Luis Fega: Lugares de la pintura
Círculo de Bellas Artes. Madrid. Del 10 de abril al 20 de mayo de 2007
Comisario: Fernando Castro Florez
La abstracción expansiva
Por Julia Sáez-Angulo
El
pintor asturiano Luis Fega expone una selección de los últimos
diez años de su pintura, una obra en la que la abstracción,
el gestualismo y la geometría se citan en el territorio del cuadro
y de una serie de relieves pintados. El artista llama objetos a estos
relieves en los que la pintura, el color y los materiales juegan un factor
importante. Creaciones tridimensionales de gran sentido plástico
que revelan una indagación en el espacio sin querer dejar el muro
y estableciendo una tensión entre la pintura y la escultura.
Luis Fega (Plantón. Asturias, 1952) es uno de
nuestros pintores abstractos más cotizados del momento. Surgió
en los 80 en toda su intensidad, relacionado con algunos artistas del
grupo gallego Atlántica, como Menchu Lamas y Antón Patiño.
Participó en el "VI Salón de los 16" de 1986,
en el Museo de Arte Contemporáneo; en 1987 recibió la beca
del Principado de Asturias y ha participado en diversas ferias, entre
ellas las de ARCO y Estampa. El Palacio de Revillagigedo de Gijón
le dedicó una gran retrospectiva en 1997.
Los espacios de la sala Goya del Círculo de Bellas
Artes no son precisamente grandes, lo que obliga a una síntesis
de la última producción de Fega. Después de la retrospectiva
gijonesa, esta muestra viene a ser oportuna.
Fega es un hombre culto, reflexivo y buen teórico
del arte, si bien a la hora de trabajar se deja llevar por el gesto automático
de una signografía, a modo de escritura propia, a la que en muchos
casos añade la abstracción poligonal del cuadrado o el rectángulo
a base de veladuras que transparentan el gesto y el espacio intermedio
de la pintura. Conocimiento profundo de la pintura y espontaneidad a la
hora de manifestarla. Pensamiento y acción enana coordinación
inmediata.
La pintura es un lenguaje y el autor cree en ella a pie
juntillas. La pintura nunca ha muerto ni puede morir porque lleva en sí
la génesis y el pulso del artista. Los cuadros de Fega tienen un
gran valor vibracional porque es valiente y generoso a la hora de utilizar
el color, siempre matizado por el gran gestualismo del negro, por sus
caligrafías fuertes y oscuras.
La
pintura abstracta de Luis Fega es jugosa por su riqueza de presentación.
Le gusta la planitud del color y aparca el informalismo matérico
porque no le interesa el pigmento por el pigmento. Su búsqueda
es otra; su proceso también. Su cromatismo es expansivo y elocuente,
por eso emite sensaciones de gran vibración. Este autor no repite
una fórmula con ligeras variantes. Su empeño es la indagación
y el riesgo. Transita por diferentes lugares porque sabe habitarlos en
cada momento: desde la geometría pura hasta el objeto tridimensional,
pero siempre desde su lenguaje pictórico.
En estas abstracciones se aprecia una actividad casi
lúdica, un disfrute con y por la pintura en superficies planas
o en los objetos tridmensionales. El artista cuenta como Goya con el tiempo,
porque el tiempo puede ser sabio y añadir la pátina final
que puedan requerir las obras.
<<
|