Juan Soriano: Aves de Paso
Museo Reina Sofía. Madrid. Del 21 de noviembre de 2006 al 19 de febrero de 2007
Por Julia Sáez-Angulo
"Me entusiasma transformar la sala de un museo
en una pajarera", le dijo Soriano al poeta español José
Miguel Ullán, después de recibir el premio Velázquez
2005 y
al tiempo que reflexionaba sobre qué obras exhibir, puesto que
ya se había hecho una exposición retrospectiva en España
en el mismo museo. La pajarera está conseguida a base de esculturas
y pinturas que representan todo tipo de aves, aunque las oníricas
se imponen sobre la representación de las reales.
Juan Soriano (Guadalajara. Jalisco, 1920- México,
D.F., 2006) es una de las figuras más relevantes del arte latinoamericano;
su quehacer es sumamente personal y fue valiente al atreverse a romper
en su día con la dictadura de los pintores muralistas de México,
cuando aquellos ejercían una verdadera tiranía plástica
de corte socialista.
Soriano viajó a Europa y bebió en los museos
de España, Italia y Francia. En este último país
acabó por establecer su residencia, en un amplio apartamento en
la zona de Republique junto a su compañero el polaco Marek. Al
final alternaba su estancia en la capital francesa con otras en su país
azteca.
El mundo de sus lecturas y sobre todo su amistad con
personajes españoles como María Zambrano, León Felipe,
Ramón Gaya o José Bergamín, le hicieron buen conocedor
y afecto a España. Algunos de aquellos como Zambrano, han escrito
hermosas palabras sobre la obra del artista. El autor hizo un cuadro titulado
"Retrato de la filósofa", referido a la que ganaría
el premio Cervantes.
Las
aves han ocupado un lugar destacado en el imaginario creativo de Soriano,
de ahí esta exposición que acoge diversos pájaros
en la pintura y escultura. Uno de sus cuadros: "San Jerónimo
llorado por los ángeles" (1949) llama la atención por
su visión extraña entre onírica y celeste.
En sus palabras de aceptación del premio Velázquez,
entregado en el Museo del Prado, Juan Soriano recordó las palabras
que le dirigiera Octavio Paz: "eres un muchacho de mil años
y un viejo de veinte". Y el catálogo de la muestra acoge otra
cita de Paz: "Todo lo que mis manos tocan, vuela./ Está lleno
de pájaros el mundo".
Además de una pintura suave, misteriosa y nacarada,
Juan Soriano ha hecho esculturas monumentales de otros animales como por
ejemplo de toros, que se exhiben en diversos lugares públicos de
México. A este gran formato le animaron los arquitectos Teodoro
González de León, Ricardo Legorreta y Javier Sordo. El artista
no les defraudó y han sido muchos los monumentos al aire libre
que ha realizado en México con temas de animales.
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