiempo, salvo el célebre de los poetas que preside la exposición, en el que aparecen Rimbaud y Verlaine (1872) que se encuentra en el Museo d´Orsay de París.
El personaje central del citado cuadro de los poetas iba a ser Baudelaire, pero una disputa en el mundo literario parisino le hizo cambiar el concepto y derivó en homenaje a la "nouvelle vague". Fue, en definitiva, un homenaje a la literatura. En el cuadro sitúa un florero lateral que parece reemplazar al deseado poeta ausente.
Los apartados de la exposición son: Autorretratos; En el Louvre; La mesa aderezada; La lectura; Retratos; Rosas tardías y Alegorías musicales y poéticas. La muestra se ha hecho en colaboración con la Fundación Calouste Gulbenkian, que la ha exhibido durante el verano.
Emile Zola, escritor de su tiempo dijo de los cuadros de Fantin-Latour: "no provocan una atracción inmediata; es necesario observarlos detenidamente, introducirse en ellos para que su conciencia y la sencillez de su verdad nos atraigan completamente y nos atrapen".
Ciertamente Fantin-Latour no despierta grandes pasiones, pero su pintura está bien hecha y emana el perfume de su época.
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