¿Olvidar a Rodin? Escultura en París, 1905 - 1914
Fundación Mapfre. Madrid. Paseo de Recoletos, 23 Del 26 de junio al 13 de septiembre de 2009
Por Julia Sáez-Angulo
Esta exposición que se ha presentado en el Museo
d´Orsay de París recibió más de ciento setenta
mil visitantes, lo que se considera un número importante. Entre
los nombres que se presentan en la exposición se encuentran Maillol,
Joseph Bernanrd, Bourdelle, Brancusi, Epstein, Duchamp-Villon, Zadkine,
Julio González, Wilhem Lembruck, Pablo Picasso y Archipenko. La
muestra pone en valor o contextualiza la obra de los escultores españoles
como Manolo Hugué, Gargallo, Casanovas y Clara, junto a los grandes
nombres de Julio González y Picasso
El
critico de arte, además de poeta, Baudelaire se hacía la
pregunta: "¿Por qué la escultura es tan aburrida? Incluso
llegó a describirla como "aquello que estorba para ver la
pintura", siempre más alegre y fantasiosa. August Rodin fue
el gran artífice de la renovación de la escultura y con
su expresividad la dotó de poderosa vida, pero después del
gran maestro francés, el ansia de renovación se hacía
patente y se dan dos líneas, una de Maillol, de gran serenidad
y otra que bien podría alinearse con el constructivismo o post-cubismo.
Hay una cierta coherencia entre ambas direcciones.
El citado grupo de artistas que residía en torno
al barrio de Montparnasse compartían lugares desde el café
a las galerías y coleccionistas. Su tensión entre tradición
y modernidad da lugar a una obra original y renovada. Destruir la forma
y la monumentalidad de la antigua escultura era el objetivo de todos.
Entre las piezas más emblemáticas se encuentran
El pensador, original en yeso, de Rodin o la Mediterránea,
de Maillol. Rodin representó la culminación de la escultura
tradicional, a la vez que el inicio de la moderna, pero el arte es imparable
y cada generación requiere su propia estética, por lo que
suele apelar, en expresión freudiana, a la "muerte del padre"
cuando no a la vuelta al orden.
La escultura ha sido la piedra de toque de las vanguardias,
tanto histórica como radicalmente, de principios y mediados del
XX respectivamente. Después llegaría el objeto escultórico
que, con Duchamp, llegaría al paroxismo, al "objeto encontrado"…
pero esto es ya otra cosa.
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