Antes de ayer y pasado mañana. Lo que puede ser la pintura hoy
Museo de Arte Contemporáneo. Unión Fenosa MACUF La Coruña. Del 5 de Mayo al 1 de Octubre de 2009
Por Julia Sáez-Angulo
Barro ya había llevado a cabo otras exposiciones
en las que la pintura es el tema de estudio como Sky Shout. La pintura
después de la pintura o La pintura sin gesto. "La selección
de obras de la muestra trata precisamente de deconstruir la historia reciente
de la pintura (…) y lo hace mirando hacia el futuro sin dejar de
mirar nunca por el retrovisor", dice el comisario en el libro/catálogo.
Entre
los artistas seleccionados: Adriana Verajao; Juan Uslé; Manuel
Villariño; Baltasar Torres; Eve Sussman; Christine Streuli; Savid
Sale; Anri Sala; Manuel Ocampo; Amselm Reyle; Fiona Rae; Julian Opie;
Álvaro Negro; Frank Nitsche; Nano 48 14; Vik Muniz; Miquel Mont;
Michel Majerus; Ángela de la Cruz; Olafur Eliasson; Peter Halley;
Atephan Hirsig; Cisco Jiménez; Gunter Forg; Bernard Frize; Helmut
Dorner; Cecily Broun; Ghada Amer; Pedro Barbeito o Helena Almeid.
De pintura nunquam Satis dirían los
latinos, nunca se hablará lo suficiente porque es lo bastante poderosa
y ha sido lo increíblemente hegemónica como para ocupar
ella sola casi toda la Historia del Arte y el espacio de los museos, por
ello ha tenido que pasar por el purgatorio de tener que renovarse, abandonar
el formato del cuadro, descender del caballete y prolongarse por los muros
de la arquitectura, el dinamismo de los videos o los juegos de las instalaciones
y performances.
Recordemos la afirmación del teórico Arthur
D. Danto y es una convención, no por todos aceptada de que el arte
moderno termina en el expresionismo abstracto –última vanguardia-
y en los 60 y comienza el arte contemporáneo con el arte pop, ese
arte que toma la imagen cotidiana del cine o la publicidad para devolverla
repetida en el arte, en la pintura. Pues bien, a partir de esta fecha
comienza, de manera rotunda, a cuestionarse la pintura como lenguaje obsoleto,
como género del pasado.
La
idea de la muerte de la pintura, del arte en general (también de
la muerte de Dios se hablaba en los 70) se acompaña de la muerte
de los museos, denostados y descalificados por unos cuantos artistas que
deseaban lugares alternativos al museo para exponer sus obras. Museos
contestados más adelante, en los 90 por las mujeres o por aquellos
que exigían la presencia de más arte figurativo en sus salas.
El conceptual había invadido con sus nuevas ideas plásticas.
La pintura no solo sigue sino que se desparrama de su
habitual soporte el cuadro e invade otros géneros. La pintura,
en suma, no puede morir, porque es una actitud antropológica del
hombre. La exposición del Macuf lo pone de manifiesto: lo pictórico
en muchas de las piezas sin que tenga que ser forzosamente pigmento sobre
lienzo.
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