Artes Hoy
 
Buscar en Arteshoy

Tacones de aguja. Fascinación y seducción


Museo del Traje CIPE. Madrid
Del 8 mayo al 30 de agosto de 2009
Comisario: Pier Luigi Muggiati



Por Julia Sáez-Angulo


Nacido en 1940, cuando Christian Dior presentó su célebre colección New Look, el tacón de aguja se hizo célebre entre las mujeres y su eco social, al tiempo que afectaba a la columna vertebral de las damas que lo lucían. Un lujo que acaba pasando factura.

La exposición muestra los ejemplares más glamorosos o históricos de los numerosos ejemplares que cuenta el citado museo italiano en sus fondos Taconesmuseográficos y documentales inventariados. Salvatore Ferragamo consideró que los tiempos de posguerra eran los más adecuados para revolucionar la imagen del calzado italiano y a mediados de los años 50 se consagró el tacón de aguja como prototipo de seducción en medio del milagro económico italiano. El tacón de aguja ha sido un hito clave en la historia de la moda.

Piezas de Ferrragamo, de la Prada, Christian Louboutin; Jimmy Choo o el español Manolo Blahnik lucen en la exposición como exponentes de la mejor creación de tacones de aguja. La desparecida princesa Diana de Gales decía que comprar unos "Manolos" le aliviaba la melancolía. No es fácil llevarlos y lucirlos con gracia o elegancia; requieren una combinación precisa con el vestido o traje, medias y estatura de quien lo luce. No todas pueden llevar con la misma soltura este tipo de tacones, utilizados con frecuencia para ganar altura, como Doña Leticia, con un consorte de dos metros, el Príncipe de Asturias, lo que la obliga a sumar plataforma y tacón de aguja (al contrario de Carla Bruni que ha de prescindir de altos tacones, por tener un marido más bajo que ella)

Actualmente es sobre todo la sandalia de noche o de fiesta la que se apunta al gran tacón de aguja. "No sé quien habrá inventado los tacones de aguja, pero nosotras, las mujeres le debemos mucho", afirmó la célebre actriz Marilyn Monroe.

TaconesEntre los ejemplares expuestos más singulares se encuentran unas sandalias Dal Cò de 1958, algunos ejemplares de Aldo Sacchetti de 1965; otros, de Waltea, también de los 60; unos preciosos zapatos negros de Aldrovandi de 1968: varios Erco con ribetes y cordones; un espectacular botín floreado de Andrea Pfister de 1990; un zapato de tacón con broche de pulsera de Christian Dior de 2003; un increíble par de zapatos con encaje floreados de Cesare Paciotti, de 2006; impresionantes los Roger Vivier o el rotundo Louis Vuitton de 2007.

"Quítamelo todo menos mis Manolos" declaró Sarah Jessica Parker en la película Sex and the City. El tacón de aguja ha sido objeto de fetichismo y el director de cine, Luis Berlanga, confesaba su debilidad por este calzado, que en algunos momentos más naturales o "profilácticos" amenazó con desaparecer, pero que ha recuperado toda su pujanza en estos tiempos de crisis.

"Directores de cine y escritores han utilizado el zapato de tacón como icono de la feminidad y de la sensualidad. Artitas y diseñadores lo tratan como una escultura, una verdadera obra de arte. Sociólogos y semiólogos lo ven como un símbolo de poder y agresividad femenina. Estilistas y creadores de moda y zapateros consideran que es un instrumento comercial, hasta cierto punto, que actualmente sustenta gran parte del mercado del lujo", ha escrito con clarividencia la periodista Rachele Enriquez.

<<

Nº 45 - Mayo de 2009

Home

Literatura
Arte
Música
Miscelanea
Noticias

Números anteriores

Quienes somos
Contactar


© ArtesHoy.com - Todos los derechos reservados