Borgny Svalastog: "14 + 1 Estaciones. Experiencias de contacto"
Museo de las Peregrinaciones. Santiago de Compostela. Del 30 de Junio al 19 de Septiembre de 2007.
Centro de Arte Silkeborg Bad. Silkebord. Dinamarca. Octubre y Noviembre 2007
Por Julia Sáez-Angulo
La exposición es fruto de la experiencia, contemplación,
espiritualidad, paisaje, observación, ternura, reflexión,
contacto con lo cercano y con el pensamiento histórico Un lenguaje
simbólico, de fuerte sabor cromático y rico en texturas.
A
lo largo de más de diez siglos, la ciudad de Santiago de Compostela
y la peregrinación jacobea fueron fuente de inspiración
para diferentes artistas en los campos de pintura, escultura, arquitectura,
música o literatura. La profunda experiencia de peregrinar, que
lleva a la transformación exterior e interior provoca en el artista
una dinámica creadora.
La obra de Borgny Svalatog es sumamente variada, colorista
y efectista; va desde monotipos sobre papel a dos hermosas capas de San
Miguel y San Gabriel, de acero natural o inoxidable, pasando por sutiles
dibujos o diversos textiles, que reflejan emociones e interrogan al mismo
tiempo al espectador. Particular belleza cobran los diversos pares de
zapatos de vidrio en siete colores, en clara alusión al paso a
paso del peregrino.
En suma, una exposición llena de valores plásticos,
desde la riqueza del color a la variedad de materiales y la instalación
sumamente sugerente que deja al espectador sumido en una reflexión
segura.
Bieito Pérez Outeriño, director del Museo
de las Peregrinaciones resalta la relación entre la creación
artística y el recorrido individual del artista por la ruta jacobea,
al que ha dado lugar a múltiples objetos artísticos de los
que se conservan en el museo que él dirige.
El
Museo no ha querido quedarse en el pasado y en él han expuestos
artistas contemporáneos de relieve como Zhang Huan (2001) o Luisa
Rubines (2004). "La riqueza semántica que Borgny introduce
en sus representaciones, al dotarlas de una gran carga simbólica
en relación con su experiencia vital, proporciona una interpretación
nueva de la temática empleada", explica Pérez Outeriño.
La artista nórdica utiliza con frecuencia lenguajes
conectados con la vida doméstica como bordados o cerámica
hogareña, lo que introduce en el discurso un sentimiento y mirada
entrañable. Se da una contemplación cordial y una maestría
en la ejecución de esas piezas que van narrando las diferentes
estaciones de la peregrina. Así pues contemplamos una cierta narratividad
abstracta al presentarnos unos objetos tan elocuentes como ricos.
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