Festival Internacional de Fotografía de Castilla y León. Explorafoto. Mascarada/ Masquerade
DA2. Avenida de La Aldehuela s/n. Salamanca Del 6 de octubre al 8 de enero
http://www.ciudaddecultura.org
Por Rut Martín
Mascarada establece un recorrido por diferentes
salas de la ciudad de Salamanca para ofrecernos una completa visión
del tema elegido este año para Explorafoto. La exposición
d el
DA2, la más interesante de todas, incluye algunas series inéditas
en España de renombrados artistas del ámbito nacional e
internacional. Esta muestra es un baile de máscaras en el que,
a través de la ocultación se reafirman las identidades impostadas,
en el que los personajes surgidos de un deseo explícito de transformación
y disidencia logran encontrar su lugar. Dentro del contexto social contemporáneo
donde los estereotipos unifican la diferencia en la que anida la individualidad,
la raza, el género o la condición social, el símbolo
escogido para la representación del personaje -la máscara
real o metafórica- se convierte en la afirmación de lo no
establecido. La máscara ritual asociada a culturas primitivas,
de la que muchos artistas del happening y la performance hicieron uso,
cuestiona realidad y representación de una manera más clara
que la máscara teatral que basa su fuerza en la construcción
de ficciones cargadas de metáforas. Esta ambigüedad se hace
manifiesta en el carnaval, baile de máscaras por excelencia, en
el que a través de la parodia y la exageración se dinamita
la rigidez de las jerarquías impuestas. Todas estas connotaciones
de la mascarada conviven con fuerza dentro de los intereses de artistas
contemporáneos que quieren visibilizar y romper las fronteras ficticias
que reducen nuestros comportamientos vitales hasta el punto de crear historias
clónicas, predecibles, de convertir la realidad en la escenografía
de una historia ya vivida, ya contada en miles de ocasiones.
De esta manera, las obras de Cindy Sherman vienen a cuestionar,
no solo el papel de la mujer (preocupación constante a lo largo
de su magnífica trayectoria), sino también el papel del
artista inmerso en la sociedad del espectáculo de la que ya nos
hablaba Debord. Aquí se presenta la última serie titulada
Unititled/Clowns, fotografías manipuladas digitalmente
en las que aparece vestida de payaso. Según Douglas Crimp las fotografías
de Sherman "se sirven del arte no para revelar el verdadero yo del
artista, sino para mostrar el yo como constructo imaginario" (1).
Es
un acierto incluir junto con las fotografías un vídeo de
su proceso creativo que permite entender en mayor profundidad la obra
y disfrutar con una de las artistas más interesantes del panorama
artístico internacional. Claude Cahun, uno de los referentes directos
de Sherman, está presente también en la muestra. Sus fotografías
de los años 20 ponen de manifiesto el carácter innovador
de esta artista capaz de cuestionar las barreras de sexo y reivindicar
el papel de la mujer por medio de recursos de enmascaramiento como el
maquillaje y el travestismo. En esta línea podemos encontrar los
trabajos de Valie Export, Risk Hazekamp o, en cierta manera, de Orlan
que bajo supuestos plásticos muy diferentes pone en tela de juicio
la presión social y cultural hacia la mujer. Ulrike Ottinger con
sus películas queer propone una renegociación de
la subjetividad para relativizar los debates de la teoría tradicional
feminista.
En las obras de Irene Andessner, Vasco Araújo,
Mira Bernabeu, Larry Fink, Yinka Shonibare sobresale una iconografía
teatral ligada a la construcción/recreación de unos personajes
ficticios que en el caso de la interesante obra de Andessner se situan
en escenografías cuidadosamente elaboradas para adquirir la personalidad
de “otro” siendo un proceso no solamente estético sino
de identificación con personalidades del pasado histórico.
En este caso, las fotografías pertenecen a la serie Barbara
Strozzi que fue la compositora más famosa de Venecia del siglo
XIX. En esa identificación con el "otro" encontramos
la magnífica Zelig (1983) de Woody Allen. En esta película,
concebida como un falso documental, el camaleónico protagonista
cambia física y psicológicamente al mezclarse con la gente.
A través de un lenguaje cómico se apropia de los conceptos
de Lacan para cuestionarnos la importancia que tiene la mirada del "otro"
en la formación de nuestra propia identidad. Así como en
el cortometraje Film Becket partía de la idea de Berkeley
de que "ser es ser percibido" Woody Allen da una vuelta de tuerca
para decirnos que ser uno mismo a veces significa tener que convertirnos
en el "otro".
Por
su parte Charlie White, Larry Sultan, Michael Najjar o Alison Jackson
cuestionan la naturaleza de la fotografía en lo que Joseph Mª
Casademont denomina metafísica de la cultura visual actual,
elaborando un campo de reflexión entre lo real, lo ficticio y lo
reconocible. Destacan las fotografías de Alison Jackson en el sentido
que revelan ese sentimiento de invasión de la privacidad ajena
y nos convierten, de algún modo, en creadores de la distorsión
de las imágenes que inundan continuamente los medios de comunicación
a las que dotamos de una credibilidad sin sentido. En Embedded de
Michael Najjar también se critica la manipulación de la
información a través de los medios. La simulación
y la hiperrealidad son la base de la "mascarada informativa"
que necesita ser desentrañada para tener una visión más
imparcial y, sobre todo, más justa de los conflictos con los que
los estamentos de poder tratan de controlar a la sociedad actual. Pavel
Wolberg ha documentado en los últimos años la vida en Palestina
e Israel, su obra Purim in Hebron en el que un niño disfrazado
de gallina camina por la calle sin darse cuenta de que, a su espalda,
hay un soldado a punto de disparar nos habla de la crueldad de la realidad
cotidiana en estos espacios bélicos. Larry Fink con un corrosivo
carácter crítico ofrece una parodia de los lideres de EEUU
al estilo de George Grosz y Otto Dix en la Alemania de la posguerra.
Con influencias de un lenguaje cinematográfico
están compuestas las fotografías de la joven Janieta Eyre
o de Sam Taylor Wood. Los autorretratos dobles de Eyre en los que adopta
una gran variedad de personajes están definidos por obsesiones
freudianas y tintes futuristas. Personajes poshumanos que se hacen carne
y prótesis robóticas en la obra Epizoo de Marchel
Li Antúnez, también presente en la exposición. Hay
que destacar la última producción de Matthew Barney Drawing
Restraint 9, rodada en 2005 y en la que, a través de su particular
iconografía barroca cargada de símbolos y metáforas,
trata de reflexionar sobre la creatividad y las restricciones impuestas
por uno mismo. En obra de Domingo Sánchez Blanco, vídeo
de una performance realizada en el tejado del museo DA2, su alter ego
Cagon et Grista trata de deconstruir el museo: "si Cagón fuera
rico no quedaría títere con cabeza. Nada de arte grandilocuente,
nada de artistas babosos, nada de críticos rancios" propugna
a través de su máscara reveladora desde las alturas de la
institución artística y como Duchamp travestido de Rrrose
Sélavy dinamita todo lo que toca.
En la sala central de la exposición se hace una
pequeña mención a los movimientos de Glam Rock y a la escena
Drag Queen. Ese punto de teatralización
grotesca de artistas como David Bowie, T.REX, Roxy Music o Lou Reed ha
tenido una influencia decisiva, no sólo en la escena musical contemporánea,
sino también en las artes visuales. Así Leight Bowery, pieza
clave del travestismo cultural de los años 80, mezcla esa estética
para realizar su particular visión de la moda. Aquí se muestran
una selección de modelos y objetos que utilizó en algunas
de sus performances.
Esta exposición, por tanto, nos acerca a la confección
del simulacro para hacernos reflexionar sobre la necesidad de interpretar
esos símbolos que tornan la realidad en representación y
que definen muchos de los ámbitos de la vida contemporánea.
Las obras propuestas son muy interesantes tanto por su calidad como por
su diversidad conceptual y plástica y, aunque con ausencias como
las máscaras de Pepe Espalíu -se echan de menos desde el
comienzo de la exposición- o alguna referencia a los Parangolés
de Hélio Oiticica, esta exposición configura un recorrido
visual que sorprende al espectador dispuesto a desempañar su mirada
como si de una máscara se tratara.
Referencias:
(1) Douglas Crimp, "La actividad fotográfica de la posmodernidad"
en: Jorge Ribalta, Efecto real. Debates posmodernos sobre la fotografía.
Barcelona: Gustavo Gili, 2004, pag. 161
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