Ulpiano Checa: Fantasía y movimiento
Real Academia de San Fernando. Madrid. Del 5 al 30 de septiembre de 2007
Por Julia Sáez-Angulo
Fue uno de los artistas de mayor éxito entre finales
del XIX y el XX. Sus cuadros se colgaban en los mejores salones de España,
Francia, Italia y Argentina. La representación de sus galopadas
de caballos en el norte de África o alusivas al imperio romano
eran célebres. En suma, un artista global que hizo pintura, escultura,
acuarela, publicidad y cartelismo. Un autor que sabía moverse en
el mercado y que ganó mucho dinero.
La
exposición resulta interesante para conocer la obra de este gran
dibujante y pintor académico, muy del XIX, aunque resulta frustrante
que no se puedan ver sus grandes obras como "La caída del
Imperio Romano", "Los últimos días de Pompeya"
o "La ninfa Egeria" (propiedad del Museo del Prado y en deposito),
obras de gran formato que han quedado en el Museo Ulpiano Checa de Colmenar
de Oreja y allí habrá que acudir para verlas. Por otro lado
el montaje de cámara oscura con focos hacia los cuadros resulta
excesivamente cerrado, aunque sea hermoso de primera impresión.
Muchos de los cuadros de Ulpiano Checa (Colmenar de Oreja,
1860 – Dax, 1916) han ilustrado los viejos manuales de historia
así como las portadas de los libros de Wallace sobre el imperio
romano. Todas estas imágenes han quedado en el imaginario de muchos
escolares.
La luz y el color caracterizan la obra de Checa que se
mueve entre trazos impresionistas en sus retratos y las vanguardias. En
su tema preferido, el movimiento de los caballos, fue un auténtico
maestro. Sus temas parisinos de carruajes han sido emulados hasta la saciedad
por el llamado Maestro Palmero.
Ángel Benito, director del Museo Ulpiano Checa
en la hermosa plaza porticada de Colmenar de Oreja, dijo en la presentación
de la muestra que Checa fue un pintor vitalista, políglota, viajero,
cosmopolita y muy influenciado por la literatura. El pintor hizo el vestuario
de la película Quo Vadis. "Su pintura orientalista es muy
diferente a la que hiciera Fortuny".
El Museo Ulpiano Checa está siendo objeto de una
amplia remodelación que triplica su espacio y que estará
lista para la primavera del 2008. Cuenta con más de doscientas
obras, unas procedentes de donación de la familia y otr as
de adquisiciones de subastas en Londres, Australia y otros puntos geográficos.
El consistorio de Colmenar de Oreja reserva todos los años una
partida para adquirir obras de su ilustre artista, que veraneaba todos
los años en su pueblo natal y quiso ser enterrado allí por
expreso deseo. En la iglesia de Colmenar pintó murales de hasta
ocho metros de altura.
Esteban Casado, experto en pintura del XIX dijo que había
que romper barreras sobre los estilos y, al igual que hacen los franceses,
juntar a los impresionistas con los historicistas y primeras vanguardias
en el Museo d´Orsay en París. Alejandro Val Rovira, autor
del montaje de la exposición en un fondo negro a modo de cámara
oscura como el cinematógrafo, con los cuadros oportunamente iluminados
por focos individuales. "Hemos roto con los cánones cronológicos
o temáticos a la hora de colgar las obras como solía hacer
el propio artista" , dijo.
Ulpiano Checa es un pintor con enormes facultades dibujísticas
y cromáticas, imbuido de conceptos cinematográficos hoy
bastante superados pero lleno de interés. Fue un auténtico
virtuoso y un excelente escultor a la hora de modelar, como se ha puesto
de manifiesto en los bronces que se exhiben en la Real Academia de San
Fernando.
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