M.C. Escher. El arte de lo imposible
Arte Canal. Madrid.
Del 15 de diciembre de 2006 al 4 de marzo de 2007
Mundos imposibles
Por Carmen González García-Pando
"Día y noche" un dibujo de aves blancas
y negras, realizado en 1939, se convirtió en la obra más
popular del artista Maurits Cornelis Escher (1898-1972). Pero, ¿qué
fue lo que originó tal éxito? Es difícil asegurarlo
pero, tal vez, fue la enorme fascinación que la obra provoca en
quien la contempla. Se trata de un campo romboidal, que el artista sitúa
en la parte inferior del cuadro y que se transforma en pájaro por
la simple partición de la superficie. La tierra se ha convertido
en vuelo.
La geometría en figuración. La luz del pueblo de la izquierda
cubre, con el vuelo de aves blancas, el pueblo de la derecha en penumbra.
Y viceversa, las aves negras ocultan el amanecer del día.
Con este grabado en madera Escher resume su concepción
mágica del espacio, la perspectiva y la metamorfosis de los cuerpos.
La magia de sus dibujos, sus composiciones imposibles y lo absurdo de
las conclusiones le aproximan al surrealismo de Magritte. Su búsqueda
de la armonía debía ser fruto del estudio pormenorizado
de la perspectiva, de la matemática pura. De esta forma, y con
una técnica rigurosa, Escher grabó numerosas obras de figuras
distorsionadas, seres mutantes y arquitecturas impensables.
© "The M.C.Escher Foundation-Baarn-Holanda"
La mentalidad científica y rigurosa de sus padres,
hizo que el artista comenzara los estudios de arquitectura sin demasiado
entusiasmo. Pronto comprobó que sus inclinaciones por las artes
gráficas eran superiores y, de la mano de su maestro Samuel Jesserun
de Mesquita, comenzó a descubrir la técnica del grabado.
Se especializó en grabar sobre madera paisajes y arquitecturas
que conoció en los viajes por Italia. Puso de manifiesto que no
le interesaba el mundo clásico, que su voluntad era más
realista y sistemática. Buscaba la perfección y el orden.
De esta primera etapa son los dibujos de perspectivas precisas en los
que se interesa por una perfección ideal.
De la estancia en España, en concreto de la doble
visita a la Alhambra, Escher quedó fascinado con la compleja geometría
árabe. Los dibujos de estas estructuras orientales le sirvieron
para crear su propio universo compositivo, el cual se divide, fundamentalmente,
en tres apartados temáticos: las estruct uras
del espacio, las de la superficie y la tridimensionalidad en superficie
plana. El primer apartado comprende los dibujos de paisajes en los que
prima la estructura sobre lo meramente pintoresco. En "Mano con esfera
reflectante", de 1935, plasma magistralmente la idea de la compenetración
de mundos extraños. El segundo apartado, las estructuras de superficie
coincide con su estancia en España, como consecuencia del interés
que despierta en él la partición de dicha superficie. Partición
que se emplea en las metamorfosis, en las composiciones infinitas y en
los dibujos de ciclos. "Reptiles" es un ejemplo perfecto donde
el final conduce al principio inexorablemente.
© "The M.C.Escher Foundation-Baarn-Holanda"
Finalmente, Escher demostró los problemas que
origina el paso de los objetos tridimensionales en una superficie de dos
dimensiones, con una serie de cuadros geniales donde mostraba sus amplios
conocimientos sobre la perspectiva. La litografía "Belvedere"
de 1958, es un claro exponente de esta investigación espacial.
Las construcciones de Escher responden a una lógica
matemática donde el dibujo busca, en el plano, la tridimensionalidad
o el infinito. Aunque sus imágenes recreen mundos insólitos,
la iconografía siempre es reconocible.
Son famosas las metamorfosis geométricas en figuras humanas o animales,
las transformaciones de objetos tridimensionales en bidimensionales.
La exposición, dividida en nueve salas, recoge
un gran número de piezas en las que el artista parece jugar con
la magia visiva de estos seres transformados. Escher, como buen dibujante
que era, conocía la anatomía de los seres vivos. La representación
de aves, peces o reptiles está regida, también, por el estudio
exacto de los volúmenes y su traslación al espacio.
Impresiona la habilidad del artista para lograr que
unos espacios imposibles sean captados con fascinación, pero de
forma natural. Tal vez sea el empleo de figuras reales y/o la habilidad
mágica del artista la que consigue engañar nuestra vista.
Lo cierto es que nuestra mirada se queda atrapada por esas inquietantes
formas imposibles y maravillosas.
© "The M.C.Escher Foundation-Baarn-Holanda"
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