Balthus

Balthus

Se presenta en las salas del Museo una retrospectiva del artista francés nacido en París (1908) Balthasar Klosowski de Rola, conocido por Balthus, organizada conjuntamente con la Fondation Beyeler en Riehen/Basilea (donde se ha Más»

Discos

Discos

GEPE: Folclor imaginario (Quemasucabeza) Tras siete discos, Gepe, sin duda uno de los artistas chilenos más destacados, sigue siendo bastante desconocido a este lado del Atlántico. En sus canciones pop con elementos Más»

Grupo Infantas: Exposición

Grupo Infantas: Exposición

Dieciocho artistas del Grupo Infantas de artistas visuales, pintores y escultores, exponen en la galería Montesqui de Madrid. Un buen nivel y un excelente, equilibrado, montaje. La galería Montsequí, dirigida por Montserrat Más»

José Ramón Blanco: “Los amores de la duquesa. Último viaje de Lucrecia Borgia”

José Ramón Blanco: “Los amores de la duquesa. Último viaje de Lucrecia Borgia”

  Leyendo “Los amores de la duquesa. Último viaje de Lucrecia Borgia”, último libro de narrativa publicado por José Ramón Blanco, me doy perfecta cuenta de la pasión que ejerce sobre el Más»

Félix Chacón: “Material de derribo”

Félix Chacón: “Material de derribo”

El paso del tiempo hace mella, lo sabemos, pero también permite adquirir perspectiva para evaluar el trayecto recorrido. Material de derribo constituye un poemario de autoafirmación desde la constatación de la fragilidad Más»

H.C. Westermann, Volver a casa

H.C. Westermann, Volver a casa

Un escultor ecléctico en el Museo Reina Sofía Más»

Fatoumata Diawara, tradición y experimentación

Fatoumata Diawara, tradición y experimentación

Recientemente, Fatoumata Diawara publicaba su nuevo disco Fenfo, cuyo significado aproximado vendría a ser “algo que decir”, a través de Wagram/Montuno. El álbum, continuación de Fatou, su aclamado disco de debut, ha Más»

Sara Mesa: “Cara de pan”

Sara Mesa: “Cara de pan”

Cara de pan narra la historia de amor imposible entre un hombre de cincuenta y cuatro años y una niña de trece. Serán unos cuantos días, porque les separan tantos años que Más»

Pablo Redondo Díez (Odnoder): “Génesis [ 1.3 – 5 ]”  Esculturas

Pablo Redondo Díez (Odnoder): “Génesis [ 1.3 – 5 ]” Esculturas

Primera exposición monográfica de escultura de un artista revelador Más»

Chus Fernández: Un lugar donde estar

Chus Fernández: Un lugar donde estar

Un lugar donde estar es el primer poemario de un autor conocido ya en el campo de la narrativa en la que ha cosechado premios y distinciones. Esta primera incursión en la Más»

 

Jesús Carrasco: “Intemperie”

por Mercedes Martín

Seix Barral, 2013. 224 págs

Jesús Carrasco tiene un impresionante bigote de morsa que luce más que su cara enjuta, sus delgados huesos, su calva poderosa… Y que da un toque extraño de disfraz a su mirada de niño asombrado. Intemperie es su primera novela, aunque lleva casi veinte años escribiendo “de manera privada”, como dice la solapa del libro.

CARRASCORecuerdo a un profesor que yo tenía en la universidad, decía: uno escribe para ser leído. Jesús Carrasco parece escribir para sí, como un Juan de la Cruz encerrado en su celda mirando al cielo a través de un ventanuco remachado con una cruz de hierro. Sus personajes, dejados de la mano de Dios, deambulan por un desierto que bien puede ser Castilla en pleno verano, con los sesos recalentados y la tripa pegada al espinazo, sin otra meta que buscar una buena sombra, agua y alimento. La intemperie ocupa todas sus horas. El personaje principal, a través de cuyos ojos vemos, es el niño, que escapa de una amenaza cierta para caer en otra y que no alcanza a comprender la inmensidad de sus penas; cuya mirada en los momentos más duros yo me la imagino como la de San Pedro crucificado en el cuadro de Caravaggio, que tenía la mirada desencajada de quien no comprende el tormento al que lo someten.

intemperiePero lo más interesante del libro no es el tormento que pasa el niño o el viejo, ni siquiera la solidaridad de ambos en medio de la penuria, sino el lenguaje que emplea Carrasco para describirlo todo como si fuera un trabajo de orfebrería, como si labrara hasta el mínimo detalle minúsculas joyas de piedra. De tal manera es así, que la trama permanece siempre al fondo, como el sol sobre el paisaje árido, y delante, en primer plano, la palabra precisa para cada instante, magnificada. Todos los sentidos alerta: los sonidos, el crujido de la tierra del camino, de las tripas, de la conciencia… Los colores, los olores, los sabores resaltados por una frase breve y afilada como una hoja de navaja que relumbra al sol. Decir más con menos, esa es la meta de Carrasco. En vista de que su novela tiene 132 páginas (en la edición digital) y nos golpea desde la primera, se puede decir que lo ha conseguido.