La Copla
Biblioteca Nacional de España. Paseo de recoletos, 20. Madrid
Del 3 de febrero hasta el 30 de Mayo de 2009
Por Julia Sáez-Angulo
El
poeta Manuel Machado lo señaló en sus versos. Hasta que
el pueblo la canta, la copla no es más que una composición
de autor y el es pueblo el que la hace universal. La exposición
La Copla, que se presenta en la Biblioteca Nacional de España,
comisariada por Alicia García Medina y Nieves Iglesias Martínez,
ha conseguido tal éxito de público que se prolonga hasta
el mes de mayo. Discos, carátulas, libros, carteles, versos, literatura
en general, nos hablan de este género tan español que ha
merecido diversos nombres: canción española, copla andaluza,
canción folklórica o copla en general. Sus intérpretes
van desde Gloria Mairena a Pasión Vega, pasando por Concha Piquer,
Lola Flores, Miguel Molina, Tony Leblanc (creador de coplas), Rocío
Jurado e Isabel Pantoja.
La copla encierra historias, sentimientos, cuentos amorosos
dramáticos, experiencias traumáticas de amor que intérpretes,
como Estrellita Castro, Pastora Imperio o Raquel Meller cantaban en sus
rollos de pianola, discos de pizarra y más tarde de vinilo. La
mantilla, peineta, flor o clavel eran vestimenta habitual de sus intérpretes
tanto en el escenario como en las portadas de los discos. Carmen Morell
y Pepe Blanco iniciaron una nueva vía de la copla en los años
50.
Los
títulos hablan de los fuertes sentimientos que las inspiraron y
con ellos se parcela la exposición en secciones: El día
que nací yo (primer tercio del siglo XX); Suspiros de
España (1935 – 1950); Yo soy esa (1950 –
1965); Y sin embargo te quiero (el exceso en la radio y el cine);
Pasó tu tiempo (1965 – 1980); Te he de querer
mientras vivas (de los años 80 a la actualidad).
Hubo un tiempo en que a la copla se le dio el tinte
de canción conservadora, antigua, franquista y otros epítetos
similares. Hoy, dejados de lado todos los tópicos, se mira la copla
como un género muy propio y singular que forma parte del imaginario
colectivo en España, que se conoce, tararea o canta en todas las
regiones del país, lo que demuestra un hondo calado.
"En la actualidad una corriente de recuperación
de la copla nos obliga a hacer una relectura de su historia, aceptándola
más allá de tantos prejuicios ya superados, lo que permite
que encaremos el hecho cultural de la copla libres de complejos, ofrecer
u na
visión diferente y apreciar su valor a través del análisis
objetivo de sus documentos sonoros, impresos y audiovisuales, para colocarla
en el lugar que merece en nuestra historia y cultura", explican las
comisarias de la muestra.
La exposición alude a la estética y puesta
en escena de la copla en los escenarios y en el cine, con traje negro
y mantilla de blonda en sus orígenes hasta la interpretación
de hoy con nombres renovados como Diana Navarro, Carlos Cano, Concha Buika,
incluso con Plácido Domingo, un tenor que no hizo ascos a la copla,
porque hombre inteligente sabía que, con la copla, se conecta de
inmediato con el sentimiento del público.
<<
|