Peter Fischli & David Weiss. ¿Son los animales personas?
Palacio de Cristal (Parque del Retiro) Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini Del 30 de abril al 31 de agosto de 2009
Coordinación: Soledad Liaño
Por Julia Sáez-Angulo
Un oso y una rata debaten sobre el arte, su aventura,
su engaño y su ambición. ¿Son los animales personas?,
es el título de la exposición, que se prolonga en el Museo
Reina Sofía. Los personajes y artistas no dan respuesta, solo preguntas.
Un juego del que espectador esperaría algo más de definición
y compromiso, pero iría en contra de la marea.
El Palacio de Cristal se llena de gorjeos y trinos de
pájaros, y el espectador no sabe a ciencia cierta si vienen de
fuera o de dentro del espacio. No importa. El móvil suspendido
del "oso y la rata", títeres volantes serán el
pr etexto
para que los mirones se cuestionen los interrogantes del título.
Los títeres habrían de volar con un motor silencioso, según
lo previsto, pero el ruido se oye y resulta más grato cuando para
y se escucha el material sonoro del compositor Stephan Wittwer.
En la cuarta planta del edificio Sabatini del Reina
Sofía se proyectan las dos películas de los artistas, realizadas
en la década de los 80, en las que los autores actuaban vestidos
de oso y rata, así como la filmada en 2008 en el Palazzo Litta
de Milán, precisamente con el título de Oso y Rata,
más la última, filmada en 1992, titulada Kanalvideo.
Junto a las películas, una serie de esculturas en goma negra (beraclyl),
material habitual en los trabajos de Fischli & Weiss.
Frente al artista romántico del expresionismo,
la técnica de lo intrascendente, del diálogo entre absurdo
y lógico-coherente. El ensueño de lo subjetivo. No hay enfoque
filosófico en estos trabajos. No cabe en tiempos "ligeros
y gentiles como pompas de jabón" –con permiso del poeta
Antonio Machado. Hay algo de políticamente correcto en no definirse.
No son tiempos de dogma –verdad en griego- ¿Qué es
la verdad?, preguntaría Pilatos. Si hay crítica se hará
en el envoltorio del papel de celofán para que parezca un dulce
o un regalo. ¿Quién se atreve hoy a dar lecciones? Sería
declarado anatema. ¡Qué horror! ¡Qué mal gusto!
Dadaismo post la lettre Nosotros no somos moralistas, parecen
decirnos Fischli & Weiss. El sistema absorbería la crítica
de inmediato, señala Borja-Villell en la presentación de
la instalación.
Animales para la fábula ligera, ambivalente,
polisémica. Diálogos con ecos de Esperando a Godot
pero empañados por el sentir de los días. ¿Son los
animales personas? Seguramente Damien Hirst lo tiene más claro.
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